La consejera de Sanidad elude contestar por qué no informó del brote de legionela

La consejera de Sanidad, María Luisa Real, a su llegada ayer al Pleno del Parlamento de Cantabria. :: celedonio / Celedonio Martínez

María Luisa Real repite en el Pleno que se cumplió con las actuaciones que establece la normativa y admite en el recuento de afectados el caso número 14, que Salud Pública negó

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

La pregunta era clara y directa: ¿En qué fecha tuvo conocimiento del brote de legionela en el balneario de Liérganes y por qué no se informó de ello a la población hasta que se publicó en un medio de comunicación de prensa escrita? (Léase, este periódico). La formuló la diputada del PP Isabel Urrutia ayer en el Pleno del Parlamento y la contestó, pero solo a medias, la consejera de Sanidad, María Luisa Real, que de soslayo habló de catorce afectados («cinco en el primer episodio, en agosto, y nueve, en el segundo, en septiembre»). O le bailaron las cifras o reconoció que a los trece contagios contabilizados desde el principio -uno de ellos mortal- se ha sumado otro más, curiosamente después de que una mujer de Valladolid denunciara a través de las páginas de este diario el positivo en legionela de su madre, de 70 años, que también había estado en el balneario, un caso que Salud Pública desmintió.

La consejera se dio tanta prisa en su exposición -acostumbra a hablar rápido- que prácticamente nadie se percató de que el dato no cuadraba. Ni siquiera la diputada popular que la interrogaba. Isabel Urrutia tachó la gestión del Gobierno de «irresponsabilidad política mayúscula», «por ocultar la información durante un mes y trece días» y limitarse a enviar una nota de prensa «a las nueve de la noche, con nocturnidad y alevosía», al día siguiente de que trascendiera la existencia del brote, «confirmado por el propio establecimiento afectado». La diputada popular criticó que la directora de Salud Pública, Virginia Ruiz, «no ha asomado para dar tranquilidad» y censuró sobre todo la actuación de la consejera, que «es quien tenía que haber informado para no generar alarma social, que es lo que se provoca cuando se hurta información».

CRONOLOGÍA

7 de agosto
Se notifica el primer caso de legionela. En total por este episodio fueron cinco. Se toman muestras y el día 16 se ordena el cierre de la piscina del Rey.
12 de septiembre
Surgen dos nuevos casos, «que no había utilizado la piscina del Rey», a los que después se suman otros siete. El día 13 se cierra la piscina del Infante.
21 de septiembre
Primera comunciación pública de la Consejería para informar del brote, al día siguiente de publicarse la noticia. Habla de 13 afectados (una fallecida).

En su respuesta, Real detalló de nuevo la secuencia cronológica de las notificaciones de casos detectados y de toma de muestras y resultados obtenidos por los técnicos de la Dirección General de Salud Pública, «actuaciones todas ellas de acuerdo con el decreto 865/2003 por el que se establecen los criterios higiénicos de control de la legionelosis». Y en función del cual -añadió- se adoptaron «decisiones rigurosas, progresivas y proporcionadas», remitiendo «la información completa de forma puntual y por los cauces oficiales al Ministerio de Sanidad y al Instituto de Salud Carlos III». La explicación fue un calco de la que dio en su primera aparición pública tras conocerse el brote, aunque aderezado con un cruce de reproches, ya que ella también tildó de «irresponsable» a la propia Urrutia por utilizar la gestión de este caso para «mentir» y «embarrar el terreno». «El procedimiento es bien conocido por usted y por la presidenta del PP, así como por todos los responsables de Sanidad que se han enfrentado a casos similares en establecimientos públicos», replicó.

«El Gobierno cometió un acto de irresponsabilidad mayúsculo al ocultar el brote de legionela», afirma Isabel Urrutia, diputada del PP

«Se han ido adoptando medidas rigurosas, progresivas y proporcionadas», explica María Luisa Real, consejera de Sanidad

Y como no hay mejor defensa que un buen ataque, Real tiró de la serie histórica de legionela en Cantabria (546 casos desde el año 2000) y recordó que entre los años 2011 y 2015, durante la legislatura del PP, «se registraron cinco brotes (tres en hoteles, uno en un hospital y otro en un balneario), con 133 pacientes afectados, incluido un fallecimiento. ¿En qué página web colgaron esos datos y a quién informaron entonces?», preguntó la consejera. Esquivó así la respuesta que le demandaba la diputada popular, que afeó a la consejera que «después de dos años y tres meses, todavía no sabe para qué está aquí. Usted es una irresponsable por no dar la información, se ve que estaba más preocupada de librar, no de la legionela, sino de otra cosa» -en clara alusión a la crisis interna del PSC-.

¿Por qué no se clausuró el balneario? Real, que habló de «dos episodios» de legionela «alejados tanto en el tiempo (con un mes de diferencia) como epidemiológicamente en las instalaciones», explicó que desde que se tuvo conocimiento del primer caso (el 7 de agosto) se tomaron «todas las medidas de control», además de proceder al «cierre parcial» de las instalaciones «en función de los datos epidemiológicos» y lo que marca «la normativa». Y terminó asegurando que el brote «ya está controlado».

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