Emotiva vuelta al Sahara

Emotiva vuelta al Sahara
Roberto Ruiz

Las familias de acogida de Cantabria despiden entre lágrimas a los 58 niños saharauis con los que han compartido el verano

MARÍA CAUSOSantander

Ha sido un adiós -o mejor dicho, un 'hasta el verano que viene'- para muchos «muy duro». Y es que han bastado dos meses para crear intensos vínculos afectivos entre los niños saharauis y sus familias de acogida en Cantabria. Ese cariño se veía reflejado en los rostros. Unos con el nudo en la garganta y otros sin poder reprimir las lágrimas. Los dos últimos meses «han pasado demasiado rápido» para ellos. A principios del mes de julio, 58 niños procedentes de los campos de refugiados de Tinduf (Argelia) llegaron a Cantabria gracias al programa 'Vacaciones en Paz'. El objetivo era que disfrutaran de una infancia plena al menos durante el verano en un hogar de acogida, lejos de las inhóspitas condiciones del desierto, donde pueden alcanzarse los 50 grados.

Al principio, algunos -sobre todo los más pequeños- aún lloraban al recordar a los suyos. Ayer, tras dos meses de estancia en Cantabria, volvieron a verse llantos, pero el motivo era distinto: tocaba despedirse de sus 'padres' de acogida. Abrazos, besos y lágrimas inundaron el aparcamiento del Palacio de los Deportes antes de la partida en autobús hacia Asturias, donde cogerán el vuelo rumbo a casa. Y es que no solo los menores se enriquecen de esta experiencia. «Son unos niños muy simpáticos, agradecen y valoran todo lo que les damos», señalaban varios padres emocionados al concluir este intercambio que permite conocer la realidad de los campamentos de refugiados y ayuda a promover el compromiso con la causa del pueblo saharaui. En la despedida no faltaban «las ganas de repetir la experiencia», tanto por los niños como por las familias, «encantadas de volver a acogerlos el año que viene».

La gran mayoría de los menores suelen quedarse en el mismo hogar durante los tres años consecutivos que establece el programa. Son más de 600 niños acogidos en la comunidad cántabra desde que se puso en marcha, en 1995, 'Vacaciones en Paz', iniciativa que organizan las ONGs Cantabria por el Sáhara y Alouda, y en la que colabora el Gobierno de Cantabria. Durante la visita, se ofrece a los niños también la posibilidad de realizar revisiones médicas y mejorar su rutina alimenticia. Algunos, como comentaban las familias, han descubierto lo que es un ascensor, han caminado por una montaña o han comido su primera hamburguesa. Unas experiencias que les enriquecerán en el futuro y les permitirán afrontar este año en el desierto del Sahara con mucha más fuerza. Y con más ganas de volver a disfrutar de unas vacaciones en paz.

Mayor implicación

Los Presupuestos de 2017 recogen un aumento de 5.000 euros para este programa respecto al ejercicio anterior. Se ha pasado de 15.000 a 20.000 euros. Además, los presupuestos agrupan una partida de 15.000 euros para el programa de soberanía alimentaria y otros 20.000 euros para la ayuda de emergencia por las inundaciones de 2015. La delegada de 'Cantabria por el Sahara', Carmen García, afirma que la valoración del programa ha sido «muy positiva». «Aunque me gustaría que fuese la última vez que vengan a disfrutar de las Vacaciones en Paz y que esto sea porque ya disfruten del Sahara libre que merecen».

Familia Lamat: «Lo ha disfrutado mucho»

Roberto Ruiz

Iván Vigil ha compartido su segundo verano consecutivo con Lamat Kendy. «Hemos visitado castillos, hemos ido a la playa, a tirarnos por tirolinas... Lamat lo ha disfrutado al máximo», dice mientras se prepara para la despedida. Ella asiente con una sonrisa.La ha gustado «todo», pero sus cosas favoritas son «bañarse, los macarrones con tomate, andar en bici y la tortilla, pero la española», recalca la niña.

Familia de babá Sidi: «Como si fuera nuestro hijo»

Roberto Ruiz

«Quería ayudar a la causa saharaui y vivir la experiencia, por eso me decidí a participar», declara Silvia. Son sus segundas vacaciones con Baba Sidi. «Le hemos tratado como si fuera un hijo, el año que viene no podrá repetir, intentaremos hacer lo mismo con su hermana». En su último verano, Baba ha ido de conciertos, a la playa, ha jugado al fútbol y ha comido sus platos favoritos: «tortilla y alas de pollo».

Familia de Abderramán: «Lo que más le gusta es la pisicina«

Roberto Ruiz

«Me hablaron de este programa, me dijeron que faltaban familias y me animé». Es su primer verano con Abderramán, aunque él ya vino el año pasado. Amparo asegura que no han parado. «Hemos hecho surf, le he mandado a un campus por las mañanas, hemos ido al circo y al cine, pero lo que más le gusta es la piscina». Toda una experiencia que Amparo no duda en repetir el próximo verano.

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