Las cámaras instaladas por Tráfico para controlar el uso del cinturón de seguridad comienzan a multar

Cámara de Tráfico de contro del uso del cinturón de seguridad./
Cámara de Tráfico de contro del uso del cinturón de seguridad.

Tres de las cámaras están en Cantabria, dos en la A-67 (en Barreda y Bezana) y una en la A-8 en Allendelagua

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

Este sábado han comenzado a multar 50 de las 227 cámaras instaladas por la DGT en todo el país (para saber dónde están, pincha aquí) para controlar que los conductores lleven puesto el cinturón de seguridad. Tres de las cámaras están ubicadas en Cantabria: dos en la A-67 (una en sentido Torrelavega, en el kilómetro 185,40, en Barreda; y la otra en sentido Santander, en el km 195,68, en Bezana) y una en la A-8 (en el punto kilométrico 152,45, situado entre la salida norte de Castro Urdiales, en Allendelagua, y la salida de Cerdigo).

La idea es que progresivamente entren en funcionamiento el resto de las cámaras hasta el total de 227, en las que también se iniciará el plazo informativo de 2 meses previo a la multa como ha ocurrido con estas 50 primeras.

Esta medida es la continuación de la acción llevada a cabo desde septiembre, dos meses en los que Tráfico ha enviado únicamente una carta informativa a 331 conductores, pero no han sido multados. Ellos han sido captados circulando sin cinturón «sin ningún género de dudas». A partir de ahora, ya podrían ser multados con 200 euros y la detracción de 3 puntos.

El jefe provincial de Tráfico en Cantabria, José Miguel Tolosa, ha explicado que las imágenes que capten las cámaras serán enviadas cada día al Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas situado en León, donde un software diseñado específicamente para ello revisará las fotografías. No obstante la decisión final sobre si se tramita la multa o no «no depende de una máquina, sino de una persona», primero en el mismo centro de León y luego en la jefatura de Tráfico correspondiente. «Al final, es un funcionario responsable de la unidad de sanciones el que decide si hay multa o no», señala. Destaca, por tanto, que solo se tramitarán «las que de manera indubitada muestren que el conductor no lleva puesto el cinturón». Y solamente el conductor. En esta campaña el copiloto será pixelado en esas fotos, por lo que en su caso no habrá multa aunque no lleve puesto el cinturón.

Las fotos que hacen estas cámaras son de alta calidad y puede ser que detecten otras infracciones, como el uso de teléfonos móviles al volante. De momento no está claro si servirán para sancionar otras conductas al margen del cinturón de seguriad, «puede ser que más adelante», según Tolosa.

Un proceso con varios filtros

El software diseñado para revisar las imágenes de las cámaras también descarta aquellas fotografías en las que detecte que el conductor sí lleva puesto el cinturón de seguridad. Si ese software no consigue identificar el cinturón, hay dos operadores que revisarán esas fotos manualmente. Luego, se descartan aquellas sobre las que pudiera existir alguna duda sobre el uso de dicho dispositivo.

Después del visionado manual que se realiza en el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas, la imagen es enviada a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente, donde se vuelve a comprobar manualmente para iniciar después el correspondiente procedimiento sancionador.

Además, el titular del vehículo recibirá en su domicilio un requerimiento para que identifique al conductor que aparece en las fotografías que se le adjuntan. Si en la fotografía aparece un copiloto, se procede a pixelar la cara del mismo, de modo que dicha persona no sea identificada.

Una vez identificado el conductor, se procede al envío de la denuncia que supone una multa económica de 200 euros y la pérdida de 3 puntos.

En caso de que el titular no identifique a la persona que conduce, se genera un nuevo expediente sancionador por no identificar al conductor.

Fotos

Vídeos