Sanidad anula 17 preguntas del examen de médicos para arreglar el suspenso masivo

Sanidad anula 17 preguntas del examen de médicos para arreglar el suspenso masivo
DM .

El tribunal calificador admite «el error en la formulación» de esas cuestiones y al rectificar permite llegar a los 44 aprobados, quedando solo una plaza desierta

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

«Nos van a dejar las plazas que nadie quiere». Así arranca la queja hacia el Servicio Cántabro de Salud (SCS) por parte de médicos de familia que aprobaron el examen de la Oferta Pública de Empleo de 2015, aquel que se resolvió con un sorprendente suspenso masivo -únicamente lo superaron 34 de 367 aspirantes-. «Es el colmo», critican. Se entiende «el hartazgo» al hacer repaso de los antecedentes. Después de años trabajando como interinos y sin la posibilidad de acceder a una plaza fija -es decir, con contadas oposiciones, que es la única vía de entrada a la sanidad pública-, afrontaron la preparación del examen (la cita fue en noviembre de 2017), con las dificultades que entraña hacerlo al tiempo que se compagina con el trabajo. El resultado fue un varapalo mayúsculo, hasta el punto de que no hubo aprobados suficientes para cubrir las 45 plazas ofertadas (20 de médicos de familia de equipo y 25 de SUAP y 061), precisamente cuando existe mayor déficit de profesionales de Atención Primaria. La prueba fue tan complicada que solo fue superada por un 9% de los candidatos.

Tras la ola de indignación que generó entre los profesionales -incluidos los aprobados, que no daban crédito al planteamiento del test-, la Consejería de Sanidad, que en todo momento defendió «la autonomía del tribunal calificador», se comprometió a facilitar a los médicos de familia una segunda oportunidad «lo más rápido posible» para acceder a las once plazas que se habían quedado desiertas. «Como no se han cumplido las expectativas, lo único que podemos hacer, una vez se resuelvan estas oposiciones de forma definitiva, es convocar una nueva OPE, con las mismas bases», dijo la consejera María Luisa Real.

Pero no hizo falta, porque se inclinaron por otra solución: en la fase de corrección se anularon 17 de las 150 preguntas formuladas en el controvertido examen, de tal forma que las puntuaciones finales dieron un resultado de 44 aprobados -solo quedó una plaza desierta-. En su resolución, fechada el 15 de enero, el tribunal calificador del proceso selectivo admite que, una vez examinadas las alegaciones de los médicos, hubo «errores» en la formulación de diez preguntas, al tiempo que en otras siete cabía la posibilidad de considerarse como válidas más de una de las respuestas señaladas. En consecuencia, «se aprecia la oportunidad de proceder a su anulación». Para eliminarlas, de acuerdo con lo establecido en la normativa, han de sustituirse por las preguntas de reserva, pero «debido a que las anuladas superan en número a las de reserva, una circunstancia no prevista en las bases de la convocatoria», el tribunal opta por «considerar correcta cualquier respuesta señalada, incluso la omisión de la misma».

Las claves

Las oposiciones
Solo aprobó el 9% de los aspirantes, lo que generó una oleada de indignación por el enrevesado examen
Segunda oportunidad
La Consejería defendió la «autonomía» del tribunal calificador y anunció una repesca «lo antes posible»
Resolución
Los médicos de familia temen que se les limite la capacidad de elección por el concurso de traslados

Elección de plazas

Aunque en la maniobra salen ganando diez médicos 'repescados', ahora la mayor preocupación es conocer en qué centro de salud de la región acabarán desempeñando sus funciones, toda vez que tienen por delante la mayor oferta de movilidad interna de la última década. Temen que el concurso de traslados en ciernes, previo a las oposiciones de 2017 y que permite al personal fijo moverse a puestos vacantes (ocupados por personal interino o eventual), les limite su capacidad de elección de plazas.

Por eso, han comenzado a recabar firmas para pedir a la Administración que se resuelva su situación (tomen posesión de su destino definitivo) antes de que se desarrolle el concurso de traslados, en el que se han sacado 934 vacantes, de ellas 145 relativas a médicos de familia. «Lo que creemos es que se van a reservar 45 plazas de interinidades más antiguas, que no saldrán a concurso de traslados, pero a las que no podremos optar nosotros, porque nos ofertarán las más recientes. No entendemos por qué tienen tanta prisa para sacar el concurso de traslados sin haber resuelto nuestra OPE», se preguntan. Y añaden otra consecuencia directa de esta decisión: «Los médicos de familia que se fueron a comunidades en las que aprobaron las oposiciones, caso de Asturias y Castilla y León, no podrán acogerse a estos traslados, si es que están interesados en volver a Cantabria, porque uno de los requisitos es llevar un año ocupando su nueva plaza para poder pedir el desplazamiento». Luego, concluyen, «si el argumento de la Administración es atraer a profesionales para cubrir el déficit existente, sacando el concurso de traslados tan pronto se les cierra la puerta a los últimos que se fueron, algo que no hubiera ocurrido si hubieran esperado hasta noviembre de 2018».

34
médicos llegaron al aprobado de 367 aspirantes que se presentaron al examen de la OPE de 2015.

En respuesta a estas críticas, Alfonso Romano, subdirector de Recursos Humanos del SCS, aclara que «se convocan a concurso de traslados las plazas de los interinos menos antiguos en cumplimiento del Acuerdo de Contratación vigente». Además, «para determinar las plazas a convocar a una OPE, se siguen los criterios que se adoptaron unilateralmente por la anterior Gerencia del SCS y Dirección de Ordenación Sanitaria, en la legislatura anterior, y que ya se vienen aplicando desde la OPE de 2011. No obstante, esos criterios se pueden modificar en mesa sectorial. En ningún caso se beneficia ni perjudica a nadie», zanja.

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