Día negro en zonas de baño de Cantabria con tres muertes y una niña grave

Un buzo de 23 años apareció ahogado en Islares, dos bañistas -de 71 y 81- murieron en las playas de Laredo y Somo, y una niña de 10 años está "muy grave" tras quedar atrapada en una pozo del río Pas en Puente Viesgo

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Las zonas de baño de Cantabria vivieron ayer un día trágico. Un joven de 23 años perdió la vida en Islares mientras practicaba submarinismo, dos bañistas de 71 y 81 años fallecieron en Laredo y en Somo, y una niña que quedó atrapada en una poza del río Pas en Puente Viesgo fue rescatada y permanecía anoche en estado muy grave

El helicóptero del 112 sobrevolando ayer el lugar del suceso en Islares, hasta donde también se desplazaron agentes de la Guardia Civil. / Antonio 'Sane'

La mañana comenzó con la búsqueda de un buceador bilbaíno que había desaparecido la noche anterior en la costa de Islares. A las once de la mañana, el cuerpo sin vida de este joven de 23 años fue localizado al este de la punta Cotonera, según informó el 112 Cantabria. Fueron los buzos de los bomberos de la localidad los que encontraron a la víctima, Jonathan Quinteiro Picón, después de horas de trabajo en la zona. Tras ser recuperado, fue trasladado al puerto de Castro Urdiales y allí quedó bajo custodia de la Policía Judicial a la espera de que se le practique una autopsia.

Según señaló a los servicios de emergencia un acompañante, el chico se metió en el agua el martes alrededor de las 20.00 horas para realizar pesca deportiva submarina. Lo hizo sin botella. Antes de anochecer, su compañero salió del mar y ya no tuvo señales del fallecido. «Nos sumergimos sobre las ocho de la tarde. Yo salí del agua una hora después y me quedé esperando a Jonathan, con el que había perdido contacto visual mientras buceábamos. Me empecé a preocupar y salí a buscarle», aseguró ayer la persona más experimentada que acompañaba a la víctima, quien se había iniciado recientemente en la disciplina del buceo.

Con él, al menos tres personas han fallecido en las costas cántabras este año cuando practicaban submarinismo. Anteriormente, perdieron la vida el pasado mes de mayo, en una jornada trágica, dos buzos en Suances y Liencres, respectivamente.

La ambulancia del 061 que se desplazó a Somo tras el aviso de que un hombre había aparecido flotando en el agua.

Dos bañistas muertos en Somo y Laredo

Horas después falleció un hombre de 81 años en la playa de Somo (Ribamontán al Mar) cuando se daba un baño en el mar. Aunque se conoce con exactitud las causas de la muerte, todo apunta a que no se produjo por ahogamiento, sino que pudo sufrir una insuficiencia cardiaca en el agua. Fue atendido en un primer momento por los socorristas de Cruz Roja que vigilan el arenal, y también se desplazó en ambulancia un equipo del 061 de El Astillero, pero los sanitarios sólo pudieron certificar su muerte. Según informan fuentes de Cruz Roja, otro bañista que se encontraba a pocos metros fue el que halló al fallecido, cuyo cuerpo flotaba en el mar boca abajo. En un primer momento pensó que estaba haciendo algún tipo de buceo, extremo que descartó al comprobar que no llevaba gafas ni equipo.

Una circunstancia muy similar se dio por la tarde en Laredo, donde un hombre de 71 años fallecía en la playa Salvé pese a que los sanitarios de Cruz Roja, que atienden el arenal, y los profesionales del 061 que llegaron al poco tiempo intentaron durante media hora reanimarle, sin éxito. El hombre fue hallado flotando boca abajo por una mujer que nadaba cerca; dio el aviso y rápidamente se le realizaron las maniobras de reanimación. En este caso, también se desconoce si la muerte fue por ahogamiento o por parada cardiaca previa.

Los servicios de auxilio atienden a la niña belga, que presentaba síntomas de ahogamiento.

Atrapada en una poza del Pas y trasladada a Cruces

También por la tarde, una niña de 10 años fue rescatada "muy grave" después de que quedara atrapada en un salto de agua del río Pas en Puente Viesgo. La pequeña, de nacionalidad belga, que se encontraba con su familia pasando el día en las inmediaciones del parque de Corrobárceno, estaba bañándose junto a su hermano, de edad similar. Según los testigos, fue el propio chico el que avisó a los padres, que estaban a unos pocos metros, de que su hermana había tenido un percance y se estaba ahogando cerca de la presa, a la altura del puente de madera de la localidad.

Hasta el lugar se desplazaron los servicios de emergencia, que tras valorar la situación y ante la gravedad de su estado, decidieron trasladarla en helicóptero hasta la Unidad de Cuidados Intensivos de Pediatría del Hospital de Cruces (Vizcaya), «especializada en casos como este».

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