Mes y medio sin noticias de Jesús

Mes y medio sin noticias de Jesús
Daniel Martínez

El joven se escapó el 2 de abril del centro de menores de Hoznayo y no ha contactado con su familia desde entonces: «Nos dicen que no hay nada raro, pero ya nos ponemos en lo peor»

DANIEL MARTÍNEZ SANTANDER.

La última vez que Mari Carmen habló con su hijo, Jesús Villegas Guerra, fue el pasado 1 de abril. Al día siguiente, los responsables del centro de menores de Hoznayo donde está interno le llamaron para avisar de que el joven, de 17 años y natural de San Vicente de la Barquera, se había escapado. Desde entonces ha pasado casi un mes y medio y ni su madre ni ninguna persona de su entorno más cercano ha vuelto a tener noticias suyas. Tampoco los investigadores de la Guardia Civil. Eso sí, según las pesquisas realizadas, todo apunta a que se trata de una desaparición voluntaria y que la hipótesis de que esté retenido contra su voluntad está prácticamente descartada.

«¿Cómo va a ser voluntario? Han pasado 45 días y no sabemos nada», se pregunta Mari Carmen Guerra. La familia apunta que esta no era la primera vez que el menor (1,70 metros de estatura, 65 kilos de peso, pelo moreno, ojos marrones y una cicatriz en la ceja izquierda) se escapa del centro, pero nunca había hecho algo así. «Como mucho ha tardado dos días y siempre ha venido para casa. Yo ya pienso de todo... Ya pienso en lo peor...», apunta su madre. La fuga del joven no se produjo exactamente en el centro de menores, sino en Solares, donde junto a otros chicos había sido trasladado en furgoneta para asistir a clase en el instituto de la localidad. Cuando el vehículo abrió las puertas, alrededor de las 08.30 horas, Jesús salió corriendo y fue en ese instante cuando se le perdió la pista.

«¿Cómo va a ser voluntario? Han pasado 45 días y no sabemos nada» Mari Carmen Guerra

«Evidentemente no estaba contento allí, pero sí que es verdad que se había adaptado muy bien y que su actitud había mejorado mucho», subraya la madre, que no fue informada de lo ocurrido «hasta pasadas las dos de la tarde».

El centro de menores de Hoznayo es semiabierto, es decir, que los usuarios sólo están allí de lunes a viernes. Pero el fin de semana anterior a su desaparición, que coincidía con la celebración de La Folía en San Vicente de la Barquera, Jesús tenía que quedarse -en principio- en Entrambasaguas porque había suspendido unos exámenes. «Yo hablé con ellos, les pedí que le dejaran venir para la fiesta y me dijeron que no había ningún problema», recuerda Mari Carmen. En la conversación con su hijo este le expresó las ganas que tenía de que llegaran esos días y en «ningún momento» dijo que tuviera intención de escapar. Ni a ella, ni a su hermana, ni a sus amigos, con los que la familia está en continua comunicación por si el menor diera señales.

«Cuando me dijeron que se había escapado yo estaba segura de que iba a aparecer aquí (en su casa de San Vicente), pero después de tanto tiempo imagínate cómo estamos...» Mari Carmen Guerra

«Cuando me dijeron que se había escapado yo estaba segura de que iba a aparecer aquí (en su casa de San Vicente), pero después de tanto tiempo imagínate cómo estamos...», lamenta la madre, y pide al joven que si está con alguien le pida el teléfono móvil -él no tiene- para, al menos, avisar de que se encuentra bien: «Es raro que no lo haga. Está muy enmadrado y unido a la familia».

Ninguna pista

Hasta en dos ocasiones, la última vez el pasado 17 de abril, al entorno de la familia llegaron informaciones de que Jesús había sido visto en la zona de El Sardinero, en Santander, junto con un hombre de unos 50 años, «calvo y fuerte». Un perfil que Mari Carmen no identifica con ninguna persona del entorno de su hijo. En cualquier caso, tampoco está confirmado que realmente se tratase del joven desaparecido.

De hecho, fuentes de la investigación apuntan a que ninguna de las hipótesis que se han puesto sobre la mesa -la del secuestro, por ejemplo- apenas tiene fuerza. Al ser una desaparición voluntaria -ésa es la tesis de los agentes-, todo hace indicar que Jesús está bien. En cualquier caso, al tratarse de un menor, se trabaja «intensamente», aunque concretan que es muy complicado encontrar a alguien de esa edad que no quiere ser hallado.

La Guardia Civil -que tampoco tiene nuevos datos sobre José Cano, el hombre de 80 años desaparecido en marzo en Colindres y al que se le perdió la pista en Bárcena de Cicero- detalla que en este tipo de casos, y el de Jesús no es una excepción, se establece una comunicación fluida con la familia.

A pesar de ello, Mari Carmen piensa que no se está haciendo todo lo posible para localizar a su hijo, que «es menor como muchos otros con los que se han puesto más medios». Desde el Equipo de Personas de la Policía Judicial recomiendan a la ciudadanía que, ante cualquier indicio, se pongan en contacto con las autoridades, ya que a través de las redes sociales se han difundido datos confusos al respecto.

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