Revilla pide la dimisión «fulminante» de Cifuentes

Revilla, en su despacho./DM
Revilla, en su despacho. / DM

El presidente de Cantabria cree que aún es más grave que un rector y un catedrático se presten de «mamporreros» a semejante «chapuza»

ANA DEL CASTILLOSantander

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, acostumbra a opinar sobre todo. Así que Cifuentes y su famoso máster no iba a ser menos.

A juicio de Revilla, en esta historia «de la señora» Cifuentes confluyen dos circunstancias. Por un lado, la costumbre de muchos españoles de «ponerse plumas ajenas». Y añade: «A un español le pones una gorra con unos galones y se convierte en un prepotente». Y por otro, los apellidos. «A algunos no les cabe ya en la tarjeta de visita para darse un 'troneo' o abolengo. No digamos de aquellos que buscan ser varones, duques o marqueses».

Dicho esto, el presidente de Cantabria se ha centrado en Cifuentes para quien pide la dimisión «fulminante». Según Revilla, cada vez está más claro que «quería un máster sin estudiar y sin examinarse. Eso es algo muy grave, pero más grave es que un rector y un catedrático se presten de mamporreros a semejante chapuza, supongo que con la intención de en un futuro obtener alguna prebenda del político de turno».

Por todo esto, para Revilla hay una sola salida: «La dimisión fulminante de quien pidió un título sin estudiar, sin examinarse y de aquellos que se prestaron a dárselo. ¡Qué menos!».

Y sobre Puigdemont...

El presidente de Cantabria considera que la decisión del juez alemán de dejar en libertad al expresidente Carles Puigdemont al no apreciar delito de rebelión es «un pequeño palo» a la justicia española y a los políticos que «solamente han enfocado el tema catalán desde la óptica de la justicia».

Revilla ha recordado que, desde hace años viene diciendo que el conflicto catalán debe tener, aparte de la aplicación de las leyes y de que «nadie se las puede saltar», una «solución política» y que tampoco «se puede estirar» el tema de los juzgados para arreglar un problema de la «envergadura» de que en una parte de España «la mitad de la población no está contenta».

Lo de la rebelión no es algo nuevo. Según el presidente regional «se venía advirtiendo» de que el tema «no está claro» en el ordenamiento jurídico español porque se habla de insurrección armada, «cosa que era difícil de probar», y en el argumentario judicial alemán «pues parece que también».

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