FCC paraliza las obras del nuevo muelle 9 de Raos al considerar insuficiente el presupuesto

FCC paraliza las obras del nuevo muelle 9 de Raos al considerar insuficiente el presupuesto
Roberto Ruiz

La constructora dice ahora que no puede llevarlo a cabo tras habérselo adjudicado con una baja temeraria de casi un 32%

Miguel Ángel Pérez Jorrín
MIGUEL ÁNGEL PÉREZ JORRÍNSantander

Poco más de tres meses después del inicio oficial de las obras (el 24 de abril de 2017) la construcción del muelle 9 de Raos está paralizada por decisión de la adjudicataria, Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), según han asegurado a El Diario fuentes del sector de la construcción cántabra. La compañía ha anunciado a la Autoridad Portuaria que le resulta imposible asumir la obra por la cantidad que en su día ofertó: 17,2 millones de euros sobre un presupuesto de licitación de 25 millones, lo que supuso una baja de un 32%. Las obras tenían un plazo de finalización de 18 meses. De haberse cumplido el calendario, el muelle debiera estar operativo para agosto de 2018.

En su contexto

La infraestructura supondrá ganar 10.000 metros cuadrados a la bahía mediante la colocación de nueve cajones de hormigón armado que constituirán el muelle. La obra incluye el dragado de la fosa de atraque (cota -13.00 metros respecto a la cota cero del Puerto) y de un canal de navegación para acceder al nuevo muelle (cota -11,50 m.). Además, será necesario dragar la zanja para la cimentación de los cajones hasta una cota máxima de -18,00 m., siendo la cota de la base de los cajones -14.50 m. La mejora del terreno bajo la cimentación de los cajones con columnas de grava requerirá construir un acceso provisional para acceder a la zona de obra con equipos terrestres, que posteriormente se retirará para reutilizar el material en rellenos de explanada.

La Autoridad Portuaria deberá arbitrar ahora una solución: o lograr que FCC reconsidere su decisión o adjudicar la obra a la segunda en liza en la puja el contrato. En caso de renunciar definitivamente, FCC deberá pagar una penalización del 5% del valor del contrato, unos 860.000 euros. De momento, la constructora ya ha retirado la maquinaria de la zona de obras.

Se han cumplido los peores pronósticos que afectan, a demás, a una obra que acumula un retraso de 14 años desde su primer proyecto. El concurso se convocó en 2009, las plicas con las ofertas se ‘aparcaron’ en 2010 y finamente se abrieron en octubre de 2016. La tramitación se suspendió temporalmente en 2010 para realizar más estudios ambientales. Los mariscadores denunciaron los problemas que la obra podría provocar al alterar la dinámica de corrientes y, por tanto, el ecosistema de la bahía. El expediente se resolvió, tras años de paralización, con la autorización condicionada por el Ministerio de Medio Ambiente a la aplicación de medidas para evitar la contaminación de la zona durante los dragados.

Cronología

2003/2005
Del proyecto para el muelle 9 de Raos se empezó a hablar en 2003. El presidente del Puerto en 2005, anunció que se licitaría la obra ese mismo año, pero no fue así.
2009
Se licitan las obras, que salen a concurso por 29,5 millones de euros en octubre. Se presentaron más de una decena de empresas constructoras.
2010
La primera apertura de ofertas se fijó para febrero, pero luego se retrasó en un par de ocasiones hasta que en abril se hizo público que el aplazamiento era ‘sine die’.
2015
Después de varios años de retraso, el Ministerio de Medio Ambiente hace público en junio que el proyecto tiene todas las bendiciones para seguir adelante.
2016
El Puerto desbloquea el proyecto a finales de año, aunque en enero se había asegurado que la obra ya no era tan necesaria. Finalmente, se abrieron las plicas en octubre.
2017
En abril arranca la obra para alargar el espigón central del muelle 9. Al acto acudieron el ministro de Fomento y el presidente de Cantabria.

La adjudicación por parte del consejo de administración de la Autoridad Portuaria se produjo finalmente el pasado 20 de diciembre e inmediatamente después uno de los rivales de FCC en la subasta, la Unión Temporal de Empresas OHL-SATO (uno de los principales constructores de infraestructuras portuarias de España) recurrió y solicitó que se excluyera la oferta de FCC pues consideraba «que había presentado la justificación de la presunta baja temeraria fuera de plazo y que, además, esa justificación no estaba debidamente fundamentada ya que no acreditaba que la obra se pudiese ejecutar de acuerdo a su oferta».

La demanda fue rechazada en febrero por el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales por lo que se levantó inmediatamente la suspensión que pendía sobre la adjudicación. Dos meses después, y con la presencia del ya ministro de Fomento, el exalcalde de Santander Íñigo de la Serna, daban comienzo oficialmente las obras. El puerto tiene ya consignados en los presupuestos de este año 14,2 millones.

219 metros de atraque tendrá el Muelle 9 con una superficie pavimentada de 18.000 metros cuadrados.

Raos 9 es un muelle clave para el futuro del puerto de Santander, según el presidente de la Autoridad Portuaria , Jaime González. La nueva infraestructura incrementará el tráfico ‘Ro-Ro’ (embarcaciones que transportan automóviles y camiones) e intentará posicionar a Santander en el mercado europeo de contenedores, una histórica asignatura pendiente de la comunidad. La ampliación permitirá que dos buques transoceánicos (los nuevos Panamax, adaptados a las dimensiones del Canal de Panamá tras su ampliación) atraquen al mismo tiempo en Santander (ahora sólo puede hacerlo uno) y también añadirá espacio para almacenamiento y para la llegada de nuevas líneas de coches, un negocio en el que Santander quiere mantener y acrecentar su liderazgo, que le ha convertido en un centro de referencia del norte del país en el tráfico de vehículos por mar tras batir el año pasado su récord con 456.000 vehículos.

Pero esos resultados corren peligro en los próximos años si no se soluciona esa falta de espacio. Según aseguró el presidente de la Autoridad Portuaria al iniciarse las obras, «la exportación de automóviles en líneas Ro-Ro transoceánicas (destino Sudáfrica, Australia, América), exige cada vez más longitud de atraque para prestar servicios a buques de gran eslora (superior a 200 metros). Con el nuevo atraque en el muelle Raos 9 aumentará la oferta actual y el Puerto de Santander mantendrá la calidad de servicio sin provocar pérdidas de tiempo por fondeos en buques de línea regular».

La compañía logró la obra ofertando 17,2 millones sobre un proyecto de 25 millones

El abandono de FCC se produce en un momento de intensas críticas por parte de sectores profesionales contra la proliferación de la adjudicación de obras en situación de baja temeraria (por lo general con un ‘descuento’ del 25% o más sobre el precio de licitación). Gervasio Pinta, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Cantabria, alertó de estos problemas la pasada semana, avisando de que en muchos casos, y por estas bajas, «las obras se terminan con deficiencias y hay que volver a adjudicarlas por retirada del ganador de la subasta».

Los constructores y otros agentes del sector llevan tiempo reclamando a la Administración regional que ponga coto a estas bajas, que refuerce las garantías y que introduzca cláusulas en los contratos que las penalicen. Pero la propia UE, con su normativa de que las obras se adjudiquen a la oferta más baja dificulta un cambio de orientación.

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