El Estado legaliza el bitrasvase del Ebro por el que se anuló el PGOU de Santander

Obras del bitrasvase del Ebro. /Miguel de las Cuevas
Obras del bitrasvase del Ebro. / Miguel de las Cuevas

El Ministerio de Medio Ambiente da luz verde a la infraestructura hidráulica y garantizará el desarrollo urbanístico de muchos municipios

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

El Ministerio de Medio Ambiente ha legalizado el bitrasvase del Ebro-Pas-Besaya –una infraestructura estatal millonaria, finalizada y en funcionamiento que garantiza el agua a Santander–, que fue anulado por el Tribunal Supremo por «falta de motivación en cuestiones ambientales». El departamento de Isabel García Tejerina aprobó el martes el documento que le permitirá funcionar con todas las garantías para asegurar el abastecimiento de agua a 350.000 vecinos de Santander y Torrelavega, y sus zonas de influencia, y para asegurar el caudal ecológico de las cuencas.

Cuatro años después de que el Alto Tribunal estimase parcialmente el recurso contencioso-administrativo presentado doce años antes por la asociación ecologista Arca por su afección a distintos enclaves de la red natura 2000 y anulase el proyecto, Aguas de las Cuencas de España (Acuaes) subsana las deficiencias y resuelve un problema que sirvió de base para tumbar el Plan General de Ordenación Urbana de Santander (PGOU), y que era una espada de Damocles para el desarrollo urbanístico de otros municipios. De hecho, el Ayuntamiento de Bezana tuvo que rectificar sus previsiones de crecimiento para evitar correr la misma suerte que la capital cántabra, que ha tenido que empezar de cero.

Aunque la obra se terminó en 2007, no se utilizó hasta 2010. Se trata de una iniciativa de los gobiernos nacional y regional del PP, y la autorización de la Confederación Hidrográfica del Ebro se consiguió siendo presidente Martínez Sieso y consejero de Medio Ambiente José Luis Gil. La mecánica en que se basa el proyecto de bitrasvase entre el Ebro y el Besaya consiste en recoger el agua excedente de ambos ríos durante el invierno y almacenarla en el pantano del Ebro para disponer de ella en los meses de verano.

«Es un buena noticia. Ahora queda garantizado que podremos coger hasta 26 hectómetros cúbicos» Miguel Ángel Palacio, Director de Medio Ambiente

A pesar de estar anulado, al tratarse de una necesidad básica, el suministro de agua se ha podido seguir prestando, pero no está permitido para desarrollo industrial. De hecho, el pasado verano, los vecinos de Santander bebieron agua del Ebro, hasta que llegaron las primeras lluvias. Torrelavega también tiene derecho a utilizar esta captación y el Gobierno de Cantabria puede reclamarlo para hacerlo llegar a cualquier otro núcleo de población, pero no lo ha hecho porque no ha sido necesario.

El director general de Medio Ambiente, el socialista Miguel Ángel Palacio, celebró la resolución remitida por la directora de Acuaes, Isabel Pérez-Espinosa, y consideró que sólo habrá que hacer pequeñas modificaciones puntuales para repoblar zonas de árboles autóctonos y otras actuaciones ambientales que no tienen un valor económico significativo.

Restauración

La luz verde al bitrasvase va ligada a un proyecto de restauración que tiene un presupuesto de 325.223 euros, que incluye la recuperación de ejemplares de coníferas, regeneración de la vegetación en taludes, protección del sistema hídrico, seguimiento de la efectividad de las medidas para la protección contra la invasión del mejillón cebra o la mejora de los hábitats ribereños de los ríos Besaya y Pas.

También se llevará a cabo la restitución de las zonas afectadas por la ejecución de las obras y la reforestación de las mismas, en colaboración con la Consejería de Medio Rural. Así, entre las especies a implantar se incluyen 234 ejemplares de tejo. Además, se prevé la estabilización de la zona situada al sur del embalse de Alsa, la limpieza de monte en las proximidades del Alto del Escalerón, la eliminación de plantas invasoras y la instalación de 250 cajas-nido para aves y 50 cajas-refugio para murciélagos. Para estas actuaciones, hay un plazo de ejecución de 24 meses.

«Desde que tomé posesión, hemos colaborado estrechamente con la Administración central en la elaboración de los nuevos trámites para que la obra sea legal», recalcó Palacio, quien detalló que ahora queda garantizado que hay derecho a utilizar hasta 26 hectómetros cúbicos. Lo que es más difícil de explicar, insistió el director general, es que una vez que se ha legalizado no se pueda poner de nuevo en marcha el Plan General de Santander y evitar que se tenga que iniciar de nuevo, «porque el problema por el que se anuló ya está resuelto».

El Gobierno de Cantabria iniciará de forma inmediata los trámites con Confederación Hidrográfica para recibir la autorización para coger el agua.

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