Cantabria implantará la asignatura de Patrimonio en Tercero de ESO

Alumnos de 2º de ESO del IESMuriedas visitan las Termas Romanas, en Camargo. /María Gil
Alumnos de 2º de ESO del IESMuriedas visitan las Termas Romanas, en Camargo. / María Gil

La materia se estrenará el curso 2018/2019, será de libre elección y se impartirán dos horas a la semana con el fin de «sembrar el deseo de conservación en los más jóvenes a través del conocimiento»

Marta San Miguel
MARTA SAN MIGUELSantander

Si uno no sabe que una cuadra en Argomilla de Cayón es en realidad el Palacio del siglo XVII de Ceballos, sólo verá animales estabulados entre piedras. Si uno no sabe que la torre destrozada que acompaña a una casa en Viveda pertenecía al mismísimo Calderón de la Barca, sólo verá una casa vieja que se hunde. La diferencia entre ver sólo piedras o ver un relato singular escrito en dichas piedras hace 400 años pasa por «educar la mirada». «Y ahí entramos nosotros», dicen desde el Gobierno regional. Este es el argumento que sostiene su nueva medida: implantar el próximo curso 2018/2019 la nueva asignatura de Patrimonio, que se impartirá en Tercero de ESO con carácter de libre elección y con una duración de dos horas semanales. Si no hay trámite legales que frenen el proceso, Patrimonio comenzará a impartirse en las aulas de Cantabria el próximo mes de septiembre.

«El objetivo es sembrar el deseo de conservación y que los alumnos vean lo que significa», explica la directora general de Innovación y Centros Educativos, Isabel Fernández. «Cuando nos encontramos con monumentos, con restos arquitectónicos o cuevas, queremos que los jóvenes sepan el valor que tiene y todo lo que nos puede mostrar de nuestro pasado, porque esa es la única forma posible de asegurar su porvenir», dice convencida de que quien destruye el Patrimonio lo hace porque «no tiene ninguna noción del enorme valor que tiene, y no sólo el puro valor arquitectónico o la belleza estética en sí misma, sino por la información que puede darnos de nuestro pasado».

Frente al crecimiento desmesurado, la necesidad de infraestructuras así como la homogeneización de las costumbres y el consumo, cabe detenerse y diferenciar el progreso a toda costa de un desarrollo sostenible. En ese sentido, ante la falta de sensibilidad que aqueja el ámbito patrimonial, el objetivo más importante es abrir los ojos ante el reto de cómo protegerlo: «El respeto hay que sembrarlo en las edades más tempranas», y eso es que lo que persiguen al ofrecerlo como una asignatura más en las aulas de la región.

«El objetivo es educar la mirada, que aprendan desde pequeños el valor de nuestro patrimonio» Isabel Fernández | Directora general de Innovación y Centros Educativos

Para ello, la nueva asignatura se engloba dentro de la normativa de libre configuración autonómica que ofrece a cada región la opción de disponer de distintas opciones académicas. En la actualidad, los alumnos cántabros pueden elegir entre Educación para la ciudadanía y derechos humanos; Iniciación a la actividad empresarial; Cultura clásica; Sistemas de control y robótica; Talleres de creatividad musical; Taller de lengua; Taller de matemáticas y Tecnificación deportiva. De cumplirse los trámites y plazos que barajan desde la Consejería de Educación, al listado se añadirá Patrimonio como oferta lectiva en septiembre.

El contenido se está «preparando en este momento», quién la impartirá es el siguiente capítulo de un proceso que ha empezado «hace muy poco tiempo, tras una reunión en la que se vio la necesidad de implantar esta materia como forma de proteger el patrimonio». El contenido se vinculará a los departamentos de Geografía e Historia, pero más allá de conversaciones puntuales con colectivos, «aún no hay nada concluyente a ese respecto».

Acciones complementarias

Lo que sí tienen fijado desde la Consejería es que, además del propio contenido curricular, van a incidir en las actividades complementarias: «Habría actividades en paralelo desde la Dirección General de Cultura, pero también implementaríamos la fórmula de rutas o itinerarios con agentes locales de la región. Por ejemplo, con la mancomunidad Saja-Nansa, que ya cuenta con una guía didáctica. Nos hemos puesto en contacto con ellos para crear posibles conexiones y lograr que las actividades que ya se realizaban sean complementarias con lo que se imparte en la asignatura».

«La educación es la piedra angular de una actitud, la de proteger el patrimonio de Cantabria» Eva Ranea | Directora general de Cultura

Con motivo de su intervención en el Parlamento de Cantabria, la directora general de Cultura, Eva Ranea, defendió la idea de que «la educación es la piedra angular de una actitud, la de proteger el patrimonio», que no sólo mira a las cuevas, quizá la punta del iceberg de ese vasto territorio que es el patrimonio donde entran además de las mediáticas Garma o Altamira, las pequeñas portadas en pueblos de Cabuérnica, las letras de las marzas, el urogallo o una recóndita ermita.

Patrimonio también son los cuentos orales, los escudos de las casas señoriales, los torreones defensivos, un olivo milenario traído por los jándalos, la bahía, ciertos estuarios. «Los bienes patrimoniales han de ser cuidados y preservados en su contexto social que tiende de por sí al crecimiento desmesurado, al consumo indiscriminado y a la homogeneización de las costumbres», explica Eva Ranea. El objetivo final de poner en marcha esta materia, en la que ahora mismo están trabajando desde la Consejería para definir los contenidos y su implementación, es que «nuestros estudiantes sientan este excepcional legado como algo suyo y que merece ser cuidado para la posteridad». ¿Podría llegar a más cursos? «Si la asignatura funciona y hay demanda, nos parece muy importante llegar a cuantos más alumnos mejor, incluso buscar otras fórmulas fuera de currículum al que hay que ajustarse, como por ejemplo ofertas extraescolares».

Cantabria, 22 avisos en la Lista Roja de Patrimonio

Hay una Lista Roja en la que los monumentos, casonas, bosques o incluso la bahía, están registrados por el peligro que corren de desaparecer. La elabora la asociación Hispania Nostra. En 2009, esta lista tenía registrados trece monumentos de la región. Hoy en día, casi diez años después, son 22 los lugares que corren serio peligro de perder su identidad ya sea por intervención directa sobre ellas o bien víctimas de la inacción, y que su valor histórico quede aplastado por la maleza. A pesar de que los expertos señalan que la Ley de Patrimonio de Cantabria (aprobada en 1986 y con numerosas modificaciones hasta llegar a la actual, de 2006) es una de las más severas del país en cuanto a la protección de sus bienes, la irresponsabilidad de los propietarios así como el desconocimiento del valor del patrimonio y la indiferencia, corren en su contra y les dañan más que el propio tiempo. «Se destruye una casa siglo XVI para hacer algo nuevo, quieren trazar una carretera atravesando un bosque, pero te cargas castaños centenarios... Para que esto no pase hay que poner a la vista el valor del patrimonio, que todos lo tengan en su mirada».

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