«Los centros de salud se enfrentan a un verano caótico por la falta de médicos»

El sindicato calcula que la Atención Primaria de Cantabria necesita entre 70 y 80 médicos más.
El sindicato calcula que la Atención Primaria de Cantabria necesita entre 70 y 80 médicos más. / DM .

El Sindicato Médico urge soluciones a Sanidad: «No se puede esperar más. Todo se complicará a partir de este año y la Administración, que lo sabe, no hace nada»

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

No se ha contratado médico de refuerzo para este verano en Santoña. En el centro de salud Dobra (Torrelavega) no se sustituye al profesional que hace cirugía menor. En Soba y Arredondo no habrá recambio para cubrir las vacaciones de dos facultativos. En el Nansa, se compensarán las tres bajas prolongadas con un único sustituto. En Puente San Miguel, que tampoco contará con refuerzo estival, se van a encontrar con el permiso por boda de uno de sus profesionales... Son algunos de los ejemplos que ayer expuso el Sindicato Médico para responder al optimismo de la consejera de Sanidad, María Luisa Real, que «dice que ‘no va a haber ningún problema este verano’, cuando la situación es caótica, peor que nunca, y encima a partir de este año se va a complicar más».

El presidente del Sindicato Médico, José Antonio Campos, advirtió en rueda de prensa de que «la falta de personal en AtenciónPrimaria que se arrastra desde hace años –cifran el déficit de profesionales entre 70 y 80– se agravará con las próximas jubilaciones. Hay que buscar soluciones desde ya, no se puede esperar más». Y es que, añadió, si entre los médicos de familia el panorama es negativo –con un 40% de autocobertura–, «entre los pediatras es especialmente dramática». Tanto, apuntó Santiago Raba, vicepresidente de la organización, que «en determinados centros de salud va a haber semanas enteras sin pediatra. En Vargas ya llevan seis días sin él, y en ElSardinero el que está a media jornada tiene que asumir el trabajo de sus dos compañeros». Y la lista de carencias que denuncian se extiende por toda la región.«Astillero, Camargo Costa, BajoAsón... El caso de Castro Urdiales es el peor de todos. Hay más de 2.600 niños sin pediatra desde hace tiempo (en su lugar son atendidos por médicos de familia) y en breve serán 3.589, al añadirse otra jubilación».

Plantean cambiar la ley y que las residencias contraten a médicos

«Cantabria es la única comunidad autónoma en la que la legislación no exige a las residencias de mayores que dispongan de un médico en plantilla», denunció el sindicato, lo que lleva a que la atención sociosanitaria de sus usuarios «recaiga en los profesionales del centro de salud más próximo». Y eso se traduce, dice, en «una sobrecarga brutal para estos facultativos, ya que la demanda de estos pacientes es cada vez mayor». Por eso, esta organización reclama a la Consejería «un cambio de legislación para que las residencias se vean obligadas a contratar a médicos», en lugar de mantenerse el escenario actual en el que sólo se les requiere disponer de un número de titulados de ciencias de la salud acorde a su ratio de residentes. Es decir, que cada centro adapta a su personal técnico (enfermeras, trabajadores sociales, fisioterapeutas...) en función de las necesidades y el perfil de sus usuarios.

ElSindicato Médico critica que «al final es personal de la sanidad pública el que trabaja para instituciones privadas. No sabemos qué intereses hay para no cambiar la norma, cuando en el resto de comunidades se ha hecho». Otra de las quejas que puso de manifiesto en la rueda de prensa celebrada en el Colegio de Médicos se refiere a la guía de Sanidad que busca potenciar la cirugía menor entre los profesionales de Atención Primaria. «Ese plan no va a ningún sitio», dijo el vicepresidente, porque «la cirugía menor se lleva haciendo desde hace 30 años, y si se ha ido dejando es precisamente por la presión asistencial. Claro que está muy bien que los médicos realicen este tipo de cirugías, pero mientras lo hacen, dejan de atender pacientes en consulta y si no se les sustituye al final crece aún más la autocobertura».

Al sindicato no le vale «la justificación de la Consejería de que esto pasa ‘porque no hay médicos’». «Eso es falso», apostilló Raba. «Cantabria forma a suficientes profesionales de la especialidad de medicina de familia (acaban el MIR 35 cada año) para atender las necesidades de la región, el problema es que al Gobierno no le interesa retenerlos. De los que han acabado en mayo la residencia, sólo once se han quedado a trabajar aquí». Sin embargo, hay un matiz que no se mencionó en esa rueda de prensa, y es que un alto porcentaje de ellos son extracomunitarios (extranjeros de fuera de Europa), personal que la propia normativa impedía contratar en España. Sanidad propició incluso un cambio legislativo para posibilitar su incorporación a la plantilla del Servicio Cántabro de Salud (SCS), pero no la llevó a la práctica al encontrarse con que la oferta mínima que se les podía hacer era de un año de duración, cuando el contrato máximo para el personal sustituto propio es de seis meses. En cualquier caso, el Sindicato Médico no confiaba en que este fuera un remedio válido para los males de Atención Primaria. «Un Gobierno serio, preparado, formado y que se preocupa tiene que tomar medidas, no puede dejar que las cosas sucedan», añadió Campos. «Parece que el Gobierno está en otras cosas», insinuó Raba, quien calificó de «hipócrita» que «se hable tanto de sanidad pública en política, cuando se está fomentando la privada».

Razones y propuestas

Ambos tienen claras las razones que empujan a los profesionales a inclinarse por destinos laborales fuera de Cantabria: «La sobrecarga de trabajo, con agendas masificadas, que generan estrés, ansiedad y desmotivación; la falta de estabilidad, sin pocas ofertas públicas de empleo y una media de cinco años desde que se convocan hasta que se resuelven, mientras que en otras comunidades el proceso es más ágil y los sueldos más elevados (en el País Vasco un médico gana entre 7.000 y 10.000 al año más de salario base)».

El documento con las soluciones que, a su juicio, podrían revertir la situación ya está en manos de la Administración. «Nos han escuchado, pero no han hecho nada», lamentó Campos. «Toda su solución a esta crisis ha consistido en aumentar los contratos de continuidad de 24 a 32 médicos y en anular, de nuevo, las vacaciones ya concedidas a un buen número de profesionales», señaló Raba. En su batería de propuestas incluyen extender a un año la duración de los contratos de continuidad, establecer agendas con un máximo de citas, que permitan disponer de tiempo suficiente para atender a los pacientes; oposiciones más rápidas y mejoras salariales».

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