El repartidor acusado de entregar cocaína en una consulta médica niega haber manipulado el paquete

El repartidor acusado de entregar cocaína en una consulta médica niega haber manipulado el paquete

«Esas cajas nunca se abren», se ha defendido durante el juicio que ha quedado visto para sentencia | La Fiscalía pide 3 años de cárcel y 6.000 euros de multa

DM | EFE

El repartidor acusado de entregar en una consulta médica una caja con una roca de cocaína dentro lo ha negado este miércoles durante la vista oral del juicio que se sigue contra él por un presunto delito contra la salud pública. En la sesión también ha asegurado no tener ningún tipo de relación con el narcotráfico.

El encausado ha explicado que el 22 de marzo de 2017 no pudo hacer la entrega en la consulta destinada porque estaba cerrada. Por esta razón, dejó el paquete en otra del mismo edificio. «Esas cajas nunca se abren», ha respondido al ser preguntado si la había manipulado previamente.

La empleada que hizo la recepción del paquete ha asegurado que el envío estuvo dos días debajo de un mostrador antes de entregarlo a la consulta que lo había pedido. También ha insistido en que, aunque nueve trabajadores tuvieron acceso a él, «nadie lo tocó». La que lo abrió ha explicado que se encontró vendas en el interior «echadas a un lado» y la droga. Después llamó a la Policía, que se personó en el lugar, y comprobó que se trataba de una roca de cocaína de 100 gramos, con una pureza del 69,3%.

Ambas empleadas han coincidido en que el repartidor había comentado que su empresa había cerrado y les había dicho que estaba trabajando como autónomo. El acusado ha asegurado que realizó esa entrega como trabajador de una empresa de paquetería, que contaba con seis empleados y que cerró una semana después, cuando comenzó a ejercer como autónomo.

El acusado ha defendido que nunca ha tenido «ninguna» relación con el narcotráfico y que «jamás» le han detenido ni ha sido investigado. Además, ha apuntado que si acudió con un letrado a la comisaría cuando le llamaron, lo hizo porque el letrado era un «amigo personal» suyo y que «en absoluto» pensó que pudiese tener algún problema.

La Fiscalía ha pedido una pena de tres años de cárcel y una multa de 6.000. euros. Por su parte, la defensa ha solicitado la absolución, entiende que el representado desonocía el contenido de las cajas, que pasaron por múltiples manos. Además, ha puesto en duda la instrucción realizada durante el caso, ha negado que el acusado viva «por encima de sus posibilidades» y ha lamentado que, aunque se haya sugerido que mantiene contacto con drogas habitualmente, no se haya comprobado. También ha denunciado que no se han investigado las actividades de la empresa frabricante del envío. Todas estas acusaciones han sido negadas por el Ministerio Público.

El juicio, que se ha celebrado en la Audiencia de Cantabria, ha quedado visto para sentencia.

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