«La cabina del camión era una bola de fuego»

Luis Calabor

El conductor de un tráiler de Gijón fallece tras salirse de la vía, incendiarse su vehículo y precipitarse al vacío desde el viaducto de Ontón, en la A-8

ABEL VERANOCastro UrdialesÁLVARO SAN MIGUELSantanderJ. DOMÍNGUEZSantander

«El conductor está gritando auxilio colgado de la cabina del camión. ¡Se va a tener que tirar! ¡Venid rápido que el camión está ardiendo! ¡Se va a tener que tirar! ¡Dios... se ha tirado!». Este es el testimonio de una de las dos personas que alertaron ayer al servicio de Emergencias Castro del accidente que se produjo a primera hora de la tarde, en la A-8 (Autovía del Cantábrico) a la altura del viaducto de Ontón, y que le costó la vida a M. M. L. (53 años), el conductor de un camión de una empresa afincada en Gijón que perdió el control de su vehículo y, tras colisionar con un turismo, se salió de la vía. El tráiler quedó con la cabina colgando del puente, y como consecuencia del impacto contra los protectores laterales del mismo se incendió. El accidente colapsó la autovía durante más de ocho horas en dirección a Vizcaya.

Continúan los problemas en el tráfico

«Llevamos tres horas de caravana. Esto es desesperante»

Miles de conductores se vieron ayer afectados por el accidente que colapsó la autovía A-8 durante más de ocho horas. Hasta veinte kilómetros de retenciones se llegaron a registrar sobre las seis de la tarde.

La Guardia Civil de Tráfico desvió el tráfico por la carretera nacional 634, donde también se produjeron largas caravanas. «Llevamos tres horas de caravana. Es desesperante. La única información que tenemos es a a través del móvil», lamentaba una mujer que se dirigía a Tolosa junto a su marido tras pasar el fin de semana en Santander.

El hecho de que ayer fuera festivo en Vizcaya –se celebrara San Ignacio– propició también que las retenciones fueran aún mayores durante toda la tarde.

Según informaron el 112 de Cantabria y la DYA, el vehículo pesado había quedado con la cabina colgando del puente y como consecuencia del impacto contra los protectores laterales se incendió casi al instante. La información del 112 señala que, tras el accidente el conductor se precipitó a una vía secundaria que transcurre por debajo del viaducto, a la que posteriormente habría caído la cabeza tractora del camión que se desprendió del remolque.

La Guardia Civil de Tráfico, que está investigando el suceso y será la encargada de elaborar el informe pertinente de las causas, asegura que por el momento no está claro si el conductor cayó de la cabina antes de que esta se desprendiera del semirremolque o falleció en su interior.

La Guardia Civil de Tráfico también precisó a este diario que la colisión del camión con otro turismo, en el que viajaban dos personas que han resultado ilesas, se podría haber producido con el camión ya fuera de control. Por lo que la causa del accidente no sería esa colisión. La Benemérita también ha desmentido que el camión estuviera realizando un adelantamiento por la derecha en el momento del accidente, como se ha llegado a comentar en algunos círculos.

Por su parte, desde Emergencias Castro trasladaron a este periódico el relato que les ofrecieron testigos de lo ocurrido. Como es el caso de la persona que presenció cómo el conductor del camión se arrojaba al vacío desde la cabina de su vehículo que estaba en llamas.

«El camión entró descontrolado en el viaducto, dando tumbos, y colisionó contra la mediana de la izquierda, lanzando al vacío un trozo de hormigón de la autovía y dejando otro colgando. A partir de ahí el camión salió disparado a la derecha, colisionando con el turismo cuyos ocupantes quedaron ilesos, y luego golpeó de nuevo contra la derecha y arrancó toda la valla, haciendo la tijera, hasta que la cabina se desprendió del remolque y quedó colgando en el borde del viaducto».

Los bomberos de Castro, con el apoyo de los de Laredo y Vizcaya, sofocaron las llamas del camión. Las retenciones llegaron a prolongarse hasta los 20 kilómetros. / Luis Calabor y Sane

El Centro de Gestión de Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria recibió la primera llamada alertando del suceso minutos antes de las dos de la tarde. Hasta el lugar del accidente se movilizó a bomberos del propio servicio autonómico, pertenecientes al parque de Laredo, a bomberos municipales de Castro Urdiales, a sanitarios del 061, a agentes de la Guardia Civil, a personal de mantenimiento de carreteras, y se prealertó al helicóptero del Ejecutivo por si fuera necesaria su presencia. Asimismo, el 112 de Vizcaya, que también recibió avisos del incidente, movilizó a bomberos de esta provincia.

Amplio despliegue

Los primeros en llegar al lugar de los hechos fueron dos dotaciones de DYA Cantabria. Una que acudió al viaducto del Ontón, donde se estaba quemando el camión, y otra, que acudió directamente al camino que va a Piquillo, donde se precipitó parte de la cabina del vehículo y el conductor. A su llegada, los efectivos de DYA Cantabria vieron el cuerpo del camionero en el suelo, pero no pudieron acceder a él debido a las llamas que procedían de parte de la cabina que cayó desde la autovía. «Fue entonces cuando le cayeron varios trozos de cabina que ya era entonces una bola de fuego». «Había allí un testigo que decía que no podía hacer nada, poco después llegó el alcalde pedáneo de Ontón», relataron desde Emergencias Castro.

A su llegada los bomberos de Castro trabajaron en la extinción del incendio de la cabina en la carretera secundaria en la que se encontraba los restos del camión, apoyados por bomberos de Vizcaya. Estos últimos iniciaron la extinción también del contenedor de carga en la autovía, según precisaron desde el 112.

Los intervinientes vascos fueron relevados en la A-8 por los efectivos del 112, que terminaron de sofocar las llamas del remolque. Con el fuego controlado, bomberos del Gobierno de Cantabria con el apoyo de los de Castro procedieron a la retirada de todos los elementos con riesgo de caída de la parte superior del puente, alguna de las piezas de gran tamaño y peso, como protectores de hormigón. A continuación, desplazaron el remolque del tráiler hacia el interior de la autovía para garantizar la seguridad de los bomberos de Castro en el proceso de recuperación del cuerpo, del que certificó la muerte personal sanitario del 061.

Carril reversible

Las autoridades de Tráfico organizaron un transfer para abrir al menos un carril hacia Vizcaya en la plataforma que conduce a Cantabria. La recuperación del tráfico natural en los carriles hacia Bilbao era complicada porque las protecciones del viaducto quedaron muy dañadas tras el accidente.

De hecho, faltaba un importante pedazo de hormigón junto al carril izquierdo, por lo que un vehículo podría caer al vacío si llegara a salirse en ese punto. Lo mismo ocurría con la protección del carril derecho, que es la que se llevó por delante el camión accidentado. Asimismo, la evacuación del tráiler, que se encargó a una grúa procedente de Vizcaya, fue complicada por el estado en que quedó el vehículo. Al cierre de esta edición, continuaban las kilométricas retenciones.

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