«La negación a envejecer es un problema que masifica la consulta de dermatología»

La especialista en Dermatología Susana Armesto, este domingo en Piquío.
La especialista en Dermatología Susana Armesto, este domingo en Piquío. / Antonio 'Sane'

«Tenemos una mala educación publicitaria, pensamos que el bronceado es un signo de salud o de estética» Susana Armesto. Dermatóloga del Hospital Valdecilla

PAULA DE RUFINO SANTANDER.

En verano, el sol y la playa son dos de los alicientes más valorados para elegir las vacaciones. Pese a la mayor cultura preventiva, todavía una parte de la población paga las consecuencias por hacer caso omiso de los consejos o por mantener falsas creencias. Tomar el sol tiene muchos efectos positivos: ayuda a reducir la tensión y la depresión, a mantener los ritmos circadianos o biológicos, libera hormonas sexuales, transforma la vitamina D y mejora muchas patologías. Pero la exposición prolongada, junto con una inadecuada protección, consigue que una fuente de energía beneficiosa resulte perjudicial.

Susana Armesto Alonso, facultativa especialista en dermatología en el Hospital de Valdecilla, destaca que «tenemos una mala educación publicitaria. Pensamos que el bronceado es un signo de salud o de estética. Si a ello añadimos que existe un mal concepto de tomar el sol, obtenemos que se están valorando prácticas e ideas que, a la larga, pueden tener efectos perjudiciales. La gente cree que tomar el sol es tirarse a la toalla, por lo que actividades como dar un paseo por la playa, o estar en una terraza no se consideran como 'perjudiciales' y se descuida la protección que deberían tener también.

-¿Qué normas generales podría dar para el cuidado de la piel?

-En cuestiones del sol, factores de protección. A mi manera de ver, máximos. Si te vas a lo seguro, físicos y si te vas a lo cosmético, químicos. En el resto de cosmética, cada uno tiene sus necesidades. Por ejemplo, un niño necesita cremas hidratantes, pero un adolescente o una persona joven, en la cara no necesita hacer uso de ellas. En las piernas o en los brazos, tan sólo si se lo pide su piel. Conforme vas avanzando, tu piel tiene sus exigencias, si tienes la piel mixta necesitarás cremas más fluidas, si tienes la piel seca más grasas. Pero es lo que tu piel te pide. No le debes dar a tu piel nada que no te pide. Otro problema de educación publicitaria, que nos enseñan a no envejecer desde los 20 años y luego tenemos acné.

«Más no, pero dos horas al sol, ¿por qué no?, si hoy hay factores de protección estupendos»

-¿Está aumentando el cáncer de piel en los últimos años?

-En Madrid, por ejemplo, está aumentado al año un 4%. Lo que ocurre es que, al tomarse ahora más medidas para protegerse y realizar 'screening' previo (análisis), se diagnostica más cáncer de piel. Esto puede deberse a que hay una educación poblacional que lo permite. Nosotros estamos cogiendo melanomas en fases muy positivas para la curación y, de la misma manera, las lesiones precancerosas. La población tiene una buena educación sanitaria y por eso hay un aumento de incidencia, porque existe un mayor control.

-¿El cáncer de piel está relacionado la mala práctica en tomar el sol?

-Sí, fundamentalmente. Pero no hay que tener miedo, hay que llevar una vida con calidad. Las personas a las que les gusta tomar el sol no deben dejar de hacerlo, pero no pueden estar tirados en una toalla ocho horas para estar moreno de una manera exagerada, lo que se llama tanorexia, que, desde luego, no aporta nada positivo. Pero dos horas al sol, ¿por qué no? Si hay factores de protección estupendos. Hoy en día, no sólo hay cremas, hay factores no clásicos en comprimidos que llevan antioxidantes y que hacen que las reacciones perjudiciales que el sol pueda provocarnos, que son todas de oxidación, las eliminen. El sol también aporta cosas muy positivas.

-¿Qué recomendaría para tomar el sol en condiciones?

-Lo primordial sería que el tiempo de toma no sea excesivo, debe de ser limitado. También existen los factores de protección en crema con filtros físicos y químicos, que te protegen de los rayos UVA A y B. Los físicos, prácticamente al completo y los químicos te protegen un 60% de los rayos UVA A y un 90% de los rayos UVA B. Desde luego la ropa también sería fundamental. Además se debe tener en cuenta que si tienes algún factor que aumente el peligro potencial de que en el día de mañana tengas un melanoma o basalioma (que esos son por exposiciones agudas de verano), si tienes un factor de piel clarita, si tienes problemas o enfermedades fotosensibles, o has consumido un antibiótico o antiinflamatorio, o incluso te has sometido una operación estética, directamente no debes consumir sol.

«La incidencia del cáncer de piel aumenta porque la población está educada y se diagnostica más»

-¿Qué rayos perjudican más?

-Los ultravioletas son un 5% de la radiación que tenemos en general. El B es el que te quema, el que siempre se ha considerado malo. Pero ahora se sospecha del A. Se cree que es el que provoca melanomas y el epitelioma basocelular. El A es el que nos dan cuando vamos a un solarium. Que según la Organización Mundial de la Salud está dentro del grupo uno de carcinógenos grupo 1. Por lo que, sin meterme en lo legal, deberían estar cerrados.

-¿Hay cremas que nos protejan?

-Para estos A no hay una crema con factor de protección que los cubra al completo. Por otro lado, de los B, las cremas solares con factor de protección químico nos protegen hasta un 90%, y un 100% los físicos, que son los que están hechos de metal.

-En los días nublados parece que no hay tanto sol. ¿Hay que protegerse igualmente?

-Los ultravioletas A están de día y de noche, en invierno y en verano, no hay variación estacional ni diurna. Ni el día más nublado es capaz de eliminarte totalmente los rayos ultravioletas. Te quita los infrarrojos, que son los que te dan calor.

-En relación con el sol, ¿hay enfermedades o alteraciones de la piel que debamos tener en cuenta?

-Lo que nosotros vemos mucho por el verano son la fototoxia y fotoalergia. La fotoalergia es que tú tienes alergia a determinada longitud de onda con determinadas sustancias que tomes o te apliques. Eso sólo pasa a una parte de la población, como cualquier alergia. La fototoxia te puede suceder cuando te aplicas una crema antiinflamatoria, te vas a la playa y te quemas en esa zona. O la cosmética de las mujeres: tú te pones tu colonia y eso, con sol, a la larga te va a dejar esa patología.

-La patología dermatológica parece muy abundante, ¿es verdad esto?

-Tenemos consultas masificadas y no siempre bien indicadas. La piel es un órgano que se ve y cualquier mancha hoy en día asusta. Y tenemos otro problema educativo, que es la estética. Que de momento no debería tener cabida en la Seguridad Social mientras que no seamos capaces de controlar todo lo que es patología. Simplemente por capacidad. La negación a envejecer es un problema y eso repercute en la consulta dermatológica.

-¿Cada cuánto es recomendable hacerse una revisión?

-En caso de que tengas pocos lunares y que sean homogéneos en cuanto a forma, color, etcétera, está bien cada año y medio, dos años. Si tienes cuarenta lunares con diferentes colores, tienes antecedentes familiares, etcétera, podemos revisarlos casa seis meses.

-¿Hay alguna pista que nos pueda avisar de algo más grave?

-Son cuestiones que te llaman la atención: si tú tienes un lunar que tenga varios colores que se distribuyan de manera irregular, si los bordes son irregulares y hacen dibujos extraños, un crecimiento anómalo... Ahora bien, cualquier lunar puede picar momentáneamente y se puede inflamar. El problema lo tenemos cuando pica de manera crónica.

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