Bolazos de insecticida congelado para combatir la plaga

Amadeo Rodríguez, en las instalaciones de ‘Paintball Cueto’ que abrió hace 17 años/Roberto Ruiz
Amadeo Rodríguez, en las instalaciones de ‘Paintball Cueto’ que abrió hace 17 años / Roberto Ruiz

Un santanderino patenta un sistema que utiliza el equipamiento del 'paintball' para disparar el veneno a los nidos

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

Contra los nuevos males, nuevos remedios. El santanderino Amadeo Rodríguez ha ideado y patentado un sistema para la erradicación de nidos de avispa asiática, aplicable también a otras especies invasoras, que ya ha probado –«con éxito»– en nueve casos con los gobiernos de Cantabria y Asturias y los Bomberos de Santander para demostrar su eficacia. La idea es bien sencilla, pero al único que se le ha ocurrido es a él: combatir la plaga a base de disparos realizados a través de ‘marcadoras’ de paintball pero en vez de utilizar la munición propia del juego usa insecticidas congelados. Una metodología similar a la que ya patentó hace una década para luchar contra la ‘procesionaria’ del pino, ahora «mejorada» para luchar contra un nuevo enemigo.

Bajo el nombre de ‘Asiatic Wasp Ball’, el sistema está basado en la congelación en forma de bolas de agentes insecticidas químicos o biológicos, su colocación en probetas de diez en diez, y su proyección mediante marcadoras de ‘paintball’ a los nidos que construyen las avispas, logrando introducir dentro de los mismos los insecticidas de mayor capacidad eliminadora, erradicando larvas, pupas y avispas con un sistema troyano. «Mediante marcadoras disparamos el producto congelado al nido e incluso también a la zona perimetral. A medida que se va derritiendo, el biocida empapa todo el interior y la avispa asiática entra en contacto con él al intentar limpiar el agente externo», explica Rodríguez mientras prepara todo el operativo para realizar una demostración en los campos de ‘paintball’ que tiene en Cueto, negocio que puso en marcha hace 17 años.

Reconoce que, dentro de la lucha integrada contra las plagas, cualquiera que sea, «no hay sistemas infalibles al 100 por 100», pero que en el caso de la avispa asiática la tarea se complica aún más. «La gran complejidad y las diferentes formas por los que pasa a lo largo del año, así como el gran desconocimiento en su aclimatación a los nuevos espacios que va colonizando, hacen que continuamente nos encontremos con nidos primarios, secundarios o con lugares de hibernación que nos sorprenden día a día», describe. Los más de 2.000 que se han retirado este año en Cantabria dan ejemplo de ello. «No vamos a poder aniquilarla, tenemos que aprender a convivir con ella y combatirla», sentencia Rodríguez.

«Es un método perfecto para nidos ubicados a gran altura, en torres eléctricas o zonas de difícil acceso»

Contra esta amenaza, ‘Asiatic Wasp Ball’ está pensado para llegar a cualquier nido de Vespa velutina, incluidos los que se encuentran a gran altura –los disparos pueden alcanzar hasta 40 metros–, donde otros sistemas como las perchas no llegan. «Esto es mucho menos costoso que llamar a los bomberos y que suban con la plataforma», defiende. También es «perfecto» para los ubicados en torres eléctricas, ya que no es necesario cortar la electricidad de los tendidos; y en zonas de complejo acceso «donde se necesita un equipamiento ligero y fácil de transportar».

Sin riesgos

Además, según defiende Amadeo Rodríguez, emprendedor de naturaleza inquieta titulado en aplicación de productos biosanitarios, su metodología permite no tener que acercarse tanto al avispero y trabajar a una distancia suficiente para evitar ataques. «Los sistemas de tratamiento de nidos que existen en la actualidad suponen un riesgo para quienes los aplican y además son una tarea complicada. Con el sistema que hemos patentado, la aplicación del biocida en el avispero resulta mucho más fácil, cómodo y rápido, y no expone tanto a quien lo emplea –los nidos se tratan a distancias siempre superiores a los cinco metros–, por lo que, sobre todo, el riesgo es menor y la tarea se agiliza. Aún no hemos recibido en nuestras intervenciones el ataque de ninguna avispa al no entrar en el espacio vital de la especie», resume.

Otras de las ventajas que, según explica, posee su sistema son la optimización de recursos humanos –con sólo dos personas se puede tratar cualquier nido de avispa frente a las cuatro que, por ejemplo, necesitan las perchas– y de los agentes insecticidas –utiliza un 50% menos–, un hecho que favorece además un escaso impacto ecológico. Tanto por la cantidad mínima de insecticida utilizada como por el hecho de que, al ser un agente congelado, si la bola no llega a su destino, al cabo de cinco minutos está disuelta, desaparece, por lo que no deja residuos que puedan afectar a ninguna otra especie o sistema.

Fotos

Vídeos