La licitación de obra pública en Cantabria aumenta el 42% en la primera mitad del año

Un operario trabaja en las obras del Metro-Tus de Santander, realizadas recientemente en la capital.
Un operario trabaja en las obras del Metro-Tus de Santander, realizadas recientemente en la capital. / Javier Cotera

Las cifras se encuentran todavía lejos de las de los años previos a la crisis. Los municipios y el Gobierno regional suman dos tercios de la inversión y la de Fomento cae a la mitad

DANIEL MARTÍNEZ SANTANDER.

La estadística confirma que la obra pública en Cantabria aumentó el 42,2% en los cinco primeros meses del año y la patronal del sector se queja de que las empresas constructoras de la región se encuentran al límite del «colapso». Probablemente, ambas partes tienen razón. Según el Informe de Licitación Oficial en Construcción que elabora el Ministerio de Fomento, el conjunto de todas las administraciones gastaron entre enero y mayo 53,62 millones de euros en todo tipo de infraestructuras, desde carreteras y caminos hasta consultorios médicos o reformas de edificios oficiales. El dato es notablemente superior al del mismo periodo de 2016 y está en la línea de los de 2014 y 2015, pero se encuentra muy lejos de los de los años previos a la crisis, cuando la cifra llegó a ser cuatro veces la actual.

«Está claro que ese incremento es bueno desde el punto de vista comparativo. Lo que ocurre es que se venía de un ejercicio en el que el dinero que se destinó a este apartado fue muy poco. Lo que hace falta es que esa tendencia se mantenga, aunque sea de forma más tímida, de ahora en adelante», explica Zacarías Grande, profesor de la Facultad de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Cantabria, quien explica que esas cantidades corresponden a lo que realmente se gasta. Porque frente a las lluvias de millones de las promesas políticas, la licitación tiene en cuenta únicamente el dinero ya disponible para que las empresas opten a un proyecto y comiencen su ejecución.

POR REGIONES

Licitación entre enero y mayo
Ranking
C. Autónoma | Mill. de euros (variación 16-17)
1
País Vasco | 455 (+22,2%)
2
Andalucía | 452 (+63,8%)
3
Madrid | 414 (+6,5%)
4
Cataluña | 373 (+37,2%)
5
Castilla y León | 242 (+1,2%)
6
C. Valenciana | 231 (+133,3%)
7
Canarias | 176 (+47,3%)
8
Galicia | 145 (-74,6%)
9
Baleare s| 106 (+22,7%)
10
Navarra | 67 (+190,8%)
11
Aragón | 62 (-41,7%)
12
Murcia | 57 (-15,6%)
13
Cantabria | 53 (+42,2%)
14
Castilla-La Mancha | 43 (+45,3%)
15
Asturias | 33 (-58,1%)
16
La Rioja | 33 (+119%)
17
Extremadura | 30 (+19,7%)

En su opinión, la causa de la gran caída de 2016 fue la inestabilidad política que vivió el país. La falta de Gobierno en Madrid, unida a la ausencia de presupuestos, lastró la contratación del Estado en la región. La prueba es que este año el dinero destinado a la construcción de edificación o ingeniería civil por parte del Gobierno central ha crecido un 74,8%. A pesar de ello, el peso de la inversión sigue estando en manos de lo que el estudio denomina 'entes territoriales'. Es decir, los ayuntamientos y el Ejecutivo autonómico a través de sus distintas consejerías. En conjunto, en el periodo analizado se han gastado 34,7 millones de euros (+29,1% respecto a los cinco primeros meses de 2016) de dinero de todos los cántabros y de las arcas municipales, frente a los 18,9 millones de euros de los diversos ministerios, organismos y empresas públicas nacionales.

En este segundo apartado, destaca la caída de la aportación de Fomento. Poco más de cuatro millones, la mitad que entre enero y mayo de 2016. En estos momentos, pese a que existen distintos proyectos de calado en fase de estudio -el más destacado, el Tren de Altas Prestaciones entre Santander y Palencia que conectará la capital cántabra con Madrid en dos horas y 53 minutos-, el departamento que dirige Íñigo de la Serna no tiene grandes obras en Cantabria. Por presupuesto, la más importante es la mejora de la carretera del Desfiladero.

Influencia en el empleo

Zacarías Grande apunta que la inversión en infraestructuras no sólo mejora las propias infraestructuras, sino que tiene muchas repercusiones económicas y sociales. Por ejemplo, en el empleo. Un empleo que «está en mínimos, los mínimos que suponen una obra pública casi inexistente», resumen desde la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria.

Su presidente, Gervasio Pinta, recordaba recientemente que la construcción es el gran empleador de mano de obra «y a pesar de los anunciados cambios del modelo productivo es el único segmento productivo capaz de crear empleo con celeridad». Su petición a la administración es que aumente la licitación considerablemente, «incurriendo, si fuera necesario, en un endeudamiento controlado». Los constructores aducen que «parece incuestionable que es más conveniente financiar la actividad que subsidiar el desempleo».

El experto de la Universidad de Cantabria considera que, además de que no se podrá llegar a los índices de licitación previos a 2009 -ese año, en los cinco primeros meses del año se emplearon en licitación oficial 222 millones de euros- hasta dentro de dos décadas, probablemente tampoco sea recomendable. «Se pudo hacer porque los ingresos también eran muy elevados. Había mucho dinero, pero habría sido más efectivo que se hubiera invertido en un plan a largo plazo y no en acciones aisladas y concretas», lamenta Grande. Algo similar piden ahora los constructores al Gobierno de Cantabria.

El País Vasco, líder

Por comunidades autónomas, Cantabria, debido a su peso en el cómputo general, se sitúa en la zona baja de la tabla, pero por encima de otros territorios mayores como Castilla-La Mancha, donde se licitaron obras por valor de 43 millones de euros, Asturias (33) o Extremadura (30). El listado lo encabeza el País Vasco. Allí, municipios, diputaciones provinciales y los gobiernos regional y estatal pusieron sobre la mesa más de 455 millones de euros para acometer nuevos proyectos.

En la mayoría de comunidades autónomas hay un incremento -en muchos casos tan sustancial o más que en Cantabria- del porcentaje de licitación en los primeros cinco meses de 2017 con respecto a este mismo periodo de 2016. El mayor crecimiento es el que se experimentó en Navarra. Allí, la cantidad se multiplicó por dos en sólo un año. También se dobló en La Rioja y en la Comunidad Valenciana y creció por encima del 42% de Cantabria en Andalucía, Canarias y Castilla- La Mancha. Las únicas regiones donde se han registrado caídas son Galicia -muy beneficiada puntualmente en 2016-, Aragón, Murcia y el Principado de Asturias.

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