Los policías locales también harán controles de droga a los conductores

Los policías locales también harán controles de droga a los conductores
Celedonio Martínez

Los agentes de la región se preparan para empezar a utilizar este sistema, que hasta ahora sólo Laredo ha puesto en funcionamiento

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Hasta ahora, sólo los agentes de la Guardia Civil estaban facultados para realizar controles de droga a los conductores cántabros. Era así por dos motivos. En primer lugar, porque este era el único organismo de la región que contaba con el material necesario para llevar a cabo la prueba, pero también porque los profesionales del resto de cuerpos no tenían la preparación específica, un requisito indispensable según la normativa nacional. Pero esto está a punto de cambiar.

A lo largo de la semana pasada, policías locales de todas las comisarías de la comunidad autónoma participaron en un curso en el que aprendieron a utilizar los dispositivos y a aplicar los procedimientos para que la prueba tenga todas las garantías. En los próximos meses, empezarán a ponerla en práctica en la calle. Hasta el momento, Laredo es el único ayuntamiento que ya lo ha puesto en marcha, mientras que Santander está tramitando la compra de los conocidos como 'drogotest' y otras localidades como El Astillero se han interesado en su implantación. En el resto de casos, los trámites van algo más lentos.

«El consumo de drogas deja de ser infracción y se convierte en delito cuando afecta a la conducción» Raúl Ramos Barriuso | Jefe de Equipo de Atestados

«Sobre todo los que hacemos el turno de noche lo necesitamos ya. Hay muchas veces que ves un conductor que está bajo los efectos de alguna sustancia, le haces la prueba de alcoholemia y da 0,0. Eso es un peligro, pero no puedes hacer nada», afirma Óscar Marotías, agente municipal de la capital. Explica que en los casos en los que el consumo de drogas es muy evidente, para evitar que cause un accidente, se detiene al conductor, se inmoviliza temporalmente el vehículo y se le traslada al Hospital Valdecilla para realizar un análisis de orina. Allí, en menos de 30 minutos les dan el resultado y ya tienen una prueba objetiva que utilizar. «Si hiciéramos eso cada vez que tenemos sospechas estaría toda la ciudad llena de coches inmovilizados, así que hasta que nos doten de estos equipos hay que ir a los casos más graves», confirma.

Las sustancias

1. Cocaína. Es la que más tiempo está en el organismo. Puede dar positivo hasta tres días después de su consumo.

2. THC. El tetrahidrocannabinol es el principal constituyente psicoactivo del cannabis y sus derivados.

3. Opiáceos. Son derivados preparados a partir de la goma de opio. A esta familia pertenece la heroína.

4. Anfetamibas. Drogas sintéticas que afectan al sistema nervioso central. Suelen consumirse en pastillas.

5. Metanfetaminas. Conocido como ‘speed’. Se distribuyen en forma de pastillas, polvo o cristales.

Acostumbrados a realizar controles de alcoholemia, los policías locales cuentan que el 'drogotest' es algo más «engorroso», especialmente para los conductores. «Tienen que ensalivar el kit que se utiliza para la medición entre dos y cinco minutos hasta que una parte se ponga de color azul. Entonces, ya se puede meter en la máquina y en otros cinco se junta la saliva con los reactivos y se obtiene el resultado», explica Raúl Barriuso, sargento jefe de los Equipos de Atestados de Cantabria, que se ha encargado de impartir la formación a los agentes locales. Antes de salir a la carretera para poner en práctica la técnica recibieron algunos consejos previos. Sobre todo, relativos a cómo identificar los síntomas causados por las drogas. No sólo para ahorrar trabajo y tiempo a agentes y conductores, también para hacer un uso eficiente de los recursos públicos, ya que cada kit cuesta 26 euros. En cambio, en los controles de alcohol cada boquilla sale por unos céntimos.

Crece el consumo de droga

Javier Portilla, de la Policía Local de Santander, recuerda que «la tendencia es clara, el consumo de alcohol al volante va en descenso y en cambio está creciendo el de droga».

La parte práctica del curso se realizó en Gajano. Cristian Fernández fue uno de los 'cobayas'. «Se nota que está tranquilo porque en 30 segundos ha salivado lo suficiente», dice el agente Borja, encargado de indicarle los pasos. Es el propio Cristian el que quita el embalaje del test -el funcionamiento es muy similar a los de embarazo-, y tapa la boquilla para que no haya errores en la cadena de custodia. Tras la espera, se confirma que da negativo. «Muchas gracias por su colaboración. Puede continuar».

Santander lo implantará en los próximos meses y municipios como El Astillero también están interesados

La normativa vigente establece una multa única de 1.000 euros -se reduce a la mitad si se paga durante el periodo voluntario, igual que ocurre con todas las sanciones de este tipo- por dar positivo al volante. No importa el tipo de droga consumido ni tampoco la cantidad. Barriuso sí puntualiza que este procedimiento es de tipo administrativo, pero el consumo de sustancias prohibidas deja de ser infracción y se convierte en delito cuando afecta a la conducción. O lo que es lo mismo, cuando los efectos son evidentes: «Si bajas a la persona del coche y ves que no es capaz de mantener en pie la cosa cambia. En esos casos se le pide que haga el test de Romberg -la típica prueba de equilibrio- u otros similares. Con eso y con la analítica posterior se pone de manifiesto que se está incumpliendo el artículo 369 del Código Penal».

Pero, ¿cuánto tiempo tiene que pasar desde la última vez que se ha consumido hasta que desaparece todos los restos de la sustancia en el organismo y el test da negativo? Esa es una de las preguntas más habituales entre los conductores que tienen que salivar en el kit. Y la respuesta no es fácil. Por la experiencia acumulada, los agentes señalan que hay que tener en cuenta distintos factores. Depende del organismo de cada usuario, pero también del tipo de droga. Por ejemplo, la cocaína puede detectarse hasta tres o cuatro días después de haberla probado. En el caso de la marihuana, el rastro desaparece en unas horas.

«Lo necesitamos ya, sobre todo los agentes que hacemos el turno de noche» Óscar Moratías | Policía Local de Santander

El modelo con el que trabaja Cantabria, uno de los muchos que hay en el mercado, es capaz de analizar hasta cinco drogas diferentes. Además de la cocaína, también detecta el THC (el tetrahidrocannabinol es la principal constituyente del cannabis y sus derivados), los opiáceos (la heroína y sustancias similares) y tanto anfetaminas como metanfetaminas (conocidas popularmente como 'speed', elementos químicos que afectan al sistema nervioso central y que se distribuyen en forma de pastillas, polvo o cristales). Anteriormente, también se buscaban benzodiacepinas, pero este compuesto está presente en muchos medicamentos y pueden alterar el test.

«Nosotros de momento hemos hecho cuatro test y hemos tenido una tasa de acierto del 75%, porque tres han dado positivos», cuenta Francisco Roiz, miembro de la Policía Local de Laredo. En todos los casos, el perfil era el mismo, el que se repite con mayor frecuencia: varón , joven y 'cazado' a altas horas de la noche. Y para evitar que la notificación llegue a casa, suelen pagar en el momento. Si posteriormente el contraanálisis dice que es un falso positivo -la Guardia Civil en Cantabria todavía no se ha topado con ningún caso-, al conductor se le devolvería el dinero.

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