El Puerto se despide del Plan Director que contemplaba rellenos en la Bahía

Obras en el muelle de Raos 9, en el puerto de Santander./Roberto Ruiz
Obras en el muelle de Raos 9, en el puerto de Santander. / Roberto Ruiz

El Consejo de la entidad aprobó la pasada semana el desistimiento de la petición para iniciar expediente de evaluación ambiental del proyecto

Jesús Lastra
JESÚS LASTRA

La Autoridad Portuaria de Santander (APS) ha dado carpetazo oficial a la que fuera su brújula principal en la última década y que se guardó en un cajón desde 2016 ante el rechazo generado. El Consejo del Puerto aprobó el pasado martes el desistimiento definitivo del expediente de evaluación ambiental de la propuesta del Plan Director, que se inició en 2009, en el que se proponía el relleno de 75 hectáreas como solución para garantizar la ampliación en Raos Sur y tener una vía para el crecimiento de la instalación. No obstante, según recuerdan desde la entidad que dirige Jaime González, de dicho planteamiento sólo se había aprobado el inicio de tramitación del expediente ambiental y nunca se había obtenido la resolución favorable del Ministerio, por lo que no pudo prosperar más allá de este primer paso. Ya desde el plan de Empresa de 2016 no se preveía la continuación de la tramitación de dicho expediente.

En 2010 el Estado resolvió la necesidad de someter a evaluación el documento, de modo que la APS elaboró en 2011 un análisis de sostenibilidad junto con la versión inicial del Plan, que remitió a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental. Además del periodo de información pública, se consultó a 27 administraciones e interesados. De ello salieron 45 alegaciones por el impacto que tendrían las obras en los ecosistemas de la Bahía.

A partir de ese momento no se llevaron a cabo nuevas gestiones en el expediente, por lo que en el Plan de Empresa de 2017, tramitado un año antes, se excluyó de forma expresa el objetivo estratégico ligado al Plan Director. No obstante, el Puerto ha entendido que el expediente no ha sido archivado, ya que el mero transcurso del tiempo no es suficiente para «presumir que el interesado debido a su inactividad ha abandonado el procedimiento».

¿Cuál ha sido la clave de este cambio y que la Autoridad Portuaria opte por otro camino? En primer término, la organización comandada por González tiene claro que en esta década desde que comenzó la tramitación se ha puesto de manifiesto la necesidad de cambiar la orientación del futuro desarrollo portuario. En paralelo, la tramitación ambiental efectuada tiempo atrás evidencia «grandes dificultades» para poder sacar adelante el Plan a tenor del rechazo «unánime» de las partes afectadas tras quedar en evidencia las severas afecciones tanto a espacios como especies y hábitats protegidos.

Pero hay más razones. Las necesidades del Puerto también se han visto modificadas, colige la APS a nivel interno, y aunque se sigue apostando por un crecimiento progresivo se considera conveniente analizar otras opciones que respondan a la demanda actual.

A este respecto, la instalación autonómica sostiene que desde el punto de vista de la viabilidad económica conviene planificar desarrollos que sea posible concretarlos en fases, de modo que cada nivel sea una unidad de explotación que una vez puesta en funcionamiento aporte ingresos y colabore al desarrollo de la siguiente. Por contra, el Plan Director de Infraestructuras que el Puerto había venido diseñando en la última década solamente admitía su ejecución en una o, a lo sumo, dos partes.

En paralelo, también se tiene en cuenta la vertiente operativa. En este punto, el incremento de tráfico de automóviles y otras mercancías, además de necesidades de espacio de tierra, igualmente conlleva demanda de línea de atraque. Al tratarse de servicios marítimos de carácter regular, los clientes difícilmente aceptan fondear a la espera de atraque. Por ello, la Autoridad Portuaria entiende como indispensable el estudio de soluciones que, más allá de proporcionar más superficie de almacenamiento, coadyuven a incrementar esa citada línea de atraque en mayor medida que lo que contemplaba el Plan.

Trasfondo político

Los rellenos en la Bahía volvieron días atrás al epicentro del debate político al denunciar el PRC que el «informe secreto» de Puertos del Estado, dependiente del Ministerio de Fomento que pilota Íñigo de la Serna, que justifica su «no apoyo» al proyecto del centro logístico del Llano de La Pasiega como medio para garantizar el crecimiento futuro del Puerto –adelantado por este periódico– prevé el desarrollo de éste a través de «rellenos» en la bahía.

El Estado dejó claro que la propuesta de relleno fue una iniciativa del Gobierno PRC-PSOE y que fue bajo la Presidencia del PP cuando la APS dejó sin efecto esa idea. Fomento aprobó los planes de empresa del Puerto de 2017 y 2018 donde expresamente se desechó ese camino.

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