«No queremos ir al Parlamento a pedir nada, vamos a aportar»

«No queremos ir al Parlamento a pedir nada, vamos a aportar»

El líder empresarial cree que la falta de voluntad del Gobierno ha sumido en la «inoperancia» a la concertación social y reclama otros foros

Miguel Ángel Pérez Jorrín
MIGUEL ÁNGEL PÉREZ JORRÍNSantander

El presidente de CEOE-Cepyme, la patronal cántabra, ha solicitado intervenir ante el pleno del Parlamento para exponer la necesidad de que Cantabria tenga un plan económico integral con un horizonte hasta el año 2030 en el que se fijen sus prioridades de desarrollo «y que sea global e incluya un plan industrial, un pacto por la sanidad, otro por la educación, otro por el empleo, otro de infraestructuras...». «La empresa no puede permanecer pasiva», resume Lorenzo Vidal de la Peña. «No venimos a pedir a nada a nadie, venimos a dar», aclara el presidente de la CEOE, que lamenta la inacción del foro de la concertación social «por falta de voluntad del Gobierno».

–¿Ha recibido ya respuesta del Parlamento a su petición?

–No la tenemos todavía. Nosotros presentamos la solicitud y hablamos con la Presidenta del Parlamento y con todos los portavoces de los partidos y nos dijeron que la contestación vendría tras la reunión de la Mesa del Parlamento y la Junta de Portavoces el próximo día 27 de julio. Yo supongo que después nos informarán.

–El artículo 57.4 al que ustedes aluden en su petición –«El Presidente podrá, a título excepcional, con el parecer favorable de la Mesa y de la Junta de Portavoces, invitar a personalidades a que hagan uso de la palabra dirigiéndose al Pleno de la Cámara»– más bien parece destinado a otras situaciones de carácter protocolario e institucional, más que solicitar que se redacte un plan económico para la región como usted plantea.

–Eso es una interpretación suya; lo que el reglamento dice es que se puede invitar a participar a quien se estime conveniente, con carácter excepcional. Por tanto, ¿por qué no?

–¿Y usted cree que la situación es excepcional?

–Por supuesto. Es una situación excepcionalmente grave. Cantabria tiene retos importantes: el envejecimiento, los bajos ratios de productividad, el empleo para la gente joven que se tiene que ir. Nuestra petición es legal y es excepcional porque nunca se ha hecho y, también, porque nadie ha pedido intervenir ante el pleno antes. Y me sorprende que sea la primera vez.

«Queremos estar en su elaboración, no nos vale que nos den el borrador para sugerencias»

–Es la primera aquí y en cualquier Parlamento regional y en el Congreso. No hay precedentes de que un presidente de una asociación gremial pida intervenir ante el pleno.

–Bueno, pues será la institución la que me tendrá que decir por qué la empresa no puede expresar su opinión.

–¿Quizás el foro adecuado para eso es la concertación social?

–Hemos estado en todos los foros, hemos hablado en todas las ocasiones... y seguimos igual. La necesidad de un plan estratégico a largo plazo se la planteamos al presidente Revilla desde la primera reunión que tuvimos en agosto de 2015, luego con la vicepresidenta, luego con cada consejero, luego en la concertación social, que es una estructura en la que todos estamos en buena sintonía pero a la que, sin embargo, no se dota de contenido más que para su utilización por parte del Gobierno.

–Usted es el ponente de una mesa de la concertación social llamada ‘Nuevo patrón de crecimiento’ que tenía por objetivo elaborar un plan económico a largo plazo...

–Yo siempre defendí eso y pedí que sus conclusiones sirvieran para el resto de las mesas sectoriales del diálogo social. Pero se han ido dando largas, llevamos ya dos años y en esos dos años únicamente hemos conseguido tener un mínimo: un diagnóstico de la situación de la economía regional, aún incompleto, por parte de la Universidad de Cantabria. Y hay un montón de trabajo aportado por UGT y CC OO y por nosotros. Pero venimos insistiendo en la necesidad de dar un paso más, de continuar con el desarrollo del plan.

–¿Por qué no se fuerza a que se culmine el plan en esa comisión?

–Es una pregunta excelente que yo hago cada vez que nos reunimos. Ahí estamos todos: empresarios, sindicatos, Gobierno (consejeros de Economía e Industria) y los que queramos llamar. Debiera salir de ahí, pero no sale porque el Gobierno no tiene interés en que salga. La concertación está sirviendo para poco por falta de voluntad del Gobierno; de hecho el proceso está ralentizado al máximo. Los sindicatos y nosotros creemos en ello, pero cada consejero tiene su agenda y sus intereses. Hemos hablado con todos los grupos políticos para intentar desatascarlo, incluso Ciudadanos planteó una proposición no de ley que se aprobó por unanimidad para tener una dotación presupuestaria para elaborar este plan en el seno de la concertación social.

«Fue la última gota que nos hizo intervenir... Hay una desconexión total con lo que pasa en Cantabria»

–El problema no parece que sea la falta de planes. Está el de la concertación social, el que lidera la vicepresidencia del Gobierno con el catedrático Emilio Ontiveros, el que tiene en marcha la Consejería de Industria...

–Cada uno tiene ciertamente su plan. Ahora ¿hay algún plan de todos? Yo creo que eso es lo que no hay. Nunca se ha hecho un plan global. Por eso tampoco valdría que nosotros hiciéramos el nuestro como nos han propuesto algunos empresarios si al final no nos hacen caso. ¿Qué validez tendría? Sería otro más. Si hemos pedido intervenir en el Parlamento es, básicamente, para que se nos escuche... En el debate de orientación política, del estado de la región, lo que vimos fue la última gota que nos decidió a hacer algo. Y fue cuando pensamos en solicitar intervenir y participar: apreciábamos que hay una distancia que abruma entre lo que es la empresa y lo que allí se dice. Hablar allí de empresa es hacer un canto al sol. Y le puedo decir que después de asistir al debate solicité las resoluciones que se tratan, las aprobadas y las rechazadas (muchas veces solo por el caso de que las haya presentado el contrario) y allí se ve que hay resoluciones que se desechan y no se sabe por qué, como la petición de que se elabore una estrategia de desestacionalización del turismo, o la puesta en marcha de un plan integral de economía social o la creación de un consejo de comercio regional...

–¿Y qué le hace pensar que su intervención, de producirse, no lleve el mismo camino?

–Es cierto. Pero lo que tengo claro es que no hacer nada va a dejar que todo siga igual. Nosotros lo que creemos es que las cosas han cambiado tanto en los últimos años y lo hemos pasado tan mal, trabajadores y empresas, que lo último que queremos es volver a las andadas. ¿Qué tenemos que hacer para que no ocurra eso? Yo creo que cambiar bastantes cosas y sobre todo la relación que mantienen unos con otros. Lo único que pedimos es que la empresa pueda participar.

–Habrá gente que piense que para participar con esos planteamientos quizás deba presentarse a las elecciones para entrar de lleno en el debate político de la Cámara de qué hacer y cómo hacerlo.

–Eso es una manera de mantener separada a la sociedad.

«Los problemas no se resuelven derogando una legislación, se abordan corrigiéndola»

–La sociedad ya está allí por intermedio de los partidos, esa es la manera básica de participar en una democracia, aunque luego haya otras.

–Nosotros no estamos aquí para hacer política.

–Pues su queja sobre cómo se aborda el debate en la Cámara y las resoluciones lo parece...

–Son ellos los que dicen en el segundo día del debate que aquello era un paripé, lo mismo el de Podemos que el del PP. ¿Se tiene que presentar uno para hablar allí? ¿Les damos un crédito de cuatro años y que hagan lo que quieran? O actuamos así porque siempre se ha hecho. Tenemos formas de cambiarlo... Y lo que intento es que la empresa pueda decir lo que piensa. Ojo, que no venimos a pedir nada. Venimos a aportar. Y tampoco queremos notoriedad como ha dicho alguien. Queremos participar; porque es necesario. Uno no puede quedarse en épocas pasadas.

–¿Qué diría en el Pleno si pudiera intervenir?

–Hablaríamos de la realidad. De porqué no podemos estar en el antes de la norma, en el antes de la elaboración de lo que luego nos va a reglamentar. ¿Por qué no podemos participar en cualquier plan o en cualquier debate? De esa manera se solucionarían muchas cosas.

–Ese mismo razonamiento valdría también para sindicatos y todo tipo de asociaciones...

–Claro. Yo no me meto en esto. Pero no creo que nosotros no podamos estar porque a nadie se le haya ocurrido antes solicitarlo.

–¿Y algún ejemplo concreto?

–Hay muchas normas y reglamentos en los que si se nos tuviera en cuenta antes de hacerlos ya saldrían, no digo partidariamente, si no más adecuados a la realidad que tenemos. Por ejemplo, las diferencias entre la reglamentación de transporte de unas comunidades a otras, las normas medioambientales, las reglas para implantar una empresa. Y no solo en los ámbitos regionales y nacionales, también entre la legislación nacional y la municipal. Eso está provocando problemas en empresas que quisieran ampliar y que se encuentran con dificultades por aspectos normativos. ¿No debiera estar la empresa al margen de estos problemas? Nosotros lo único que pretendemos es aportar: se nos ve como si quisiéramos intervenir, reprochar, pedir...

«No se la dota de contenido más que para su utilización por parte del Gobierno»

–Bueno, su planteamiento de la petición para intervenir es su decepción sobre lo visto y oído en el pleno sobre el estado de la región y su constatación de que aquello no valía para nada...

–Es que yo vi una desconexión entre la realidad de lo que nos ocurre y lo que allí se debatía. Pero es que lo decían ellos. Es cierto que yo me sorprendí y también me sorprendió que estuviera yo solo en la tribuna de invitados el segundo día.

–¿Y es culpa de los políticos que no haya una asistencia más nutrida?

–No, es culpa de todos. Es nuestra, de la empresa, el haberse separado y no querer saber nada. Se ha retirado y ha cedido su espacio. Y ahora lo que queremos es ocuparlo de nuevo. Y no solo hablo de la CEOE, hablo de la empresa en general.

–¿Cuál es su plan?

–Lo primero, no es mío. Queremos que se haga entre todos, participado por todos.

–¿Y cree usted que gente que piensa tan dispar como el PP y Podemos pueden coincidir en un plan económico?

–Muy sencillo. Esto no puede ser un plan de siglas, debe ser un plan entre todos.

–Eso de ‘entre todos’, ¿no se acaba convirtiendo muchas veces en un mantra sin contenido?

–Yo esto lo veo como una carretera. Los expertos trazan el vial, se decide el objetivo y luego la gente va por la carretera con lo que tenga, y como pueda. El desarrollo económico y social debe ir unido y ese es también uno de nuestros principales retos, para evitar que crezca la desigualdad. Hay que cambiar tantas cosas... y en otros sitios se está haciendo ya. Vemos la empresa como la que despide gente y es un concepto que hay que cambiar.

«Hay empresas que tienen trabas normativas para ampliar sus instalaciones»

–No me negará que alguien multiplica los contratos basura, alguien congela los sueldos en empresas que ya no van tan mal... La situación del mercado laboral tiene claros protagonistas: Están los trabajadores, está un Gobierno que cambia la ley y un empresario que la aplica. ¿O no?

–Eso es así y también una situación que ha cambiado. Hay ya muchos trabajos que son solo temporales estructuralmente. Sí que es cierto que hay muchos contratos basura y otros falsamente temporales. Hay gente que se ha aprovechado y que se está aprovechando de la situación. Y habría que corregirlo. Pero eso no se corrige derogando una legislación laboral, se corrige reformándola. Eso se estableció para un momento determinado, cuando ese momento termina hay que cambiarlo.

«Propugnamos una elaboración conjunta del Presupuesto»

Lorenzo Vidal de la Peña cree que si la empresa «estuviera más cerca podría participar, por ejemplo, en la elaboración conjunta del presupuesto regional».

–¿Conjunta?

–Yo creo que se nos debe tener en cuenta y que debiéramos participar, porque les sería más fácil elaborar un presupuesto real. Yo recuerdo el presupuesto del 2017 y la sensación nuestra al ver el borrador que nos dieron fue que cada Consejería había elaborado su parte y luego alguien había reunido cada parte y las había puesto juntas en un cuaderno de anillas de tal forma que ni sumaban. Un presupuesto tiene que estar basado en la realidad y, si tú desconoces la realidad, malamente podrás hacer un buen presupuesto. Otra cosa es que te dediques a casar intereses y hagas unas cuentas que nada tengan que ver con lo que se necesita. Nosotros no queremos quitarle a nadie el protagonismo. Me sorprende que cueste tanto entenderlo.

–Quizás haya que explicarlo más. Ya sabe que el demonio se esconde en la letra pequeña. ¿Qué proponen, sentarse junto a la Dirección General de Presupuestos a elaborarlo?

–Bueno, tienen ya la herramienta que es la concertación social.

–Creo que el borrador se lo entregaron para hacer sugerencias...

–Sí, pero eso no nos vale. Nosotros queremos que se nos tenga en cuenta a la hora de elaborar ese borrador y poder hacer aportaciones y poder discutirlas. Luego, el que gobierna, que decida; nosotros no nos metemos en eso, sólo nos faltaba. Tiene que haber formas nuevas de hacer las cosas.

–Si están ustedes de esa forma, hay otras instancias que pueden estar en las mismas condiciones, además de los sindicatos... Pienso en el Colegio de Economistas...

–Puedes abrirlo a todos. ¿Por qué no? Que sea más participativo y colaborativo, sin tantas trabas. Lo que hay que focalizar es cómo lo haces. Y a los diputados, si se lo llevas hecho, qué más quieren. Luego ellos decidirán si lo aprueban o no.

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