El sector turístico aborda el puente con un índice de ocupación del 85%

Las vistas heladoras en el interior de la provincia, como esta en Udías, serán estos días una tónica predominante./Javier Rosendo
Las vistas heladoras en el interior de la provincia, como esta en Udías, serán estos días una tónica predominante. / Javier Rosendo

Santander, Liébana y Alto Campoo, que acaba de estrenar la temporada de nieve, los grandes reclamos contra el mal tiempo

NACHO GONZÁLEZ UCELAY SANTANDER.

El sector turístico espera redondear durante el puente de diciembre las estupendas cifras de ocupación que viene recogiendo en el transcurso de un año que, ya en el ocaso, va a proporcionarle una última oportunidad de mejorarlas antes de hacer balance. Pendiente del parte meteorológico -complaciente hoy y mañana pero desagradable a partir del viernes- la maquinaria hotelera de Cantabria ya está otra vez en funcionamiento empujada en esta nueva prueba por tres ejes motores: Santander, Liébana y Alto Campoo.

«Aún hay margen para las modificaciones, pero, si no hay cambios, Santander, Liébana y Alto Campoo registrarán unos índices de ocupación del 85%», dijo ayer el presidente de la Asociación de Hostelería de Cantabria, Ángel Cuevas, que rebajó a un «60/70%» las previsiones hoteleras en el resto de la provincia, donde la oferta turística disponible no es la mayor en una época del año en la que un buen número de establecimientos suelen tener las persianas echadas.

«Estaremos rayando el notable», auguró el presidente del colectivo, que, vista la tendencia de este año, habría apostado por el sobresaliente si el tiempo hubiera colaborado. «Están entrando reservas de última hora, pero también se están produciendo algunas cancelaciones. Con tres días de lluvias como vienen, algunos turistas prefieren no arriesgar y buscar otros destinos o quedarse en casa».

Con todo, si se cumplen las estimaciones de ocupación que vaticina, «es para darse por satisfechos», porque, según admite el hostelero, el puente de diciembre viene a ser «un regalo» con el que el sector se encuentra a medio camino entre verano y Semana Santa.

Dispuestos a no desperdiciarlo, «los hosteleros hemos hecho los deberes y hemos ofertado unos precios asequibles, de temporada baja, para poder llegar a la máxima ocupación posible y acabar este año de la mejor manera».

Si no en toda la región, sí al menos en esos tres núcleos poblaciones a los que Cuevas hacía alusión (Santander, Liébana y Alto Campoo) y que van a ser, sin duda, las grandes referencias turísticas durante los próximos días.

«Santander es atractiva siempre, Liébana promociona el Año Jubilar y Alto Campoo acaba de estrenar la temporada de esquí», dice Cuevas, que no es el único que pronostica un buen puente de diciembre a pesar del mal tiempo.

107.000 desplazamientos

La Dirección General de Tráfico activó ayer la operación especial 'Constitución/La Inmaculada', un dispositivo que se prolongará hasta la medianoche del domingo y en el que participará un amplio contingente.

Según el director provincial, José Miguel Tolosa, «en Cantabria están previstos alrededor de 107.000 desplazamientos», un volumen de tráfico que obligará a incorporar a toda la plantilla de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil -200 efectivos- a un dispositivo especial en el que también participará el helicóptero de vigilancia 'Pegasus' y que prestará especial atención a las autovías A-8 y A-67.

Cantur, «preparada»

En la misma línea que el hostelero, el consejero de Turismo del Gobierno de Cantabria, Francisco Martín, espera un alto grado de ocupación con el que poner el broche de oro a un año a su modo de ver magnífico en el que la región ha recogido cifras «récord» de visitantes.

«Por lo que me están contando, las reservas hoteleras van francamente bien», dijo ayer el consejero, que aseguró que Cantur ya tiene preparadas todas sus instalaciones, desde Cabárceno hasta Fuente Dé pasando en esta época por la estación de esquí de Alto Campoo, donde la previsión es buena para los próximos dos días.

Según apuntó al respecto el consejero, hoy, miércoles, el complejo «tendrá el cien por cien de los remontes operativos y el cien por cien de las pistas esquiables», de manera que los amantes de este deporte podrán gozarlo al máximo en tanto el tiempo aguante.

Si aguanta mucho, algo improbable, de ello podría beneficiarse quizá el turismo rural, un sector que no observa el puente de diciembre con tanto optimismo.

«Las previsiones no son buenas», admite el presidente de la Asociación de Turismo Rural, Jesús Blanco, que estima que el índice de ocupación será de un «50%» hoy y mañana, sábado, y de un «70/80%» durante el fin de semana.

«Con mal tiempo, la gente 'tira' menos de este tipo de alojamientos, prefiere buscar otras alternativas», explica el presidente del colectivo, que de esa manera viene a justificar el masivo cierre de negocios que en este sector se produce en invierno. «Ahora mismo hay muchos establecimientos que permanecen cerrados desde el verano y posiblemente ya no abran hasta Semana Santa», dice Blanco, que, no obstante, no arroja la toalla este puente.

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