Policía y Guardia Civil logran frenar la escalada de robos en hogares

Imagen de archivo de un grupo de agentes mientras trasladan a un detenido durante una operación contra el robo en viviendas de Cantabria.
Imagen de archivo de un grupo de agentes mientras trasladan a un detenido durante una operación contra el robo en viviendas de Cantabria. / DM

La cifra disminuye el 11% en los primeros seis meses del año tras un mal 2016, pero aumenta el número total de infracciones penales

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

El año comenzó con la detención de un vecino en Santoña por robar en viviendas de ancianas después de ganarse su confianza. Después, la Policía Nacional acabó con una banda de tres jóvenes que se colaba en pisos de Santander y Bilbao con la misma intención. A mediados de primavera, la Guardia Civil levantó de la cama y puso los grilletes en Reinosa a «un peligroso ladrón» 'aficionado' a entrar en casas de la comarca del Besaya. Le siguieron en junio los tres cacos que cayeron en Colindres, y los otros tres asentados en Camargo y El Astillero... La Delegación del Gobierno está convencida de que el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es la única razón que explica el descenso en el número de robos con fuerza en domicilios de Cantabria. En los seis primeros meses del año se han producido 416 delitos de este tipo, un 11,1% menos que los 468 del mismo periodo del año anterior. De esta forma, se frena la escalada de 2016, cuando se rozó el millar de casos, unos números desconocidos en el último lustro.

En base a estos datos, que se recogen en el balance de criminalidad que realiza de forma trimestral el Ministerio del Interior, el representante del Gobierno central en la comunidad autónoma, Samuel Ruiz, afirmó ayer que se trata de un «importante descenso» en uno de los delitos que «más preocupan a la ciudadanía». Pero de ese informe también se desprende otras cifras menos positivas. Por ejemplo, el aumento general en el número de infracciones penales totales. La estadística toma signo negativo debido al aumento notable (+25%) de los delitos contra la libertad sexual y las sustracciones de coches. Si entre enero y junio de 2016 un total de 97 personas se acercaron hasta un cuartel o una comisaría para denunciar que alguien les había robado su vehículo, un año después esos supuestos alcanza los 128, lo que supone un incremento del 32%.

Por sus consecuencias irreversibles, más preocupantes son los resultados del índice de homicidios. Si en el primer trimestre de 2016 no hubo que lamentar ninguna muerte violenta, hasta el pasado 1 de julio ya se han producido dos. La casualidad quiso que se originaran de forma casi simultánea y con muy pocas horas de diferencia.

Ambas ocurrieron a principios del pasado febrero. En Torrelavega, un hombre que intentaba robar en una vivienda de Sierrapando murió después de recibir un balazo. El segundo asesinato tuvo lugar en Santander; allí, un hombre de 81 años falleció de asfixia en su garaje cuando los ladrones que entraron a robar en su vivienda le maniataron y taparon la boca.

En el lado contrario se encuentran los delitos de tráfico de drogas (descienden un 47,7%), lesiones y riñas (-6,3%), robos con violencia e intimidación (-1%) y los hurtos, que a pesar del descenso del 1,3% llegaron a la cifra de 2.291. «Si Cantabria es una de las comunidades autónomas más seguras del país es gracias a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, así como a las policías locales de Cantabria que colaboran siempre estrechamente por garantizar el bienestar y la convivencia pacífica de los cántabros», destacó ayer Ruiz, quien también trasladó su deseo de que los vecinos de la región tengan «un verano tranquilo».

Por municipios

El informe del Ministerio del Interior también desgrana cada uno de los supuestos en los cuatro ayuntamientos cántabros de más de 30.000 habitantes: Santander, Torrelavega, Castro Urdiales y Camargo. Aunque la capital es la única gran ciudad que mejora unos índices de criminalidad que se sitúan -de forma general en la región- por debajo de la media nacional, acumula más de un tercio (2.904) de las infracciones penales de la comunidad autónoma. Si se suman las 823 de Torrelavega, ambas aglutinan casi la mitad.

En el segundo municipio de la región, lo que más aumentan son las sustracciones de vehículos a motor. En sólo doce meses han crecido un 116% hasta llegar a las 13 entre coches y motocicletas. De las cuatro localidades, el mayor incremento lo registra Castro Urdiales, con un 15,4% más de delitos. Allí, la culpa ha sido de los hurtos, que se han disparado respecto al mismo periodo del año anterior.

Los delitos sexuales se disparan un 25% en el primer semestre de 2017

«Una cosa es que haya un caso, otra que lo sepamos y otra distinta es que se haya denunciado», explicaba el pasado mes de junio durante la presentación de la campaña ‘Por unas fiestas libres de agresiones sexistas’ Ana Bolado, portavoz de la Comisión 8 de Marzo, para destacar que sólo una pequeña parte de los delitos que se producen acaban en la comisaría.

Aun así, en los seis primeros meses del año las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los policías locales de Cantabria registraron 40 delitos contra la libertad e indemnidad sexual, ocho más (el ascenso es del 25%) que en el mismo periodo de 2016. Bajo este epígrafe genérico se encuentran las infracciones penales de este tipo que, mayoritariamente, tienen como víctimas a mujeres y menores. También están incluidas las más violentas, aquellas que culminan con una agresión con penetración. El dato menos negativo –esta Comisión remarca que el único positivo sería ‘cero’– es que hubo un descenso en el número de estos casos extremos. De los tres del ejercicio anterior a los dos del último semestre.

El resto corresponden a corrupción de menores e incapacitados, pornografía de menores y otros delitos contra la libertad sexual, principalmente tocamientos e intentos no consumados. En todo 2016 hubo 69 hechos de este tipo en Cantabria, según los mismos datos del Ministerio del Interior. De ellos, la mayoría, 58, lograron ser esclarecidos y concluyeron con la detención de 49 individuos.

En lo que va de año, Santander es la ciudad donde se han producido más delitos de índole sexual, con trece, lo que supuso un aumento del 30%. Otros cuatro hubo en Torrelavega (+33%), uno en Camargo (50%) y otros cinco en Castro Urdiales, con un incremento exponencial del 400%, ya que en 2016 hubo uno. Los otros 17 se repartieron por el resto de municipios de la comunidad autónoma.

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