Anulan la reagrupación de una cubana con un español

El Supremo deniega la tarjeta de residente a la mujer porque su pareja no tiene recursos suficientes y puede ser «una carga para la asistencia social en España»

DM .
DM .Santander

El Tribunal Supremo ha anulado la reagrupación familiar de una cubana cuya pareja de hecho es un español con unos ingresos de 426 euros mensuales al no cumplir requisitos como «disponer para sí y para su familia de recursos para no convertirse en una carga para la asistencia social en España».

El Supremo estima así el recurso presentado por la Abogacía del Estado contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, que concedió la reagrupación familiar y con ella la tarjeta de residencia en España a la ciudadana cubana, que reside en Santander con su pareja de hecho. La sentencia explica que ambos están registrados en el Registro de Parejas de Hecho de Cantabria y carecen de ingresos propios a excepción de un subsidio de 426 euros que el hombre recibe mensualmente.

Un Juzgado de Santander y después el TSJC concedieron la reagrupación familiar a la pareja, que la Delegación del Gobierno en esta comunidad autónoma les había denegado en 2015. La Abogacía del Estado recurrió la sentencia ante el Supremo al entender que se apartaba del criterio marcado por el alto tribunal en resoluciones anteriores.

El Supremo anula esa reagrupación y concluye que los requisitos fijados en el artículo 7 del Real Decreto de 2007 sobre entrada, libre circulación y residencia de ciudadanos de los estados miembros de la Unión Europea (UE) son también de aplicación a los nacionales españoles que no hayan salido de España. El Alto Tribunal explica que aunque a un español no se le puede limitar, salvo en los casos legalmente previstos, su derecho fundamental a circular y residir libremente en el territorio español «esto no obsta para que cuando pretenda reagrupar a familiares extranjeros quede sometido a requisitos o condiciones, en este caso los mismos que al resto de los ciudadanos europeos».

Añade que los presupuestos de los que deriva el derecho de residencia del familiar extranjero son la nacionalidad española del reagrupante residente en España y la concurrencia de los requisitos previstos en el artículo 7 del citado real decreto. Entre las exigencias del preceoto está que «el solicitante disponga para sí y para los miembros de su familia de recursos suficientes para no convertirse en una carga para la asistencia social en España durante su periodo de residencia», destacan los magistrados».

Fotos

Vídeos