La revisión del superávit permitirá a los ayuntamientos cántabros gastar unos 54 millones

El Presidente de la FEMP ayer /EFE
El Presidente de la FEMP ayer / EFE

Educación, seguridad o servicios sociales, áreas en las que se podrá invertir el remanente acumulado si se cumplen las peticiones de los municipios al Ministerio

Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

Si al cerrar el balance de un año en un ayuntamiento habían ingresado más de lo que habían gastado tenían que andarse con ojo. En un resumen rápido, podían gastarlo únicamente en lo que se denomina «inversiones financieramente sostenibles» -una lista concreta de actuaciones- y debían tener en cuenta que ese dinero penalizaría en el presupuesto del siguiente ejercicio. Límite de gasto. Eso, en la práctica, suponía que en muchos consistorios los euros de superávit se quedaran en el banco. La norma, creada para no permitir a los incumplidores agrandar los agujeros -y disparar más el déficit-, ha sido en los últimos años el caballo de batalla entre Hacienda y la Federación de Municipios, que criticaba que, al final, los que cumplían tampoco podían invertir el dinero. La flexibilización prometida ahora por Cristóbal Montoro permitirá poner en circulación los remanentes a falta de concretar los límites en el techo de gasto y hasta qué punto se amplían los campos en los que se puede invertir. Eso, en Cantabria, podría poner en la calle, una cifra estimada en unos 54 millones de euros -la última oficial, de 2016, fue de 74 millones-. El anuncio ha sentado bien en las casas consistoriales.

El decreto comprometido por el ministro de Hacienda permitirá gastar con tiempo el remanente acumulado sin preocuparse porque los Presupuestos Generales no estén listos. Además, en principio, rebajará los límites en el techo de gasto y dotará de mayor libertad a los ayuntamientos para decidir en qué gastan el dinero. De las «inversiones financieramente sostenibles» (carreteras, alumbrado, obras de saneamiento...) a «infraestructuras educativas, sociales, culturales, deportivas, de seguridad y protección civil...».

Es el listado que la Federación Española de Municipios (FEMP) remitirá al Ministerio y que su presidente en Cantabria, Pablo Diestro (alcalde de Reocín), comparte en su discurso. «Que se pueda gastar el 100% de ese superávit sin tener en cuenta el techo de gasto y que se pueda invertir con total libertad. No se pide nada de otro mundo: que lo que te sobra un año lo puedas destinar a invertir en el siguiente. Eso supondrá que pondremos en la calle un dinero que nos viene bien a todos y que viene del ahorro que aportan los vecinos, así que debe repercutir en ellos».

Diestro advierte -como la FEMP- que habrá que estar pendiente al contenido concreto del decreto de Montoro y recuerda que la reivindicación «viene ya de años atrás». «Porque los ayuntamientos, además, contribuimos a reducir el déficit de España, somos la administración que más cumple y generamos superávit». Cuestionado sobre un motivo electoralista detrás de la medida, le resta peso. «No sé si tiene un carácter electoral, pero nos viene bien a todos. Afecta a ayuntamientos de todos los partidos». Y es cierto que a unos y otros les ha sentado bien la medida, aunque cada uno deja también su mensaje en clave de siglas.

En Torrelavega (PRC/PSOE) hacen una valoración «positiva». «Ya es hora que Montoro atienda las peticiones de los municipios de toda España. Es un ahorro de los ayuntamientos y ellos tienen que fijar su destino. El que lo haga mal que le sancionen, pero el que lo haga bien que pueda disponer de esos remanentes», asegura Pedro Pérez Noriega, que remarca que «el PP nunca ha sido favorable a esto, pero ahora está en minoría». «Se trata de una noticia positiva que atiende una larga reivindicación de los regionalistas, como llevamos reclamando desde hace tiempo en el Parlamento de Cantabria», apunta Héctor Lavín, concejal de Economía en Camargo (PRC/PSOE). «No fuimos los municipios completamente saneados como Camargo los causantes del agujero que ha habido en este país, y era absolutamente injusto que recayera sobre las entidades locales saneadas como la nuestra el peso de la crisis económica». En la misma línea -la de quitarle la iniciativa a Montoro-, Ángel Díaz Munío, alcalde de Castro Urdiales (de CastroVerde), incide en que «es un logro conseguido gracias a la presión que han ejercido los ayuntamientos».

También desde Santander hacen una valoración «positiva», en la línea «de todas las fuerzas políticas con un criterio racional y con la conciencia de pertenecer a una zona euro en la que hay una disciplina de gasto». «Con las normativas que existían en su día se podían generar situaciones de riesgo. En cada momento se dan unas situaciones puntuales y ahora me parece positivo porque hay margen para hacerlo», opina Ana González Pescador (PP), que recuerda que en la capital se ha invertido en numerosos proyectos buena parte del superávit creado («obras de mejora de la movilidad, de centros cívicos, reformas en calles, en los contenedores...»). «Es la consecuencia de un trabajo de años, del rigor que empieza a dar sus frutos», apunta la edil.

Satisfacción el el PRC

El PRC ha trasladado su satisfacción por el compromiso del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Así lo ha manifestado hoy su secretaria de Administración Local, Paula Fernández, que ha reivindicado que fue el PRC el primero que, en una rueda de prensa en 2016, pidió al Estado que aplicara esa medida, cuando, según ha señalado, ese superávit alcanzaba en la región los 70 millones de euros.

Más tarde, Fernández ha recordado en una rueda de prensa para dar a conocer una iniciativa política de su partido sobre el polígono del Llano de La Pasiega, que los regionalistas presentaron mociones en el Parlamento de Cantabria y en los ayuntamientos de la región.

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