«De pequeño hacía auténticas batallas con indios y vaqueros»

El coleccionista José Miguel García Varela, rodeado de juguetes de todas las épocas. /Celedonio Martínez
El coleccionista José Miguel García Varela, rodeado de juguetes de todas las épocas. / Celedonio Martínez

José Miguel García Varela lleva más de treinta años coleccionando juguetes datados entre finales del siglo XIX y los años setenta

Mada Martínez
MADA MARTÍNEZ

Virginia City, al noroeste del estado de Nevada (EE. UU.), es un enclave conocido por varias razones: allí se descubrió un rico yacimiento de plata en el siglo XIX; allí nació, como tal, el escritor Mark Twain, y muy cera de allí estaba el rancho 'La Ponderosa' que la familia Cartwright dirigía en la mítica serie 'Bonanza'. En España, 'Bonanza'se emitió en los años sesenta y fue un auténtico éxito.

Cuando era pequeño, José Miguel García Varela (Santander, 1953) tenía en su casa una reproducción del pueblo americano, con sus casas y su salón, y allí jugaba a 'indios y vaqueros', figurillas a veces de goma y otras de plástico. «Hacía auténticas batallas con indios y vaqueros». También se disfrazaba con un sombrero de 'cowboy', una camisa de cuadros, y un cinturón para guardar las balas y las pistolas de calamina.

García Varela es coleccionista de juguete antiguo. Lleva más de tres década adquiriendo piezas datadas entre finales del siglo XIX y la pasada década de los setenta. De vez en cuando encuentra algún juego o algún cómic que le retrotrae a la infancia. Le pasó con 'El maravilloso mago electrónico', de Cefa, un juego de preguntas y respuestas sobre historia o ciencia que se fabricó en los sesenta, y cuyo 'mago', gracias a un juego de imanes, siempre marcaba la respuesta correcta. «Me hizo mucha ilusión conseguirlo».

Su colección se compone de unos mil juguetes y 1.200 cómics. Esta tarde se ha traído del almacén una pequeña selección: una caja de 'juegos reunidos' de principios del XX; un tiovivo de hojalata de 1929, de la casa Payá; algunas muñecas de cartón piedra y soldaditos de plomo; un pajarito móvil de principios de los años treinta; una 'mariquita pérez' con los brazos articulados, de los 40; una 'cuna sonora' de los 50, con un bebé de terracota que emite tímidos lloros; 'geypermans', una muñeca 'nancy'... Los materiales y diseños de estas piezas cuentan la evolución de la industria española del juguete, localizada principalmente en territorio valenciano o catalán. El plástico, por ejemplo, empezó a usarse en España a finales de la década de 1950, luego de usarse hojalata, porcelana, madera, baquelita, cartón... Y el plástico fue una revolución.

En la web <juguetesantiguos.net> ha colgado casi todos sus tesoros: muñecas de porcelana de 1900; juegos de mesa, un tranvía de hojalata (marca Rico) de los años treinta, un triciclo de los cuarenta, un fuerte de madera de la década posterior. Las piezas se identifican con el añoy la casa de fabricación. Sin embargo, la catalogación es en ocasiones complicada. «Es difícil catalogar todo lo que se ha hecho. Antes no había publicaciones, revistas... No existía internet». Así que algunas dataciones han llegado jugando. García Varela supo a qué época pertencía el juego de conocimiento 'El consultor eléctrico enano azul' cuando, en la parte dedicada las banderas del mundo, vio que a España le correspondía la tricolor de la II República.

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Enumera firmas españolas: la valenciana Payá (1893), que revolucionó el mercado con sus sistema de engafes; la casa Borrás, de 1894; Famosa (Fábricas Agrupadas de Muñecas de Onil, S.A.), creada en 1947 por pequeñas empresas jugueteras que querían enfrentar la revolución del plástico, o Cefa, creada en Zaragoza en 1946. De todas estas firmas salieron los juguetes de Reyes de miles de niñas y niños del país. «Antes se tenían los juguetes de Reyes y el del cumpleaños. Al tener menos, tenías más trato con cada juguete». Y, sobre todo, se jugaba fuera de casa. «Se jugaba más en la calle, a la trompa, a las chapas. Jugabas en las huertas. Estabas todo el día por ahí».

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