Liébana, destino real

Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, descansa durante el transcurso de una cacería en Picos de Europa.
Alfonso XIII, bisabuelo de Felipe VI, descansa durante el transcurso de una cacería en Picos de Europa. / DM

Alfonso XIII heredó de su padre, Alfonso XII, primer monarca en pisar la comarca, la afición por la caza del rebeco en la cordillera Cantábrica La visita que realizan hoy don Felipe y doña Letizia será la novena de un rey a la zona

Pedro Álvarez
PEDRO ÁLVAREZPotes

Pocas instituciones hay más fieles a mantener las tradiciones que la monarquía. Y la de visitar de forma periódica Liébana está más que asentada entre la española. Porque desde que Alfonso XII se convirtiera en el primer rey en pisar esta comarca en 1881, todos los borbones que han tenido sobre sus hombros el peso de la jefatura del Estado han pasado al menos en una ocasión por la zona. La rápida visita de una hora de duración que realizarán hoy los Reyes a Santo Toribio para apoyar con su presencia las celebraciones del Año Jubilar será la novena de un miembro de la familia real en 136 años. Alfonso XII, Alfonso XIII, Juan Carlos I y doña Sofía, la infanta Cristina y el entonces (en 1999) príncipe de Asturias han estado en Potes o sus alrededores. Ahora, después de su coronación, Felipe VI repite casi dos décadas después en compañía de doña Letizia.

Alfonso XII fue el primero en pisar Liébana. Lo hizo un 14 de septiembre de 1881, coincidiendo con la festividad de la Exaltación de la Cruz, una fecha señalada en toda la comarca. A sus 24 años, llegó acompañado de su séquito y de la infanta Isabel invitado por Benigno Arce, uno de los responsables de la Real Compañía Asturiana de Minas que explotaba el terreno. Después de disfrutar con los bailes típicos de las mozas de Tresviso, Bejes, Sotres y Tielve, su objetivo fue conseguir el mayor número de piezas de caza en el entorno de Ándara. En Tresviso, además de probar su queso, su regidor consiguió la gracia de Alfonso XII, que le nombró caballero.

LOS REYES EN LIÉBANA

1881
Alfonso XII protagonizó la primera visita real de la que se tiene constancia documental de un monarca Borbón a la comarca.
1882
Un año después, Alfonso XII repitió parada en Liébana con la misma intención, poner en práctica su afición por la caza.
1905
Alfonso XIII heredó la afición por la caza del rebeco y del oso de su padre. Estuvo por primera vez en Liébana con 19 años.
1912
Ese año el monarca estuvo en dos ocasiones. Primero sólo y después haciendo de guía para la princesa Alicia de Inglaterra.
1920
Volvió al Chalé Real que construyó la Real Compañía Asturiana de Minas para albergarle durante sus estancias en la zona.
1926
Hizo otro parón en sus vacaciones en Santander para volver a coger la escopeta en los montes de la cordillera Cantábrica.
1971
Todavía como príncipes, don Juan Carlos y doña Sofía visitaron Potes, Santo Toribio y el Parque Nacional de Picos.
1999
Esta será la segunda visita de Felipe VI. En la anterior, como príncipe, conoció con más tiempo Santo Toribio y Picos.

Repitió un año después. Acudió a los mismos parajes, pero esta vez en agosto. Volvió a ser recibido por cantoras en Tresviso y su visita también se centró en la caza, primero en la Pica Jierro y después en los puertos de Áliva. En esa ocasión estuvo en Liébana durante cinco días antes de volver a Comillas, donde veraneaba parte de la nobleza del momento.

Aún más fiel a Liébana que su padre fue Alfonso XIII. Hasta en cuatro ocasiones hizo un parón en sus vacaciones veraniegas en Santander -tenía su residencia estival fijada en el Palacio de la Magdalena- entre 1913 y 1930. Tantas, que la Real Compañía Asturiana de Minas construyó para el monarca una vivienda conocida como el Chalé Real -costó 125.000 pesetas de la época, el equivalente de 751 euros- en las inmediaciones del río Salado y Peña Vieja, a 1.700 metros de altitud. Este no es el único recuerdo de las visitas de los Borbones a la comarca.

El paraje conocido como El Tiro de la Infanta se llama así porque el conde de Saint Saud, uno de los pioneros de Picos, decidió poner tal nombre a ese lugar cercano al collado Valdominguero donde descansó la infanta Isabel durante su visita con su hermano en 1881. Otro ejemplo es la inscripción esculpida con letras de medio metro de altura en una peña situada en lo alto de una pared vertical cerca del Castillo Grajal. Allí se lee: 'S.M. El Rey de España, Don Alfonso XII, y su hermana la Infanta Doña Isabel visitaron estos parajes y pernoctaron en estas mismas alturas el día 14 de septiembre de 1881'. O las coplas que se conservan en los pueblos sobre aquellas paradas reales.

El segundo viaje de Alfonso XIII en septiembre de 1912 incluyó una parada en el monasterio de Santo Toribio para adorar el Lignum Crucis. Después de volver a Santander, regresó a las dos semanas junto a su mujer, Victoria Eugenia, además de con la princesa Alicia de Inglaterra y su esposo, Lord Althone, a los que agasajaron con una cacería.

45 años de ausencia

Con la proclamación de la República y los casi 40 años de dictadura franquista, las visitas de la estirpe real a Liébana se interrumpieron hasta 1971. Para entonces, la agenda ya era muy diferente y la caza y el ocio fueron sustituidos por actos oficiales e institucionales. Cuatro años antes de convertirse en jefe del Estado, don Juan Carlos y doña Sofía se acercaron a la zona para visitar Potes. Allí fueron recibidos por el alcalde, José María Palacios, en la Torre del Infantando y posteriormente conocieron en Santo Toribio el Lignum Crucis, el Parador Nacional y el teleférico de Fuente Dé. El plan era hacer un recorrido similar en julio de 1984, ya como rey, pero las malas condiciones meteorológicas impidieron el aterrizaje de su helicóptero.

La encargada de tomar el testigo en 1995 fue la infanta Cristina, invitada por el obispo de Santander y por la Cofradía de la Santísima Cruz. Acudió al monasterio el día la fiesta de la Exaltación de la Cruz. La última visita de un miembro de la familia real fue la don Felipe, entonces príncipe de Asturias, el 23 de septiembre de 1999. Repitió en el monasterio lebaniego la visita que hizo su hermana cuatro años atrás y conoció la historia de la reliquia. Dos días después, ya en una visita privada, se acercó hasta Picos de Europa desde la estación superior del teleférico de Fuente Dé.

Una visita relámpago a partir de las 10.40 horas

Los Reyes tiene previsto llegar hoy en helicóptero a Tama en torno a las 10.40 horas y, si se cumple el protocolo señalado por la Casa Real, seguidamente se desplazarán en automóvil hasta el monasterio de Santo Toribio. Allí les esperará el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, junto a la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga; del delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, y del alcalde de Camaleño, Óscar Casares. Don Felipe y doña Letizia accederán al monasterio a través de la Puerta del Perdón y contemplarán el Lignum Crucis antes de visitar el claustro y conocer la historia de la figura del beato. Posteriormente no hay programado ningún acto público más, por lo que se prevé que los Reyes regresen al helipuerto de Tama en torno al mediodía.

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