La adjudicataria del tramo final de la autovía a Burgos deja tirado a Fomento

La adjudicataria del tramo final de la autovía a Burgos deja tirado a Fomento
María Gil Lastra

Cyopsa ha pedido la resolución del contrato, lo que obligará al Ministerio a relicitar unas obras que De la Serna dijo que iban a comenzar el año pasado

C. DE LA PEÑA SANTANDER.

Las obras de la A-73, la autovía que unirá Burgos con Aguilar de Campoo y permitirá reducir 20 minutos el trayecto desde Cantabria, tienen gafe. Este mal fario se refleja sobre todo en los dos últimos tramos, el de Pedrosa de Valdelucio-Báscones de Valdivia, en Burgos, y Báscones-Aguilar de Campoo, en Palencia. Adjudicados en 2009, ni siquiera llegaron a iniciarse debido a la quiebra de alguna de las empresas adjudicatarias, que concurrieron al concurso en forma de unión temporal de empresas (UTE). Después sufrieron las consecuencias del tijeretazo que el Gobierno socialista aplicó a las infraestructuras en junio de 2010. Y, ahora, cuando el actual ministro de Fomento decidió reimpulsar ambos proyectos, se ha encontrado con que la concesionaria del tramo palentino, la empresa Cyopsa, ha pedido la resolución del contrato, un traspiés que el Ministerio dice que quiere salvar «lo antes posible». Pero ya no se atreve a aventurar plazos.

El ministro Íñigo de la Serna anunció en enero del año pasado que las obras de ese último trayecto de la A-73, -los seis kilómetros que separan Báscones de Aguilar de Campoo, imprescindibles para conectar con la autovía de Cantabria-, se retomarían en el primer semestre. No contaba con las exigencias de la adjudicataria para reactivar el proyecto de construcción, redactado en 2006 y afectado por modificaciones legales que se han sucedido desde entonces y que obligaban a la empresa a asumir un sobrecoste económico, ni con su decisión de resolver el contrato ante la falta de acuerdo con el Ministerio. La renuncia de la mercantil a ejecutar la infraestructura obligará al departamento de De la Serna a volver a licitar unas obras que se había comprometido a iniciar el año pasado. Así lo reconocieron ayer a este periódico fuentes ministeriales, sin aventurarse a avanzar nuevos plazos. «La intención de Fomento es relicitar el tramo lo antes posible», señalaron.

Pero además existe un problema añadido y es que será necesario actualizar aquel proyecto de 2005 antes de iniciar el concurso, lo que alargará aún más los plazos. Desde el Ministerio quitan hierro a este traspiés ya que «no es un punto crítico», dicen, porque está pegado a un tramo en construcción, el de Pedrosa-Báscones. Este trayecto, de 11,9 kilómetros y 38 millones de presupuesto, logró salvar los problemas derivados del largo tiempo transcurrido desde la adjudicación del contrato, los recortes en obra pública y los problemas económicos de la concesionaria. Así, el tramo burgalés fue adjudicado a una UTE formada por Ferrovial y Arranz Acinas. Esta ultima quebró, pero Fomento llegó a un acuerdo con la multinacional que se quedó con todo y desplegó en la zona un nutrido grupo de trabajadores y máquinas en la zona.

No tuvo tanta suerte el tramo palentino entre Báscones y Aguilar de Campoo, seis kilómetros a lo largo de los cuales se proyectan un enlace de tipo intercambiador con la A-67, cuatro viaductos sobre el río Camesa, así como un túnel de unos 275 metros de longitud, con un presupuesto de ejecución de 32 millones La obra se adjudicó en 2009 a la UTE entre Teconsa y Obras Subterráneas. Pero la quiebra de Teconsa obligó a Fomento a reajustar la adjudicación y a buscar una empresa de características similares que asumiera la parte correspondiente en el contrato. Finalmente optó por la mercantil Cyopsa. Sin embargo, los cambios en la normativa han obligado a modificar el proyecto, lo que ha encarecido los costes. Si entre Ferrovial y Fomento hubo entendimiento, no ha sido así con Cyopsa, que ha optado por retirarse.

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