Cantabria guarda en su arsenal 30.000 armas de fuego legales

En Cantabria existen seis oficinas de Intervención de Armas y Explosivos. /G.C.
En Cantabria existen seis oficinas de Intervención de Armas y Explosivos. / G.C.

Hay una por cada 19 habitantes, una tasa inferior a la media del país (una por cada 16) y más baja que muchas comunidades autónomas

NACHO GONZÁLEZ UCELAY SANTANDER.

La comunidad autónoma de Cantabria guarda en su arsenal 30.000 armas de fuego legales, según las cifras que maneja el servicio de Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil, que en ese catálogo no incluye el polvorín al servicio de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -otras 5.000 más- sino únicamente las que tienen en su armero cazadores, tiradores deportivos, coleccionistas y personal autorizado para su defensa personal.

Esa cifra, en definitiva, revela que en Cantabria hay 52 armas de fuego por cada mil habitantes, esto es, una por cada 19, una tasa inferior a la media del país (una por cada 16) y sensiblemente más baja que la de muchas de las comunidades autónomas españolas, que, juntas, reúnen casi tres millones.

LAS CIFRAS

23.935
escopetas son las que tiene censadas la Guardia Civil en Cantabria.
21.800
licencias que amparan la tenencia de armas de fuego hay tramitadas en la actualidad.

Según explica la Guardia Civil, la mayoría de esas 30.000 armas clasificadas en Cantabria son propiedad de los cazadores. 51 de cada 52. En manos de los tiradores deportivos está el 0,6%, en las vitrinas de los coleccionistas el 0,13% y en el cinto de los autorizados para su defensa personal el 0,23%.

La inmensa mayoría de las armas largas, escopetas y rifles, son de cazadores

Estas son, en trazas muy generales, las características que la Guardia Civil de Cantabria ha desvelado de un armero sobre el que existe un informe mucho más detallado publicado en junio del año pasado a nivel nacional.

De acuerdo con ese estudio, en la comunidad autónoma de Cantabria habría 35.863 armas de fuego legales: 23.935 escopetas, 6.300 rifles, 2.882 carabinas, 1.888 pistolas, 723 revólveres, 108 avancargas, 15 ballestas, 5 anestésicas, 5 mosquetones y 2 trabucos.

El acopio de armas largas obedece, principalmente, a la gran tradición cinegética que hay en Cantabria, donde el armero de armas cortas está prácticamente restringido a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -Guardia Civil, Policía nacional y policías locales-, a las empresas de seguridad privada y, en menor medida, a los practicantes del tiro deportivo.

En este apartado, hay una pistola por cada 310 habitantes y un revólver por cada 809.

Licencias

Organismo de control de todas ellas, el departamento de Intervenciones de Armas y Explosivos de Cantabria tiene actualmente contabilizadas más de 21.800 licencias que amparan la tenencia de armas de fuego y cuyos poseedores van a ahorrarse a partir de ahora las largas esperas que venían padeciendo a la hora de efectuar cualquier trámite burocrático en ese despacho.

Y es que la Guardia Civil de Cantabria acaba de poner en funcionamiento el sistema de cita previa en las seis oficinas de Intervenciones de Armas y Explosivos de la región -Santander, Torrelavega, Santoña, San Vicente, Laredo y Reinosa-, donde los ciudadanos ya pueden concertar una fecha y una hora concreta para realizar el papeleo administrativo necesario sin tener que echar allí la mañana.

Las citas, explica la Guardia Civil, podrán concretarse por Internet, accediendo a la web de la Benemérita (www.guardiacivil.es) o por teléfono, llamando a la oficina de Intervenciones de Armas y Explosivos más próxima al domicilio de la persona interesada.

«Además de solicitar la cita previa, los ciudadanos podrán descargar y cumplimentar diferentes formularios que, una vez impresos, pueden aportar el día concertado para la cita y evitar así tener que realizar un nuevo desplazamiento», matiza al respecto la Guardia Civil, que, por otra parte, también recordó ayer la necesidad de adaptar a la nueva normativa vigente el uso de las armas detonadoras.

En este apartado, insistió en que la entrada en vigor de la nueva ley (el pasado 24 de octubre), requiere a las personas que estén interesadas en disponer de un arma de fogueo acreditar previamente su destino, es decir, si van a emplearla en actividades deportivas o recreativas, en filmaciones cinematográficas o en el adiestramiento canino.

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