El pantano del Ebro, mejor que hace un año, pero lejos de recuperarse

El pantano del Ebro deja atrás la sequía y recupera un aspecto más parecido al habitual. /Daniel Pedriza
El pantano del Ebro deja atrás la sequía y recupera un aspecto más parecido al habitual. / Daniel Pedriza

Supera en 13 hectómetros cúbicos las reservas de enero de 2017, pero aún le queda mucho para alcanzar la media de los últimos cinco años

José Carlos Rojo
JOSÉ CARLOS ROJOSantander

Tras dos años sin apenas ver una gota de lluvia en diciembre, Cantabria ha recuperado en estas últimas semanas registros de precipitaciones más propios del invierno. «El diciembre de 2017 va a situarse como el segundo o tercero más húmedo de los últimos años», explican fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Cantabria.

La mejora de los niveles del pantano del Ebro, la reserva de agua más grande de la Comunidad, es el ejemplo más claro de un cambio de tendencia del clima que está ayudando a paliar la sequía que ha asolado a la región el último verano. Supera a día de hoy los 204,2 hectómetros cúbicos, lo que supone un incremento de un 2,4% respecto a enero del pasado año, cuando apenas rozaba los 191,1. «Es una cifra para celebrar», concretan fuentes de la Confederación Hidrográfica del Ebro; aunque esa cantidad aún dista mucho de los 294,7 hectómetros cúbicos registrados de media en los últimos cinco eneros. «Estaríamos hablando de que aún estamos un 16,7% por debajo de esa media, por eso no hay que bajar la guardia».

37,8% de capacidad de su reserva ha alcanzado el pantano a día de hoy gracias a las intensas precipitaciones de estas semanas.

Las intensas precipitaciones y las nevadas propician un abastecimiento sostenido del pantano que ha acumulado más de 11 hectómetros cúbicos en la última semana. «No podíamos seguir con esta sequía porque hemos adaptado nuestra forma de vida a la presencia de agua en el pantano», remarca Eduardo Ortiz, alcalde de Campoo de Yuso. «No sólo hablo de la ganadería y la agricultura, sino de ese modelo de turismo náutico en el que hemos estado invirtiendo en los últimos tiempos», detalla.

Los datos llegan tras las lluvias del último mes, «el más húmedo de los últimos años», dice Aemet

El mismo paisaje ha cambiado. La tierra resquebrajada comienza a desaparecer bajo las aguas y el valle recupera su verdor. «Este verano lo hemos pasado muy mal», exclama Francisco Raúl Calderón, regidor de Las Rozas de Valdearrollo. «La escasez de precipitaciones ha afectado mucho al abastecimiento. Y hace unos meses hemos tenido muchos problemas para bombear agua a algunos pueblos porque el bajo nivel del pantano influye mucho en el sistema», asegura.

Los vecinos de la comarca celebran la llegada de agua al pantano por todo lo que lleva parejo. «El cambio climático nos concede un respiro. Significa que quedan atrás esos inviernos en que no llovía ni nevaba», celebra el alcalde de Reinosa, José Miguel Barrio. «El pasado invierno apenas nevó un palmo de nieve y eso no es normal. Ahora digamos que los campurrianos estamos recuperando un poco la normalidad».

Hay vida en la estación de esquí de Alto Campoo y la acumulación de nieve garantiza el abastecimiento de los manantiales de cara al resto del año. «Sólo nos quedaría reflexionar sobre lo que ha pasado y cómo podríamos resolverlo», advierte Eduardo Ortiz. «No estaría de más replantear el modo de gestión de los recursos hídricos del pantano. Tal vez hay que pensar que aquí arriba tenemos tanta dependencia del agua como quienes están más abajo y que cuando vienen mal dadas, todos deberíamos apretarnos el cinturón. Porque si las cosas siguen como hasta ahora, parece que siempre nos apretamos el cinturón los mismos».

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