El juez abre juicio a Mirones y prohíbe que su grupo de empresas reparta dividendos

El juez abre juicio a Mirones y prohíbe que su grupo de empresas reparta dividendos
Daniel Pedriza

El fiscal le acusa de un delito de apropiación indebida por desalojar a sus hermanos del negocio familiar y pide dos años de prisión

CONSUELO DE LA PEÑASantander

Miguel Mirones, expresidente de la CEOE de Cantabria y presidente de la Asociación Nacional de Balnearios (Anbal), tendrá que sentarse ante la Justicia, acusado de hacerse «de forma fraudulenta» con el control absoluto de la sociedad familiar Tres Mares SA en perjuicio de sus hermanos, que fueron desalojados de los órganos de administración.

Las claves

Auto de la Audiencia:

Vendió las acciones familiares a una sociedad suya a un precio inferior y en condiciones ventajosas.

El juez:

Sostuvo que Miguel Mirones se hizo con la sociedad familiar «de forma fraudulenta»

El juez que investiga el caso ha acordado la apertura de juicio oral contra el empresario por los delitos de apropiación indebida y, alternativamente, delito societario, al tiempo que le impone una serie de medidas cautelares que pasan por el depósito de una fianza de 250.000 euros para asegurar las responsabilidades civiles. Además, el magistrado prohíbe el reparto de dividendos de las cuentas anuales de la sociedad a partir de 2016 y ordena la anotación de la querella en el Libro de Registro de Acciones Nominativas de la entidad.

Ahora la causa pasará a la Audiencia Provincial de Cantabria, órgano competente para su enjuiciamiento, según determina el juez.

El Ministerio Fiscal, que imputa al expresidente de la organización empresarial un delito de apropiación indebida y alternativamente un delito de administración desleal, solicita dos años de prisión y multa de 2.400 euros. Además pide que se declare la nulidad de la venta urdida por Mirones para apoderarse del paquete accionarial familiar aprovechando su condición de administrador de la misma.

Sus cuatro hermanos, que interpusieron la querella cuando fueron expulsados del negocio familiar, le acusan de un delito societario y elevan la petición de condena a tres años y nueve meses de prisión y multa de 4.500 euros. Al igual que el Ministerio Público, piden que se revoque la compraventa en virtud de la cual el acusado Miguel Mirones, como administrador solidario, vendió un paquete de más de un millón de acciones de Tres Mares SA a la sociedad Estratac, de la que Miguel era socio con el 99% y su hermano Santos, también imputado, con el 1%.

En caso de que no pueda deshacerse la operación, los querellantes piden que los dos acusados les devuelvan la cantidad de un millón de euros por la «diferencia entre el valor real de intercambio de acciones» de las que fueron despojados y «el precio impuesto por los acusados en el contrato. Exigen también que sean indemnizados con 6,2 millones (a razón de 6,25 por acción) «por los perjuicios derivados de la pérdida absoluta de valor de las acciones de que son titulares como consecuencia de la pérdida de control de la sociedad». El grupo termal de la familia Mirones gestiona seis balnearios en el país y es puntero en el sector.

El pasado mes de marzo la Audiencia de Cantabria encontró «serios indicios» para juzgar al empresario por un supuesto delito de apropiación indebida relacionado con su actuación para hacerse con el control absoluto de la sociedad familiar en perjuicio de sus hermanos. El tribunal rechazó así el recurso que presentó Mirones contra el auto que transformó las diligencias previas en procedimiento abreviado, como paso previo para la apertura de juicio oral. El empresario alegó en su descargo que lo único que pretendió con la operación de compra de acciones del grupo termal fue «facilitar su financiación» ya que se encontraba «al borde del concurso», por lo que pidió el archivo del caso, a lo que se opuso el fiscal.

Pero la Audiencia rechazó sus alegatos y situó a Mirones como el ideólogo de una «estrategia» diseñada para «apoderarse» de las acciones de la sociedad familiar «vulnerando los deberes de lealtad». Previamente, el juez del caso entendió que Mirones se hizo «de forma fraudulenta» con la sociedad familiar, un argumento que respaldó después la Audiencia.

Según el tribunal, Miguel Mirones «urdió una estratagema» para quedarse con el paquete accionarial familiar aprovechando su condición de administrador. Mirones, «perfecto conocedor de que iba a ser cesado en el cargo en la junta convocada al efecto» el 20 de noviembre de 2014, que pretendió desconvocar, vendió un día antes las acciones a la sociedad Estratec, de la que era socio junto a su hermano Santos. Se trataba de una mercantil que estaba sin actividad y que, según la Audiencia, Mirones reactivó para poder ejecutar su golpe de estado en el grupo termal.

El tribuna subrayó que esa operación se hizo «sin conocimiento de ninguno de los restantes socios» y «en condiciones especialmente favorables» para el encausado, pero muy perjudiciales para el grupo familiar. Así, el precio de venta fue «aparentemente inferior al real», según el informe pericial aportado por los querellantes.

El juez Aseguró en su auto que se estipuló un precio de 6,9 millones de euros, «por debajo de su valor real», a pagar en diez años pero sin intereses. La Audiencia refrenda además que la operación carecía de condiciones de pago, no tenía periodo de carencia ni condiciones resolutorias en caso de impago, a pesar de que la sociedad compradora carecía de actividad a la fecha de la compra.

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