La propuesta de limitar el montañismo en Picos alarma a deportistas y ayuntamientos

Excursionistas y visitantes en la estación superior del teleférico de Fuente Dé, en el macizo central de Picos de Europa.
Excursionistas y visitantes en la estación superior del teleférico de Fuente Dé, en el macizo central de Picos de Europa. / Andrés Fernández

Consideran que la ordenación de la actividad que recoge el Plan de Gestión se traducirá en restricciones y afectará a la economía de Liébana

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

La pasada semana, la dirección del Parque Nacional de Picos de Europa planteó limitar y ordenar el montañismo y la escalada para adaptarlo a la «capacidad de acogida del territorio». Así se desprende de la 'Síntesis divulgativa y resultados del proceso de participación para el Plan Rector de Uso y Gestión', el documento que regulará a partir de 2018 qué está permitido y qué no en este espacio de especial protección. En ese momento, nada más hacerse público, saltaron las alarmas entre las agrupaciones deportivas, los montañeros y los vecinos de una comarca que depende en gran medida de la llegada de visitantes. En el texto se reconocen como «un valor positivo» las actividades deportivas tradicionales, pero también se abre la puerta a una regulación más estricta. Tras la palabra «ordenación», estos colectivos consideran que pueden esconderse limitaciones que impidan llevar a cabo pruebas como las carreras de montaña o la práctica de la escalada. Por lo menos en las condiciones actuales.

«Estamos de acuerdo con que se regule y haya más control, pero eso no puede derivar en prohibiciones» Óscar de Miguel - Club Deportivo Liébana

«Estamos de acuerdo con que se regule y que haya mayor control y seguridad, pero eso no puede derivar en prohibiciones para utilizar el entorno», cuenta Óscar de Miguel, presidente del Club Deportivo Liébana, quien recuerda que es cierto que fueron muchos los agentes que estuvieron en las mesas de trabajo durante el proceso participativo que ha desembocado en este documento, pero también que esas reuniones fueron «más bien informativas y apenas nos dejaron opinar». Como resalta, ya existen muchas medidas para que actividades como el Kilómetro Vertical o el Ultra Trail Picos de Europa, dos de los eventos principales que se desarrollan en este espacio protegido, no produzcan efectos sobre el medio natural. Desde la redacción de planes de impacto hasta acciones correctoras de limpieza posteriores a la prueba.

El documento incluye suprimir la caza, que ahora está permitida

El de Picos de Europa es el único Parque Nacional en el que hay actividad cinegética. Castilla y León pedirá indemnizaciones para paliar las pérdidas económicas derivadas

Donde el documento participativo elaborado por los gestores de Picos de Europa deja menos margen a la interpretación es en lo relativo a las actividades cinegéticas. En estos momentos, este es el único Parque Nacional de España en el que, bajo unas condiciones determinadas, está permitida la caza, algo que pasará a la historia si el Plan definitivo conserva el espíritu de este borrador. En él se establece que, «por las repercusiones sobre los procesos naturales y su impacto sobre el uso público, la caza y la pesca son actividades incompatibles» con el resto de usos de Picos de Europa.

Hasta su total desaparición en 2020, en el borrador se propone reducir de forma paulatina el número de cacerías y poner en marcha compensaciones para los municipios afectados. Los primeros en mover ficha han sido los de la vertiente leonesa de Picos. En una reunión con los alcaldes de la zona, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, apuntó que es la Ley Estatal de Parques Nacionales la que no permite la caza en ningún espacio de este tipo –en Picos de Europa hay una prórroga–, pero también que da derechos a reclamar las indemnizaciones «más justas posibles» por las pérdidas económicas derivadas.

Es más, considera que algunas de las novedades que los gestores del parque introdujeron hace dos años por sorpresa poniendo en peligro algunas competiciones -limitar el número de participantes a 300 deportistas, impedir que se lleven a cabo pruebas durante la Semana Santa, los puentes, días festivos o en verano o suprimir las etapas nocturnas-, pueden tener sentido, pero de ahí a echar el candado hay un trecho.

LAS CLAVES

1
rdenación del montañismo y la escalada en función de la demanda y la capacidad de acogida del territorio.
2
Sólo se permitirán las pruebas de «baja incidencia ambiental» que transcurran por carreteras o caminos públicos.
3
Se podrán celebrar las pruebas deportivas que se incluyan en un calendario elaborado con carácter anual.
5
Promoción de la bicicleta como medio de transporte sostenible y por vías autorizadas.
5
Considera que la caza y la pesca son «actividades incompatibles» con otros usos del Parque Natural.

Es más, Javier Tezanos, presidente de la Federación Cántabra de Montañismo, proclama que es difícil encontrar a personas más concienciadas con el respeto al medio ambiente que los propios deportistas. Defiende que las autoridades sancionen a quien cometa cualquier tipo de delito ambiental, pero está en contra de que tome el atajo y prohiba la actividad a todo el mundo de forma automática. «Es más fácil restringir que poner dinero para restaurar las partes del Parque deterioradas. A la hora de poner dinero todos miran para otro lado», señala.

«Es difícil encontrar a personas que respeten más el medio ambiente que los montañeros» Javier Tezanos - Federación Cántabra de Montaña

Las restricciones, cuyo alcance todavía es una incógnita, se plantean «con el fin de ofrecer soporte técnico para la práctica de la actividad, garantizar la seguridad y proteger los valores naturales y el entorno». En lo relativo a la escalada y al montañismo, el texto afirma que su práctica será posible «en el marco de un programa específico que determine la demanda y la capacidad de acogida del territorio» con el fin de «ofrecer soporte técnico y garantizar la seguridad». Si el Plan que finalmente sale adelante no introduce cambios respecto a este documento, se permitirán únicamente las pruebas «de baja incidencia ambiental que transcurran por carreteras y caminos públicos» y que estén dentro de un calendario elaborado con carácter anual.

«Buscar equilibrios»

La solución que proponen las entidades de montaña y a la que se apuntan los municipios de la zona de influencia del Parque Nacional de Picos de Europa es la de buscar un equilibrio entre «la necesaria conservación del medio ambiente y las posibilidades de explotar el Parque a través de actividades deportivas y turísticas que no sean perjudiciales». Esa es la reflexión que realiza el alcalde de Potes, Javier Gómez. «A falta de un Plan de Gestión, todas estas pruebas se regían por una normativa obsoleta que no contemplaba toda esta gama de nuevas prácticas. Lo que me parece absurdo es que se limite a 300 personas los participantes del Kilómetro Vertical y a la vez se esté permitiendo subir cada día a 2.500 turistas a la estación superior del teleférico de Fuente Dé».

«Puede haber un equilibrio entre conservación y explotación turística, que sirve para fijar población» Javier Gómez - Alcalde de Potes

Las normas de las que habla impiden el parapente, el ala delta o el barranquismo en toda la zona protegida, prácticas que, en su opinión, podrían tener recorrido en Picos de Europa, generarían puestos de trabajo y contribuirían a fijar población en las zonas rurales. «Entiendo que no causan grandes daños al ecosistema. Hay que adaptarse a los nuevos tiempos y pensar en este tipo de cosas», defiende. Varios ayuntamientos de León y Asturias también se han pronunciado en la misma línea.

El regidor de Camaleño, Óscar Casares, apoya su tesis con otras palabras: «Hay que llegar a acuerdos y consensos con todos los agentes implicados para que los usos y costumbres tradicionales se mantengan». Aquí incluye actividades como la escalada y el montañismo, presentes en la zona desde hace décadas, pero también la ganadería.

«La ganadería y la protección no están reñidas. Ahora hay muchos conflictos con el Parque» Pedro Gómez - Asaja Cantabria

Este colectivo también está a la espera del documento definitivo que tendrán que consensuar Cantabria, Asturias y Castilla y León, las tres comunidades en las que se asienta el Parque. Desde Asaja, Pedro Gómez reconoce que los conflictos entre los gestores del espacio y los ganadores son constantes, hasta el punto que en muchas ocasiones tienen que mediar los agentes de Medio Natural.

«Hace falta un acuerdocon todos los agentes implicados para mantener los usos tradicionales» Óscar Casares - Alcalde de Camaleño

«Nuestra actividad y la protección ambiental son compatibles, pero cuando pones trabas la gente se cansa de pelear. La prueba son los censos de ganado en la zona, cada vez más bajos», detalla. En el texto previo al Plan de Gestión -una especie de borrador- se defiende «fomentar una actividad ganadera tradicional y sostenible, conservando la cultura pastoril y de las razas autóctonas». Gómez está convencido no sólo de que la ganadería no es negativa para Picos, sino que es positiva, ya que contribuye a conservar sendas tradicionales que se están perdiendo y zonas de pasto y camperas ahora abandonadas.

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