Cantabria se gana dos 'banderas negras' por la Ría de San Martín y los diques de La Magdalena

La Magdalena se queda periódicamente sin arena / Andrés Fernández

La asociación Ecologistas en Acción incluye a la comunidad en su informe anual sobre la costa por contaminación y mala gestión

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

Ecologistas en Acción (EA) ha publicado su lista de ‘banderas negras’ de este año, el informe que anualmente realiza del litoral español y el que recoge los casos más paradigmáticos de degeneración medioambiental. Este año Cantabria se ha ganado dos menciones, dos ‘banderas negras’ en un caso por contaminación -la ría de San Martín de la Arena- y en otro por mala gestión -los espigones proyectados para el sistema de playas de La Magdalena y Los Peligros-. En total, en España se incluyen 48 banderas, pero no incluyen todos los casos de degradación ambiental que existen en el país, advierten desde la asociación.

En el caso de la ría de San Martín de la Arena, la asociación ecologista cita los residuos y vertidos industriales, así como el caso de la depuradora de Vuelta Ostrera y su sentencia de derribo, aun sin resolver. Afirman que la desembocadura del Saja y el Besaya es «una de las más contaminadas de todo el litoral cantábrico» por ser una zona fuertemente industrializada y minera, lo que deja «altas concentraciones de metales pesados, altamente tóxicos, principalmente mercurio, zinc y cobre». A ello suman el campo de tiro que, durante muchos años, «ha llenado de plomo» el fondo de la ría.

Ecologistas en Acción reconoce la mejora «sustancial» durante los años de la crisis por el cierre de empresas, entre ellas Sniace, pero alerta de que la reapertura de parte de sus instalaciones «ha devuelto altos niveles de contaminación». El informe recoge también una posible prórroga a Solvay para la producción de cloro, que finalmente ha sido denegada y no lo recoge el infome, y alerta sobre el hecho de que los residuos urbanos se tratan en una depuradora, la de Vuelta Ostrera, que debe ser demolida por estar en terrenos de la marisma sin que se haya decidido una ubicación adecuada.

En el caso de los diques que deben estabilizar el sistema de playas de La Magdalena y Peligros, el informe de Ecologistas en Acción señala que el Ministerio de Medio Ambiente «no ha tenido en cuenta las posibles consecuencias para las dunas de El Puntal y el estuario del Miera ni tampoco los cambios en las mareas o los efectos sobre el tráfico marítimo».

También alude a consideraciones del Centro Oceanográfico de Santander que dicen que la construcción de los diques es «posiblemente la opción con mayor efecto negativo en el medio ambiente» y que pueden producirse efectos sobre las olas y corrientes y al transportes de sedimentos. Citan una valoración de la Autoridad Portuaria de Santander que expuso que en el proyecto no se habían mencionado medidas preventivas para evitar vertidos durante la construcción de los espigones o para el control de la calidad de las aguas o los efectos sobre el canal de navegación del puerto y la hidrodinámica de la bahía.

El proyecto de espigones del Ministerio debía haber empezado en septiembre, una vez desbloqueado el contencioso que enfrentó durante meses al Gobierno regional -que no lo quería por sus afecciones ambientales- con la Administración central. Sin embargo, «pequeñas dificultades surgidas» en el ámbito de lo contractual han supuesto un nuevo retraso.

Y Los Locos, ‘negriazul’

A las dos banderas negras se suma una bandera ‘negriazul’ a la playa de Los Locos en Suances, es decir, aquellas que recibieron la ‘Bandera Azul’ de la institución que las designa todos los años y que a juicio de EA no pueden entenderse como un reconocimiento a la conservación y protección medioambiental.

Críticas de Izquierda Unida

Tras conocerse el informe, Izquierda Unida de Cantabria ha acusado al presidente del Gobierno Miguel Ángel Revilla de «poner a Cantabria en el mapa de la contaminación» y ha criticado que no tenga «ni política industrial ni medioambiental». «Otras comunidades contaminan porque tienen mucha industria y aquí no se toman medidas para que las pocas que hay respeten el medio ambiente», ha lamentado.

Además, para IU, el informe «saca los colores a los gobiernos central y autonómico» por la «vergüenza» que supone el que «hayan conseguido que una instalación que servía para reducir la contaminación, como es la depuradora de Vuelta Ostrera, peligre porque la levantaron incumpliendo la Ley y, tras más de una década, sigan sin construir una depuradora nueva para poder derribar la actual ilegal».

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