Frescura en el Arboreto de Liendo

Un detalle del centro de interpretación
Un detalle del centro de interpretación / DM .

Más de 80 especies de árboles de todo el mundo se concentran en este espacio situado en el barrio de Mollaneda, un sitio ideal para combatir los días más calurosos del verano

SAMIRA HIDALGO Y ALEXANDER AGUILERA

Cuando llegas al Arboreto todo es verde, todo transmite frescura y tranquilidad. Veraneantes y peregrinos se acercan a la finca para disfrutar de la naturaleza en un entorno privilegiado. Lo que antes era un antiguo robledal mixto, del que aún se conservan algunos ejemplares centenarios, se ha convertido en un bosque que alberga 80 especies de árboles procedentes de los cinco continentes.

Este espacio cuenta con bancos donde poder descansar, como hace Jorge cada día, que se acerca hasta Mollaneda para relajarse y pasear a su perro: «Desde el año pasado vengo en coche desde Allendelagua porque aquí encuentro tranquilidad y mi perro se lo pasa pipa. Suelo venir por las tardes y paso unas dos horas aproximadamente. El día que en Cantabria casi se llegó a los 40ºC, el único sitio en el que se estaba a gusto fue aquí, gracias al frescor que dan los árboles y el río».

En la parte inferior de la finca y con las bicicletas de montaña aparcadas al pie de un árbol, Unai y Birkide, una joven pareja bilbaína repone fuerzas tumbados a la sombra. «Mis padres tienen casa en Liendo desde hace un año, así que hemos venido a pasar unos días por la zona», comenta ella, que nunca había estado en el Arboreto, al contrario que Unai, que una vez lo visitó cuando iba haciendo carrera a pie por la carretera. «Hemos salido a dar una vuelta con la bici y vimos el jardín de pasada, así que a la vuelta decidimos parar aquí. Es un lugar muy bonito y tranquilo. Además, resulta interesante que cada árbol cuente con una placa informativa con información. De todos modos, la próxima vez concertaremos una visita guiada».

«En primavera y otoño está precioso, y en verano es un sitio ideal para hacer una excursión»

Visitas que lleva a cabo la guía del Arboreto, Rocío Ortiz, quien recuerda a los presentes la posibilidad de realizar una ruta también guiada por el monte Candina. Ortiz explica que la mayoría de los visitantes son familias de veraneantes, procedentes en su mayoría del País Vasco y Madrid.

Familias como la de Eloísa, que ha venido a la finca acompañada de sus dos sobrinos y un amigo. «Soy de Laredo, pero llevo viviendo casi veinte años en Madrid», explica Eloísa; «he venido de vacaciones para ver a mi familia y vimos el cartel del Arboreto anunciado en la Casa de Cultura. Me pareció algo interesante, ya que se puede conocer una parte importante de la flora autóctona, además de árboles de todos los continentes, y puedes conocer qué tipos de árboles se dan bien en zonas con esta humedad. Y aunque seguro que en otoño y en primavera está precioso, la verdad es que en verano también es un sitio ideal para hacer una excursión», concluye Eloísa, recomendando una mejor señalización del lugar.

Un grupo de visitantes hace una parada junto a uno de los árboles y toca sus ramaas mientras atiende las explicaciones de la guía Arboreto

Por su parte, los niños están encantados con la visita. Guillermo, de 11 años, asegura que ha sido una excursión entretenida: «Me ha invitado mi amigo y me ha resultado interesante porque hay árboles de todos los continentes y también puedes saber sobre sus culturas. Yo volvería». Su amigo Marcos, de la misma edad, comenta: «Rocío ha explicado un montón de cosas que no conocíamos de los árboles, como que de algunas especies hay macho y hembra. Lo que más me ha llamado la atención han sido las tres variedades de récord Guinness. Volvería visitar el Arboreto y me gustaría mucho hacer la ruta del Monte Candina».

Finalmente, Celia, la más joven del grupo con 8 años, indicaba: «Me lo he pasado muy bien y me ha parecido muy interesante así que volvería muchas más veces. Me han llamado la atención los tipos de árboles que no conocía, como el ginkgo biloba. Ahora sé, por ejemplo, cómo son los arces y que son de Canadá», señala la pequeña.

Por otro lado, también acuden muchos peregrinos, ya que el Camino de Santiago pasa por aquí. «Los peregrinos aprovechan para descansar un rato, comerse un bocadillo en las mesas y refugiarse del calor», indica la guía.

La ermita de San Roque, ubicada al inicio de la finca y recuperada como Centro de Interpretación de los Bosques, cuenta con la vieira del Camino de Santiago. En su interior, hay paneles informativos sobre la fauna y flora de la zona, y vitrinas que muestran el tipo de suelo de los distintos tipos de bosques. Como lleva en funcionamiento desde el año 2000, la guía comenta que está prevista una renovación de los materiales para el próximo año.

Descansar, dar un paseo, conocer algo más acerca de los árboles y su entorno o refugiarse del sol en los días muy calurosos. Cualquier excusa es buena para que mayores y pequeños se acerquen a este paraíso verde llamado Arboreto, un lugar que no dejará indiferente a nadie.

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