El 62% de las operaciones inmobiliarias en Cantabria se pagan al contado

Dos mujeres miran las ofertas del escaparate de la inmobiliaria San Fernando, en Torrelavega.
Dos mujeres miran las ofertas del escaparate de la inmobiliaria San Fernando, en Torrelavega. / Luis Palomeque
Cantabria

Santander y las zonas de costa acaparan la demanda de segunda residencia y las zonas universitarias, las del alquiler

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Las hipotecas a 50 años y la financiación para la casa, la reforma y los muebles son cosas de otros tiempos. De cuando comprar una vivienda era sinónimo de hipotecarse de por vida. Ya no es así: hoy seis de cada diez compraventas en Cantabria se pagan a tocateja. El crédito es caro y escaso, por lo que las transacciones, que cada año van creciendo de forma sostenida, se realizan tirando de ahorros o mediante donaciones de familiares. Porque, con los intereses por los suelos, la pequeña remuneración de los depósitos a plazos y otros productos conservadores que ofrecen los bancos no incentiva a quienes quieren sacar algo de rentabilidad de su dinero.

Esta movilización de los fondos propios explica las compras al contado, que suponen más del 62% del mercado. Según los datos del último informe publicado por el Consejo General del Notariado, durante el primer trimestre del año se vendieron en la región 1.307 casas mientras que sólo se firmaron 502 préstamos destinados a la adquisición de viviendas, lo que significa en números redondos que sólo el 38% de los compradores necesitaron acudir a un banco para financiar la operación.

«Clientes procedentes de Madrid, País Vasco o Castilla y León vienen en busca de una segunda residencia de entre 80.000 y 300.000 euros. Demandan, sobre todo, vistas o cercanía al mar. En Santander la zona más solicitada es El Sardinero, y fuera de la capital se inclinan por Valdáliga, Comillas, Ruiloba, Cóbreces, Laredo, Castro Urdiales... «Aunque las entidades bancarias ya vuelven a abrir el grifo poco a poco muchos prefieren venir con el dinero en la mano. No necesitan financiación bancaria», explica Enrique Mier, presidente de Afilia (Asociación de Inmobiliarias de Cantabria) y propietario de Altamira 21. Como ejemplo de ello cita a un cliente que compró la primera casa con los ahorros y la puso en alquiler y ahora, tras comprobar los buenos resultados, ha pedido un crédito para hacer otra operación y seguir haciendo negocio.

«Los bancos han abierto el grifo y ya hay entidades que ofrecen hasta el 100% de la hipoteca» Enrique Mier, Presidente de Afilia

«La mayoría de los compradores proceden de Madrid, Castilla y León o País Vasco» «Los bancos han abierto el grifo y ya hay entidades que ofrecen hasta el 100% de la hipoteca» Enrique Mier, Presidente de Afilia

Los bajos tipos de interés y el ajuste del precio de las casas anima a los inversores

Según los cálculos del Ministerio de Fomento, la compraventa se disparó un 26,6 % en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata de la cuarta mayor subida por comunidades y ocho puntos superior a la media (18,5%). En ese periodo en Cantabria se registraron 279 más que en 2015, con un crecimiento solo superado por Aragón (53,5%), Asturias (32,5%) y Cataluña (27,6%). De todas esas transacciones contabilizadas de enero a marzo, 1.294 fueron sobre vivienda libre, lo que supone una subida del 28,3%. El valor de las transacciones inmobiliarias de vivienda libre ascendió a 173,5 millones.

En realidad, el número de hipotecas sobre viviendas formalizadas es muy superior, por encima de las 867, pero el resto, hasta alcanzar esta cifra, tienen otra finalidad distinta a la compra de la propia casa, que solo se usa como garantía de pago. Y es que no es infrecuente que algún propietario tenga que hipotecar su casa para poder refinanciar otras deudas, para afrontar alguna reforma en la vivienda o incluso para sufragar los gastos de aceptación de una herencia.

Tendencia idéntica

«El porcentaje de casas adquiridas al contado es incluso inferior al registrado años anteriores. En mi inmobiliaria hemos llegado a superar el 80%», detalla Mier, quien reconoce que los bajos tipos de interés, el ajuste que acumula el precio de los pisos, la mejora del consumo y el mayor acceso a la financiación parecen indicar que Cantabria se encuentra en el mejor momento desde la crisis para comprar casa.

La tendencia en la comunidad es casi idéntica a la que se registra en el conjunto de España, donde la cifra de compras de viviendas financiadas a crédito supera ligeramente el 44 %. En el resto de los casos, las operaciones se abonan a tocateja, ya sea con el dinero ahorrado por los compradores. Cifras que contrastan con las que se registraban en los años previos a la crisis, en plena burbuja, cuando dos tercios de las compraventas de inmuebles en la comunidad se financiaban a través de una entidad financiera. Eso sí, para los que no tienen la liquidez necesaria para comprarse una casa sin pasar por la ventanilla del banco también hay buenas noticias.

Y es que desde hace año y medio el grifo del crédito se va abriendo poco a poco. «Lógicamente no están dando las hipotecas a todo el mundo, sino que es más reducido. Pero ya vuelve a existir competencia entre las entidades financieras para quedarse con los clientes que quieren comprar con hipoteca. Ya están dado en algunas entidades el 90% o incluso el 100% del valor de compra. Estamos volviendo a cometer los mismos errores que hicimos hace ocho años», relata Mier. «Esto no es bueno. Si todos dan el 100%, alguno acabará ofreciendo el 105% y volveremos al boom», lamenta.

EN CIFRAS

1.307
fueron las viviendas que se vendieron hasta abril en la región, según el Consejo del Notariado.
502
son los préstamos hipotecarios que se firmaron para comprar una casa durante los tres primeros meses del año.
80.000
euros es el precio mínimo que encuentran los compradores para invertir en pisos de alquiler en Santander.

Más oferta de alquiler

Que el desempleo se reduzca es ahora el deseo de las inmobiliarias para que el mercado acabe de despegar. Aún así, la vivienda ha vuelto a ser objeto de deseo, también como inversión. «La gente tiene ahora más confianza para comprar y como el dinero apenas da beneficios en los bancos, opta por adquirir un piso y alquilarlo, lo que da una rentabilidad mayor», expone el presidente de la asociación de inmobiliarias.

Esta situación privilegiada de la vivienda como gran activo de inversión se da por los precios de venta en mínimos después de tocar fondo y un mercado del alquiler en crecimiento. Según los expertos inmobiliarios y economistas, estos dos parámetros dan fe además de un mercado residencial normalizado y equilibrado con un doble reflejo. Primero: el inversor en vivienda ya no compra un piso para obtener rentabilidad en el corto plazo con su venta (dicho en palabras gruesas, ya no especula), sino que su objetivo pasa por arrendarlo y recibir una renta periódica. Y segundo: el alquiler se ha despojado de sus prejuicios históricos, lo que ha provocado que más de un 20% del parque residencial español esté sujeto ya a este régimen.

Desde Afilia recalcan que los compradores buscan pisos de entre 80.000 y 120.000 euros para obtener luego un buen retorno del mercado. La explicación es que hay una oferta escasa en este sector, especialmente cerca de las facultades, y mucha demanda.

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