«Nos hemos llevado un gran susto»

El incendio se produjo en la primera vivienda de la urbanización. El color negro es aún visible. /S. Hidalgo
El incendio se produjo en la primera vivienda de la urbanización. El color negro es aún visible. / S. Hidalgo

Los vecinos afectados por el incendio del pasado miércoles en Guriezo continúan con el miedo en el cuerpo

SAMIRA HIDALGO GURIEZO.

Durante la noche del miércoles, los vecinos de la urbanización Los Molinos, en el barrio El Puente, en el municipio de Guriezo, salieron sobresaltados de sus casas. El motivo, el incendio que se produjo en el garaje de la primera vivienda. Un fuego que no causó heridos, pero que les obligó a desalojar sus hogares y les metió un miedo en el cuerpo que aún no se ha ido.

Todo comenzó sobre las 21.35 horas, cuando los timbres de las casas comenzaron a sonar para alertarles de que el humo y las llamas estaban presentes en uno de los chalés pareados. La urbanización se compone de dos fases y fue únicamente en una de ellas en la que se notó la presencia del fuego. De este modo, de las siete viviendas que se vieron perjudicadas por el humo, cuatro familias fueron las que tuvieron que ser desalojadas, ya que las otras tres no tienen allí su residencia habitual.

El olor a humo continúa presente en Los Molinos, donde los vecinos sufren actualmente las molestias del incendio. La propietaria de uno de los chalés explicó ayer a este periódico que, al principio, se oyó «un gran estruendo» y veinte minutos después «empezaron a llamar a los timbres». «Bajamos al choco a ver qué había pasado y entraba humo. Al abrir el garaje vimos que no se podía salir. De hecho, no pudimos ni sacar el coche», cuenta esta propietaria aún con el susto. «Salimos en pijama y no se veía nada por el humo negro que había», señaló, añadiendo que tenían miedo de ver lo que se iban «a encontrar en casa y de que explotara algo». «Nos hemos llevado un gran susto. Si llega a ser a las tres de la mañana y nos pilla durmiendo, no sé qué hubiera pasado», concluyó.

Uno de los vecinos de la urbanización, perteneciente a Protección Civil, dio la voz de alarma a las autoridades y a la zona afectada acudieron los bomberos de Emergencias Castro, la DYA y dos patrullas de la Guardia Civil. Durante la madrugada, los afectados tuvieron que dormir con las ventanas abiertas para favorecer la expulsión del humo de sus viviendas, a pesar de que, tras extinguir el incendio y una vez que los vecinos pudieron regresar a sus hogares -sobre la 01.30 horas de la madrugada-, los bomberos procedieron a evacuar el humo de todas las casas y garajes mediante máquinas.

«Nos hemos llevado un gran susto. Si llega a ser a las tres de la mañana y nos pilla durmiendo, no sé qué hubiera pasado»

Por otro lado, Celia Arranz, vecina «pared con pared» del chalé en el que se produjo el incendió, señaló que «no se veía nada a causa del humo negro que olía a goma quemada». «En el garaje incendiado debían estar las bicis de los críos, juguetes de plástico y un sofá embalado», indicó Arranz, quien aseguró que tuvo miedo de que los coches explotasen. «El coche está negro y la planta del sótano también, y no podemos limpiar nada porque los bomberos nos dijeron que la sustancia es cancerígena».

Los vecinos desconocen la causa del incendio, pero sospechan que pudo ser por un «chispazo» y comentan que la propietaria de la vivienda en la que se originó no podrá regresar a su casa hasta al menos dentro de tres meses, debido al estado en el que se encuentra el inmueble.

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