«Me gusta lo mismo diseñar un autobús que un zapato»

«Me gusta lo mismo diseñar un autobús que un zapato»
Roberto Ruiz

Agatha Ruiz de la Prada acaba de crear el vestuario para 'La Bella durmiente' del Ballet Nacional de Sodre | La diseñadora presume de una carrera variopinta en la que ha ideado «de todo, incluso tumbas»

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Ágatha Ruiz de la Prada (Madrid, 1960) no para de recibir proyectos, a cada cual más ambicioso. Tras diseñar el vestuario de 'La Bella durmiente' del Ballet Nacional de Sodre (Uruguay), la creadora lo abarca todo: «He diseñado desde puertas blindadas a enchufes, y hasta tumbas». A razón de avión diario, hoy aquí y mañana en Sevilla, su vida es «puro estrés». La diva e icono de imagen, sin dejar de atender un segundo el chat de su móvil, habló de su profesión, de sus hijos y de su separación de Pedro J. Ramírez, sobre lo que afirmó que «para el trabajo viene muy bien, ya que tienes mucho más tiempo para dedicarle».

-¿Primera vez en Santander?

-Por supuesto que no, a mis 57 años he venido unas cuantas veces. Precisamente, mi apellido Ruiz de la Prada desciende de Santander.

-¿Le ha resultado difícil acertar con el diseño del autobús que le encargó una empresa cántabra?

-Hemos hecho lo que hemos podido. Ha sido un proyecto muy divertido. Tengo un estilo muy personal y creo que la gente enseguida verá un estilo muy alegre y lo van a reconocer y se harán fotos con él, espero.

-Después del autobús, ¿ahora qué reto tiene?

-La verdad que yo ya he hecho de todo. Me da igual diseñar un autobús que un zapato. He hecho puertas blindadas, enchufes, chimeneas, tumbas... he hecho absolutamente de todo. Cada semana tengo un proyecto muy bonito y no puedo pedir más, me daría vergüenza pedir más.

-Sus hijos se han sumado a su equipo. ¿Cómo está siendo el resultado?

-Maravilloso, genial. Hay que tener mucha paciencia porque estas cosas hay que tomárselas con calma, no se aprenden en un día. Me gusta trabajar en equipo.

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-¿Fue usted una niña creativa?

-Es verdad que de niña me entusiasmaba la pintura, quería ser pintora. También hacía muchas cosas con plastilina y tenía en mi cuarto una exhibición de figuritas. De mayor, mi vocación frustrada pasó a ser la arquitectura.

-¿Cómo se encuentra usted en su etapa sin Pedro J. Ramírez?

-Estoy muy bien sin él. Además para el trabajo está mucho mejor no tener pareja porque tienes mucho más tiempo para dedicarte a ello. Pero me aburre bastante el tema, ya está muy tocado y no quiero seguir hablando de ello.

«El color es muy necesario y aún más en un país oscuro y gris como España»

-¿Cuántas colecciones presenta su estudio al año?

-Solamente en desfiles hacemos cincuenta al año. En diez días llevamos nueve desfiles y la inauguración del diseño del vestuario de un ballet. Se trata de la nueva producción del Ballet Nacional de Sodre 'La Bella durmiente', que dirige el bilbaíno Igor Yebra, y que se estrenó con éxito en Montevideo. Tengo poco tiempo libre, cojo un avión casi cada día. De Santander me voy a Sevilla donde tengo tres fiestas.

-¿Qué es lo más estresante de su profesión?

-Lo que peor llevo es el aeropuerto, es muy desagradable. Te tratan muy mal siempre y como si no supieran quién eres, sabiendo divinamente quién eres. Te abren la maleta, te la vuelven a cerrar. Esperas hasta que te dicen la puerta... Además, me da un poco de miedo volar, no me gusta ir en avión, aunque vuelo casi cada día.

-¿Algún método para solventar el estrés?

-Cuando me dicen que me relaje todavía me pongo más nerviosa. No soy nada deportista ni aventurera. Tampoco me gusta meditar ni hacer yoga. No me divierte nada de eso. Lo único que me gusta es la lectura. Ahora estoy con un libro de Lady Ashton muy divertido.

-¿No es aventurera pero ha ido con Jesús Calleja a Costa Rica?

-El viaje con Calleja a Costa Rica ha sido un reto que supuso mucha energía, pero muy divertido a la vez. Jesús es muy simpático, nos hemos hecho muy amigos y tiene un equipo adorable de gente. Eso sí, no hemos parado ni un minuto, sin tiempo de descanso.

-¿Es usted diseñadora y empresaria a partes iguales?

-Para mí la parte importante de mi trabajo no es la parte del negocio, sino la parte del diseño. Yo me considero una diseñadora y sólo me interesa la parte creativa. Tengo un estudio de diseño y lo que hacemos es diseño, que es muy distinto a una empresa.

-¿Dónde busca la inspiración?

-Mi vida es bastante inspiradora, conozco a mucha gente, hago muchas cosas. Mi vida es muy colorida, como también lo es mi casa, llena de color. También leo para inspirarme. Por suerte, no tengo problema y nunca se me acaban las ideas.

-¿Es la sociedad muy aburrida vistiendo?

-Cada uno elige lo que le apetece hacer en la vida, yo en eso no me meto. Para mí, elijo vivir rodeada de colorido. Creo que rodearse del arco iris es algo muy positivo y en un país oscuro y gris, como España, es aún más necesario el color que, por ejemplo, en el Caribe.

Ágatha reinventa a la Bella durmiente

No pide nuevos retos porque le llegan solos, «tengo esa suerte», dice. El vestuario del Ballet Nacional de Sodre en la representación de 'La Bella durmiente' está diseñado por Ágatha. Es un estilismo que «no lo ha tenido nadie en el mundo», alabó el director artístico Igor Yedra en la inauguración del ballet en Montevideo, que batió récords de asistencia. El estudio de Ágatha Ruiz de la Prada no descansa, con trabajos que van desde un autobús en Santander a puertas blindadas, enchufes, cunas para bebés o tumbas. «No fue una tumba para nadie en concreto, pero me la pidieron para un proyecto», explicó. Seguro que era una tumba llena de color, que es su sello de identidad y reflejo –aseguró– de «una vida muy colorida».

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