Cantabria espera autorización de Madrid para crear el séptimo parque del 112

Instalaciones del parque de bomberos de Camargo, en el polígono de Trascueto./María Gil Lastra
Instalaciones del parque de bomberos de Camargo, en el polígono de Trascueto. / María Gil Lastra

El Ejecutivo regional dice que la tasa de reposición de efectivos limita el margen de maniobra para ampliar su servicio de emergencias

MARÍA CAUSO CAMARGO.

Un año después de que el Gobierno de Cantabria anunciase la prestación del servicio de emergencias en los municipios de Camargo y Piélagos mediante la suscripción de un convenio entre ambos Ayuntamientos, el proyecto está paralizado. Y es que, independientemente de la ubicación que finalmente tenga el séptimo parque de bomberos, el Gobierno de Cantabria asegura tener una «limitación legal» para proceder a su creación, que es la tasa de reposición de efectivos. Por eso, el Ejecutivo regional afirma estar «a la espera» de que el Gobierno central autorice, a través de una nueva ley de presupuestos, la eliminación de la tasa de reposición de efectivos que limita el crecimiento de la plantilla autonómica. En concreto, para la puesta en funcionamiento de un parque de estas características sería necesario contar con una plantilla de, al menos, una veintena de efectivos.

El proyecto podría incluir también la construcción de una base operacional que, en un principio y si Camargo fuera la zona elegida para su implantación, se levantaría en las instalaciones de los bomberos en el polígono de Trascueto, en Revilla de Camargo, aunque también se podría tomar directamente la base actual. Este parque -según afirmó el consejero de Presidencia y Justicia, Rafael de la Sierra, hace un año- podría estar operativo antes de que acabe la actual legislatura porque es una «obra necesaria» para poder atender las emergencias que surjan en estos dos municipios.

Y es que Cantabria, junto a otras comunidades autónomas, ha solicitado eliminar la limitación de la tasa de reposición en los servicios de emergencia y extinción de incendios, y que pasen a ser considerados como servicios públicos esenciales.

La ubicación

Los municipios de Camargo y Piélagos, ambos con más de 20.000 habitantes y por tanto obligados legalmente a disponer de parque propio, presentaron al Gobierno un proyecto de gestión compartida de un servicio de emergencias que cubra estos territorios y sus áreas de influencia. El Ejecutivo regional encargó entonces un estudio técnico sobre la viabilidad de la medida, informe que es tajante a la hora de advertir que resultaría más plausible, desde todos los puntos de vista, que esta prestación la realizara el Servicio de Emergencias de Cantabria (Semca), conocido popularmente como el 112.

La creación de este nuevo parque, en palabras de De la Sierra, ahorraría «costes porque evitaría duplicar equipos» y así se ha planteado a ambas administraciones municipales. Por el momento, el Ejecutivo regional está llevando a cabo un informe para concretar el instrumento jurídico adecuado para articular la aportación económica de los ayuntamientos, que podría pasar por la fórmula de convenio o la constitución de un consorcio. Aunque actualmente se desconocen las cantidades fijadas, De la Sierra asegura que «el coste de funcionamiento de un parque es de 1,4 millones de euros», una cuantía a distribuir entre el Ejecutivo regional y los dos consistorios.

Gestión incierta

La alcaldesa de Piélagos, Verónica Samperio, se decantó «claramente a favor» de que el Ejecutivo asuma la gestión, en lugar de aliarse con Camargo para tutelar el servicio. «Es la alternativa más beneficiosa dado que la implantación de un servicio propio requiere fuertes inversiones en medios y equipamientos», señaló. Sin embargo, el Consistorio camargués no lo tiene tan claro y el concejal del área, Ángel Gutiérrez, indicó que el equipo de gobierno «sigue barajando las dos opciones, no se ha descartado ninguna, con el único objetivo de ahorrar costes».

Y es que Camargo tiene una situación bastante incierta. Hasta 2017, los parques de titularidad municipal eran cuatro y uno de ellos, el de voluntarios, era el de Camargo. Mientras, los otros tres de profesionales se encuentran en Castro Urdiales, Santander y Torrelavega. Por tanto, forzado por distintas resoluciones judiciales, el equipo de gobierno de Camargo se vio obligado a incorporar a los bomberos voluntarios a su plantilla, a cerrar el parque de bomberos voluntarios y a poner en marcha un servicio profesional de extinción de incendios de gestión directa y titularidad municipal como establece el artículo 26 de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local. Este parque profesional comenzó a funcionar en noviembre de 2016 cuando se incorporaron a la plantilla 14 bomberos voluntarios, un personal incompleto y escaso para atender el servicio. La situación obligó al parque a estar operativo solo 15 horas, de ocho de la mañana a once de la noche, y a partir de esta hora se hace cargo el 112.

Más alternativas

En cualquier caso, y aunque por volumen de población y por ubicación, la posibilidad de que el séptimo parque de emergencias del 112 se ubique en Camargo es bastante elevada, lo cierto es que no es la única que maneja el Gobierno regional, que podría aprovechar la creación de este nuevo servicio para dotar de una mejor atención en lo que a bomberos se refiere a alguna otra zona de Cantabria que en estos momentos carece directamente de ella.

es el número de bomberos necesario, como mínimo, para la puesta en marcha de un parque de emergencias.

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