La sanidad pública cántabra gasta 15.500 euros cada hora en recetas

La sanidad pública cántabra gasta 15.500 euros cada hora en recetas
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La factura farmacéutica del primer semestre se eleva a 81,2 millones, un 2,5% más que en 2016, «en la media nacional, que es el objetivo», dice el gerente del SCS

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

Once millones y medio de euros ha facturado la sanidad pública en recetas médicas solo en el mes de julio en Cantabria. 370.000 euros cada 24 horas. 15.500 euros cada 60 minutos. El incremento del gasto farmacéutico parece imparable. «Está claro que va a seguir aumentando, pero nuestro objetivo es situar el crecimiento en la media nacional o incluso por debajo», señala el gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Julián Pérez Gil, que tiene frescos los datos del primer semestre del año, en los que se reflejan «los positivos resultados de las medidas adoptadas desde la Consejería de Sanidad para contener una factura que estaba desbocada al comienzo de esta legislatura, hace dos años». Esta misma semana, las estadísticas del Ministerio, relativas al ejercicio de 2016, situaban a Cantabria como la sexta comunidad autónoma con más aumento de la factura farmacéutica. Concretamente, un 4,6% (137 millones fue el volumen total invertido en recetas).

Millones es la facturación de recetas del SNS en Cantabria de agosto de 2016 a julio de 2017.

El gerente compara ese balance con el que tenía la región en 2015, cuando la diferencia interanual era de un 6,20% más, frente al 2% del conjunto de España. A su vez, cruza el acumulado de enero a julio de este año (81,2 millones de euros) con los del pasado (79,1) para mostrar que «el incremento ha sido paralelo a la media nacional (en torno al 2,5%). Vamos por buen camino». Y remata su exposición con el resultado interanual de agosto de 2016 a julio de 2017, doce meses en los que «la subida se situó en el 3,06%, algo por debajo incluso de la media del país (3,20%). Progresivamente estamos bajando, frenando el aumento».

Pérez sostiene que esta evolución es el fruto de las acciones emprendidas por su equipo. «Cuando llegamos, no había ningún plan de mejora ni de reordenación de la prestación farmacéutica». Por eso, se pusieron en marcha «una batería de medidas» que van desde la creación de un comité de farmacia -presidido por la Subdirección médica del SCS e integrado por facultativos especialistas y de familia, farmacoterapeutas y farmacólogos- a la implantación de la estrategia de biosimilares (medicamentos biotecnológicos 'similares' al innovador de referencia, equivalentes en calidad y seguridad, pero fabricados tras expirar la patente del original y, por tanto, más baratos), «cuya utilización hoy es del 60%».

«Las acciones iniciadas aún darán resultados a medio plazo, porque la factura es mejorable» Julián Pérez Gil

Además, apunta el gerente, «se ha desarrollado un plan de atención al paciente crónico y pluripatológico, en el que ya se han incluido ya 1.346 personas ingresadas en residencias, a quienes se revisó la prescripción de forma individualizada para un mejor control de los tratamientos».

Dentro de la estrategia de uso racional del medicamento, «se está incentivando la prescripción por principio activo, ya que el porcentaje de Cantabria era de los más bajos de España», sostiene Pérez, quien destaca las ventajas que ha reportado también en el control del gasto «la consolidación de la receta electrónica», «la implantación tanto en Atención Primaria como en los hospitales de la prescripción electrónica (PEA)» y «la compra centralizada con otras comunidades». Medidas que, a su juicio, «aún darán resultados a medio plazo», porque la factura «aún es mejorable».

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