El ascenso de Félix Álvarez deja a Carrancio sin poder en Ciudadanos

Félix Álvarez ha sido elegido por Albert Rivera como su hombre de confianza en Cantabria./Daniel Pedriza
Félix Álvarez ha sido elegido por Albert Rivera como su hombre de confianza en Cantabria. / Daniel Pedriza

La dirección nacional confirma oficialmente al diputado cántabro como su máximo representante en la región y renueva toda la Ejecutiva

GONZALO SELLERS SANTANDER.

La posición de Juan Ramón Carrancio en Ciudadanos se ha debilitado más que nunca. El diputado, que ha controlado el partido durante los dos últimos años, está sitiado por dos frentes: uno político y otro judicial. La dirección nacional, como ya adelantó este periódico, ya ha decidido colocar oficialmente a Félix Álvarez al frente de la Ejecutiva cántabra, aprovechando las reformas en las estructuras autonómicas que se están produciendo en todo el país. El actor, humorista y congresista se ha convertido en uno de los hombres de confianza de Albert Rivera y sus diferencias con la gestión del diputado cántabro son más que notables.

Carrancio ya no contará, por tanto, con su núcleo de confianza en los puestos de privilegio del partido. Jesús Calleja abandonará el cargo de delegado territorial y David González, uno de sus apoyos más fuertes en la organización, quedará relegado a concejal en Santander, donde el partido mantiene un vínculo muy estrecho con el equipo de gobierno del PP. En el grupo parlamentario, Carrancio también cederá más protagonismo a Rubén Gómez, el otro diputado de Ciudadanos en Cantabria y que cuenta con toda la confianza de Félix Álvarez y de la dirección nacional.

LA NUEVA DIRECCIÓN

Portavoz
Félix Álvarez.
Organización
José López.
Comunicación
Jesús Novoa.
Programas
Mª Luisa San Juan.
Relaciones institucionales
Esteban Martínez Poó.
Acción institucional
Diego Marañón.
Agrupaciones
Javier Arcocha (Castro Urdiales), Lidia Laso (Santoña), Pedro Luis Alonso (Centro Oriental), Pedro Miguel Herrera (Camargo), Graciela Gómez (Santander), Alejandro Sierra (Santa Cruz de Bezana), Ruth Pérez (Zona Occidental), Agustín Prieto (Torrelavega) y Emelina Sota (Piélagos).

Salida si hay imputación

Pero la pérdida de peso político no es el único problema que tiene Carrancio. Su defensa en los tribunales de Fernando Dou, policía local que fue denunciado por compaginar este trabajo con el de organizador de la campaña electoral de Ciudadanos, ha desembocado en nuevo proceso judicial. Tanto él como David González se enfrentan, como denunciados, a una petición de pena de entre tres y seis años de cárcel por falsificar presuntamente el acta de una reunión y presentarla como prueba en el juicio.

Si resultan imputados, su carrera política en Ciudadanos podría darse por finiquitada. El primer punto del decálogo que la formación naranja obligó a firmar a otros partidos para pactar acuerdos tras las elecciones dice: «Se separará de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial».

Regreso de Esteban

Ciudadanos Cantabria no ha sido ajeno a la disputa interna en ningún momento de su corta historia. Ya en el primer minuto un sector crítico intentó sin éxito colocar al exárbitro Alfonso Pérez Burrull como cabeza del partido tras denunciar «irregularidades y mala praxis» de la dirección, integrada casi por completo por antiguos miembros de UPyD. Pero la etapa más convulsa se vivió en 2015. Aquel verano, el partido remodeló la junta con la entrada del economista Enrique Llano para ocupar el espacio que dejó vacío Esteban Martínez tras su polémica marcha por los malos resultados cosechados en Torrelavega, donde fue cabeza de lista electoral y no se consiguió ningún concejal. Ahora, el excandidato de la comarca del Besaya vuelve a un puesto orgánico en la dirección del partido como responsable de Relaciones Institucionales.

Apenas tres meses después de aquella salida, cuando los comicios nacionales se encontraban a la vuelta de la esquina, la dirección autonómica se renovó por completo. Las dos caras más conocidas del partido y que lo dirigían desde comienzos de 2014, los diputados Rubén Gómez y Juan Ramón Carrancio, dejaron su sillón de la junta directiva. El segundo, además, cesó como coordinador regional, cargo que ocupa desde entonces Jesús Calleja.

Ciudadanos consiguió un escaño en el Congreso, pero la elección de Carlos Pracht se demostró después que no fue la mejor. Hasta el punto que Madrid le mandó al banquillo cuando Rajoy convocó de nuevo a las urnas en verano de 2016. Ahí es donde apareció Félix Álvarez.

Pero todavía le quedaban de sufrir dos terremotos más a Ciudadanos Cantabria. La suspensión de militancia de los dos concejales que la formación naranja consiguió en el Ayuntamiento de Piélagos en las elecciones municipales fue el primero. La sanción a los ediles -«por desobediencia y por incumplir el programa electoral» del partido con sus votos en los plenos- desembocó, después, en la marcha de Pedro Vicente González, exsecretario y extesorero de la junta, y de Marcos Gutiérrez de la dirección, que tuvo que ser renovada por tercera vez en un año.

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