Los 'centinelas' de la costa cantábrica

Punto negro de residuos en la zona situada en la margen izquierda del arroyo de la Dehesa (Miengo). / Centinelas Cantabria

Cientos de voluntarios participan cada año en un programa de protección del medio ambiente donde cada participante se encarga de «vigilar» un tramo de costa

Pablo Pruneda
PABLO PRUNEDASantander

Con el propósito de cuidar y conservar el medio ambiente, cientos de voluntarios o 'centinelas' recorren cada año la costa de Cantabria para alertar sobre posibles causas de contaminación o residuos. Con esta idea nace en 2011 el proyecto Centinelas Cantabria, asociado a Coastwatch España y Europa, y en Cantabria a través del CIMA (Centro de Investigación del Medio Ambiente).

Se trata de un recorrido de vigilancia del medio marino desde su entorno más cercano: la tierra. Cada voluntario se convierte en un «vigilante» de un tramo de la costa durante la denominada «campaña de inspección», para lo que posteriormente se tendrá que rellenar una encuesta sobre el estado ambiental del tramo. Durante la pasada campaña de 2016, más de 209 voluntarios participaron en la vigilancia del medio ambiente de la región, los cuales analizaron 151 tramos de costa, también intervinieron 13 entidades, entre ellos colegios en los que participaron 36 menores de edad. Este año se espera que esta cifra aumente, ya que el número de zonas a vigilar se determina en función del número de voluntarios inscritos.

Los nuevos voluntarios pueden inscribirse a través de la página web de Centinelas Cantabria, https://centinelascantabria.com, donde se elige un tramo de costa de 200 metros o más, y durante este proceso cada «centinela» se encarga de analizar ese espacio. La campaña de captación se realiza durante los meses de verano, y es en esta fase donde el voluntario hace la elección de su tramo. En septiembre tiene lugar un proceso de formación, donde se dota al voluntario de las herramientas necesarias para la inspección: encuesta, mapa, fichas de identificación, kit de análisis de efluentes, etc.

Una vez finalizado el proceso de formación, arranca la campaña en octubre en la que los voluntarios rellenan una encuesta por cada tramo seleccionado, con preguntas sencillas sobre basuras, contaminación, biodiversidad, especies invasoras, etc... Un 95% del índice en el nivel de contaminación se refieren a residuos y basuras. Además, en el caso de que existan efluentes (un aporte de agua dulce de tierra a mar) se necesita recoger una serie de datos con el kit de análisis que se proporciona para comprobar si existe contaminación.

En ocasiones son los propios voluntarios los que determinan qué tipo de actuaciones se deben tener en cuenta ante un caso de contaminación.

Al finalizar el proceso, cada voluntario elabora una encuesta sobre el estado ambiental de su tramo, con el que posteriormente se realiza un informe que se envía a Coastwatch España y Europa.

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