Carrancio consigue poner de acuerdo a Podemos y PP

El diputado Juan Ramón Carrancio mantendrá su posición en la Mesa del Parlamento./Javier Cotera
El diputado Juan Ramón Carrancio mantendrá su posición en la Mesa del Parlamento. / Javier Cotera

El «vacío legal» que permitirá al diputado, ex de Ciudadanos, seguir en el Grupo Mixto une a toda la oposición frente al «transfuguismo» y a favor de una reforma del reglamento del Parlamento

Gonzalo Sellers
GONZALO SELLERSSantander

Juan Ramón Carrancio ha logrado lo que muy pocos asuntos han conseguido este año en el Parlamento: poner de acuerdo a PP y Podemos. Las críticas al Presupuesto de este año, el contrato de basuras con Guipúzcoa y el rechazo a la masiva presencia de Miguel Ángel Revilla en las televisiones han sido los grandes, y casi únicos, puntos de encuentro de ambas formaciones. Pero ahora también se dan la mano para denunciar el papel que jugará el exdiputado de Ciudadanos en la Cámara durante el nuevo curso. Un vacío legal le permitirá continuar en el Grupo Mixto a pesar de haber abandonado el partido de Albert Rivera y de colaborar activamente en la creación de uno nuevo. Es decir, donde PP y Podemos ven un transfuguismo de libro, la asesoría jurídica del Parlamento no encuentra razones para condenarle como diputado no adscrito.

El principal damnificado, Ciudadanos, ha sido el primer en reclamar un cambio urgente del reglamento de la Cámara. No en vano, su único diputado, Rubén Gómez, deberá compartir grupo con Carrancio. Un reparto que va desde los tiempos de intervención hasta el dinero que reciben anualmente del Presupuesto. Y que para Carrancio también supone mantener una nómina más abultada que la de un diputado raso. Como miembro de la Mesa cobra actualmente cerca de 59.000 euros brutos anuales. Si perdiera esa silla, bajaría hasta los 44.500 euros, aproximadamente.

«Aunque respetamos el informe jurídico, no podemos aceptarlo. No estamos de acuerdo con que el transfuguismo tenga premio», ha señalado Gómez, que recurrirá la decisión de la Mesa de aprobar dicho documento con los votos favorables del PRC y el PSOE y la abstención del PP y Podemos.

«No estamos de acuerdo con que el transfuguismo tenga premio" rubén gómez, portavoz de ciudadanos

Carrancio, que es secretario segundo de la Mesa, se ha ausentado de la votación, y ha señalado después a los medios de comunicación que el reglamento es «muy claro», salvo que se quiera «torcer por conveniencias políticas». «No podía haber otra decisión», ha considerado.

Podemos ha anunciado que se unirá a la reforma del reglamento del Parlamento para solventar este tema y otras cuestiones que «es necesario regular», pero quieren que se tramite en un proceso similar al de una ley, sin pasar por comisiones de estudio, para que «no se pierda en el limbo de los justos».

«Negociar con un tránsfuga»

Alberto Bolado, diputado del partido de Pablo Iglesias, ha abogado por «no perderse» en comisiones de estudio para reformar el reglamento porque, a su juicio, al final suponen «distraerse» y alargar el proceso durante toda la legislatura. «Que puede ser lo que pretenda el Gobierno, distrayéndonos por un lado mientras que por otro pacta unos presupuestos o iniciativas con un tránsfuga», ha considerado Gómez.

Podemos y Ciudadanos tienen un borrador para esta iniciativa de reforma del reglamento e invitan al resto de partidos a que se sumen para que pueda salir adelante por consenso.

Pero hoy solo el PP ha recogido totalmente el guante y su presidenta, María José Sáenz de Buruaga, ha apostado por revisar la normativa con urgencia y «cambiar lo que haya que cambiar» para «poner coto» al transfuguismo.

«El PP no va a apoyar aquello que la mayoría de la sociedad no puede entender», ha remarcado, antes de indicar que la conducta de Carrancio solo se puede considerar como «transfuguismo».

Buruaga también ha avisado de que una reforma del reglamento de la Cámara puede prolongarse durante varias legislaturas, por lo que apoya que se ponga en marcha por procedimientos más rápidos.

Sin embargo, el PRC y el PSOE, si bien están dispuestos a sentarse a tratar la reforma del reglamento, entienden que la modificación debe producirse por unanimidad de los grupos y que no puede hacerse de forma «exprés» o «a la carta» por un caso puntual, sino «desde la tranquilidad, el análisis y el consenso».

El portavoz regionalista, Pedro Hernando, ha insistido en una reforma de reglamento «no es de hoy para mañana» y ha insistido en que, con anterioridad, las modificaciones en esta normativa se han aprobado por unanimidad.

La socialista Silvia Abascal también ha apostado por la unanimidad para modificar una norma «compleja», y ha enfatizado la disposición del PSOE a sentarse a negociar.

Pero Gómez ha insistido en que si la reforma del reglamento se hace por la vía de una comisión de estudio no habrá tiempo de terminarla en la legislatura, y que el procedimiento sería mucho más ágil si se tramita de forma similar a una ley.

«Promesas de regeneración»

El portavoz de Ciudadanos ha recalcado que el voto de los grupos que sustentan al Gobierno, el PRC y el PSOE, es «decisivo» en esta cuestión. «Todos nos presentamos a las elecciones con promesas de regeneración y limpieza democrática, y es el momento de demostrar que no son palabras vacías, sino hechos», ha apostillado.

Alberto Bolado ha recordado que Podemos ha pedido «de manera incansable» la convocatoria de la comisión de reglamento, que hasta la fecha no se ha producido.

Las propuestas de Podemos para mejorar el reglamento de la Cámara también pasan, según ha explicado, por una mejora de la capacidad de la ciudadanía para intervenir y participar en el proceso de producción normativa y por la puesta en marcha de una iniciativa que permita que los ciudadanos puedan participar al final de los plenos haciendo preguntas al Gobierno.

La formación morada también quiere garantizar la proporcionalidad de los grupos políticos con representación en la Cámara tanto en la mesas de las comisiones como de la Mesa del Parlamento, y regular el voto telemático para una mayor conciliación.

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