Cantabria ha perdido casi 1.500 empleos en el sector público en los últimos nueve años

Imagen de la oficina de la Agencia Tributaria de Santander
Imagen de la oficina de la Agencia Tributaria de Santander / Alberto Aja

La administración estatal y la local son las más afectadas, mientras que en la regional la caída de funcionarios y laborales es algo menos acusada

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Cantabria cuenta en estos momentos con 31.979 empleados públicos. Esa es la cifra que resulta de sumar el número de funcionarios y personal laboral que trabaja en las administraciones estatal, autonómica y local de la región, tal y como se recoge en el último informe que acaba de hacer público el Ministerio de Hacienda. Son 1.469 menos que a comienzos de 2009 y el número más bajo de la última década. «La causa principal es el decreto de 2012 por el que Montoro dejó en 0% la tasa de reposición. Es decir, que los puestos de las personas que se jubilaban quedaban amortizados», afirma Javier Báscones, de Comisiones Obreras Cantabria. Desde entonces, esa tasa se ha ido relajando y se ha elevado primero hasta el 10% y después hasta el 50%, lo que explica los leves incrementos que se experimentaron en 2015. Mientras que en el conjunto de España la tendencia comenzó a cambiar tímidamente durante el arranque de 2017, en Cantabria sigue a la baja.

En el Gobierno de Cantabria

Hasta hace apenas un mes, el personal laboral del Gobierno Cántabro tenía que retirarse, obligatoriamente y como muy tarde, a los 65 años. Ahora, según explican desde CSIF, estos empleados podrán alargar la jubilación hasta la edad de 68 años. Según Inés Laso, de este sindicato, el cambio normativo da cuenta de cómo puede ser el futuro del sector a corto plazo.

«Aunque la mayoría de la gente renunciará a esta opción, habrá otros que no», explica. Por ejemplo, aquellos que no hayan cotizado durante 35 años –a partir de ahí se cobra el 100% de la pensión– o los que quieran ampliar su base de cotización.

«Cualquier pérdida de puestos de trabajo es negativa, pero es que además estamos viendo que está teniendo consecuencias en el funcionamiento de la administración. Y son todos trabajadores de a pie, no altos cargos o personal de confianza, que en ese caso el problema sería mucho menor», detalla Inés Laso, de CSIF.

La pérdida de asalariados públicos no se reparte de forma homogénea. Son organismos dependientes de Madrid como las oficinas de la Seguridad Social, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado o las delegaciones de los distintos ministerios en la comunidad autónoma los que más han sufrido los efectos de los «recortes». Los 4.649 trabajadores que existen en estos momentos son casi un 15%menos que los de 2009. En la administración local –ayuntamientos, principalmente– ha caído un 7% y se sitúa ahora en 5.640 personas y los 1.711 del personal de la Universidad de Cantabria son 107 menos que los que había hace nueve años.

Administración regional

La pérdida en la administración regional es algo menor. Prácticamente inapreciable al pasar de 20.095 asalariados en 2009 a los 19.979 actuales. Pero los sindicatos advierten de que, aunque la estadística de Hacienda es cierta, tiene truco. En ella no se reflejan todos los interinos que van solapando contratos de semanas o meses y que llegan a 12.629, casi todos en Sanidad y Educación, y que sí figuran en la Encuesta de Población Activa, que al añadir a este grupo eleva la cifra de trabajadores de la administración hasta los 44.558 empleados. De esta forma, el 22,7% de los sueldos que se cobran hoy en la región vienen de las arcas públicas. El 60% lo reciben las cántabras, que son clara mayoría frente al 40%de hombres.

«El mismo Gobierno de Cantabria reconoce que falta personal. Desde que comenzó la crisis económica se han perdido alrededor de 600 empleos. En las consejerías de Industria, Ganadería... Hasta en la de Presidencia, que es donde está la Dirección General de Función Pública», remarca Laso, quien también apunta a otra consecuencia directa: el envejecimiento de la plantilla. De los casi 20.000 funcionarios y laborales –los interinos no están contabilizados– de la administración regional, 670 trabajan en Justicia, 7.233 en Educación no universitaria, 7.947 en Sanidad y 4.129 en las distintas consejerías.

Desde 2010, cuando se alcanzó el récord de 33.576 trabajadores públicos en Cantabria, la mayor caída se dio en 2012. Precisamente el año en que el ministro Cristóbal Montoro redujo a cero la tasa de reposición. Eso supuso la congelación, incluso en aquellos gobiernos locales cuyas cuentas estaban saneadas, de una oferta de las administraciones que ahora parece revivir.

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