Un informe recomendaba parar las obras del edificio caído para garantizar la «integridad de los usuarios»

Aspecto que ofrece el edificio de la calle Tetuán tras el derrumbe / María Gil Lastra

Dos semanas antes del derrumbe, los vecinos presentaron en el Ayuntamiento el estudio encargado a un arquitecto que advertía del peligro de los trabajos

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ SANTANDER.

Un informe pericial realizado por el arquitecto Javier Fernández-Cotero recomendaba la paralización de las obras que se estaban acometiendo en el local ubicado en los bajos del edificio de la calle del Sol, 57 -derrumbado parcialmente el pasado miércoles- para «garantizar la integridad de los usuarios de las viviendas y de los viandantes». El estudio, encargado por los vecinos, señalaba que los trabajos habían causado «daños estructurales» en la fachada este del edificio y estaban «debilitando la estabilidad» del inmueble. Igualmente denunciaba que las obras no contaban con una «dirección técnica adecuada y competente» al tratarse de un perito industrial el responsable de las mismas y no un arquitecto.

Firmado por el arquitecto con fecha de 3 de julio, el informe pericial acompañó el escrito que presentó la comunidad de vecinos el día 5 en el Ayuntamiento solicitando la paralización de las obras. Era ya la segunda vez que denunciaban de forma oficial la situación, pero los responsables municipales hicieron caso omiso. Un día más tarde, la Policía Local se presentó en la zona e informó a los vecinos que había una resolución que levantaba la paralización de las obras que había provocado la primera denuncia vecinal, presentada el 2 de junio. Una paralización que nunca se produjo porque cuando se notificó la decisión ya había dado tiempo a conceder la licencia de obra mayor -el 23 de junio, apenas once días después de haberse solicitado- de la que carecían inicialmente.

«Es muy duro oír a todos decir que el malo de la película soy yo»

Guillermo Vega, administrador único de Dos Imanes Producciones, habló ayer por primera vez del derrumbe parcial del edificio de la calle del Sol, 57, cuyo origen parece estar en las obras de reforma que se desarrollaban en el bajo para convertir el viejo Master en un nuevo local de copas. En declaraciones a este periódico reconoció «estar muy mal, hundido». «200.000 euros de inversión en el local y toda la ilusión del mundo para que pase esto...», añade. ‘Willy’, como es conocido popularmente en la hostelería, se lamenta de que la sociedad ya haya señalado ‘culpables’ de lo sucedido. «Es muy duro oír a todos decir que el malo de la película soy yo, pero tenía a un jefe de obra contratado, a un estudio de ingenieros... Que hablen los técnicos», relata el que fuera dueño del BNS y La Calle, dos populares locales de copas de la noche santanderina. El derrumbe ha coincidido con la puesta en marcha de una nueva edición del festival ‘Música en grande’ que organiza en la campa de La Magdalena a través de otra de sus empresas, Mouro Producciones.

Ese 6 de julio la Policía Municipal reflejó que «puesto que los daños estructurales no parecen haber aumentado y los obreros ya han finalizado su jornada, se remite a los técnicos de control de obras del Ayuntamiento el escrito presentado por la comunidad solicitando de nuevo la paralización y el informe pericial complementario al mismo, para que tengan conocimiento de ello y adopten las medidas que estimen oportunas». Es decir, que dos semanas antes del derrumbe -tuvo lugar el día 19-, el Consistorio recibió un estudio técnico en el que un arquitecto colegiado advertía de los riesgos de las obras, hasta el punto de asegurar que estaban «debilitando la estabilidad» del inmueble. Pero no tomó ninguna medida al respecto, tal y como critican los vecinos.

Acciones «irregulares»

El informe, de 15 folios y acompañados de fotografías de los daños que había hasta ese momento, revela que en la reforma del local «se está interviniendo en la estructura» del edificio -algo prohibido-, «eliminando el solado original del local y colocándolo al nivel del de la calle», entre otras acciones «irregulares» que han podido terminar produciendo el derrumbe. El estudio realizado el miércoles por el Servicio de Extinción de Incendios ya advierte que el origen de las patologías parecen confluir en el muro de carga de la fachada trasera del edificio, que se encontraba perforado en su base «para dar acceso a unos avances bajo el solado del patio».

La sociedad Dos Imanes Producciones -cuyo administrador único es el hostelero Guillermo Vega- encargó la dirección de las obras al estudio de ingeniería Tainsa para convertir la antigua coctelería Master en un nuevo bar de copas. El informe pericial de la comunidad de vecinos también denuncia este hecho, ya que considera que los trabajos carecían de una «dirección técnica adecuada y competente», al ser un ingeniero industrial y no un arquitecto el responsable. Por su parte, la ejecución de las obras las estaba realizando Millán-IC Multiservicios.

Todos estos datos figuran en la extensa documentación que el equipo de Gobierno del PP facilitó a los partidos de la oposición en la Comisión de Desarrollo Sostenible celebrada ayer y a la que ha tenido acceso este periódico. Tanto el PSOE como el PRC han pedido tiempo para analizar la información antes de realizar una valoración política, pero mostraron su preocupación ante los «hechos muy graves» y las «dudas sobre los procedimientos» que apuntan los expedientes administrativos.

Mucho más explícito se mostró el concejal de IU, Miguel Saro, que destacó que la documentación conocida ayer «muestra que el Ayuntamiento realizó una tramitación excepcional y ultrarrápida de las licencias de obras solicitadas por el promotor», mientras que «se mostró lento, torpe y desganado a la hora de comprobar las gravísimas denuncias de los vecinos».

El concejal de Infraestructuras César Díaz comunicó igualmente a la oposición el inicio de un expediente para esclarecer las causas del derrumbe parcial del inmueble de la calle del Sol, con el fin de determinar las responsabilidades y las eventuales acciones que deban emprenderse.

Doce familias reciben ayudas

Hasta el momento, un total de 12 familias afectadas por el derrumbe han recibido ya las ayudas de emergencia establecidas en el protocolo municipal de atención social, que suman, hasta este momento, un valor global de 12.500 euros. Así lo trasladó ayer la concejala de Familia y Servicios Sociales, María Tejerina, en la citada comisión, donde indicó que de las 27 personas desalojadas, dos pasaron la noche del jueves en el Centro de Acogida Princesa Letizia.

Mientras tanto continúa el desescombro y la estabilización del edificio, bajo la premisa de no dañar la parte del edificio que sigue en pie. Se estima que estos trabajos, que realiza la empresa Palomera durante las 24 horas del día, puedan concluir a lo largo de este fin de semana, de tal manera que, a comienzos de la próxima, se pueda acceder al edificio para comprobar su estado y evaluar las siguientes acciones a llevar a cabo, si bien todavía será necesario retirar el escombro acumulado.

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