La subida del IBI planea en once municipios tras el nuevo 'catastrazo'

La subida del IBI planea en once municipios tras el nuevo 'catastrazo'
V. Cortabitarte

Los alcaldes afectados estudian reducir el tipo de gravamen para no repercutir la subida fiscal en sus vecinos

CONSUELO DE LA PEÑA SANTANDER.

Once ayuntamientos, el 10,7% de los 102 que hay la región, han recibido el nuevo año con un «catastrazo» sobre sus valores, lo que puede redundar en el bolsillo de sus vecinos en forma de una subida del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y otros tributos. Todo dependerá de los propios municipos, que son los que deben decidir si, efectivamente, actualizan los datos y repercuten sobre sus ciudadanos el aumento o reducen los tipos para impedir esa subida fiscal.

Los alcaldes consultados han expresado de forma unánime, al margen del color político, su voluntad de bajar los tipos para tratar de amortiguar esta subida. Sin embargo, como el devengo del impuesto se genera a primeros de año, han solicitado informes técnicos para determinar si la reducción del tipo es viable en este ejercicio o habrá que esperar al próximo año, con lo que la subida del IBI en 2018 sería inevitable.

Sólo un ayuntamiento, el de Val de San Vicente, se adelantó y, en previsión de un incremento de los valores catastrates, aprobó el pasado mes de septiembre una reducción del tipo impositivo, asegurando así la congelación del impuesto.

El Gobierno de España aprobó en su último Consejo de Ministros del año los coeficientes a partir de los que se actualizan los valores catastrales de los 1.830 municipios de España que lo habían pedido, entre ellos 20 de Cantabria. Aunque lo usual es que estos coeficientes se incluyan en los Presupuestos Generales del Estado, al retrasarse su tramitación por la falta de apoyos legislativos, el Ejecutivo lo ha aprobado fuera de las cuentas, como ya hizo en 2017.

En Cantabria, el valor catastral se incrementa en once municipios (ver tabla anexa), entre los que se encuentran Laredo, El Astillero, Santoña o San Vicente de la Barquera. Todos ellos, según los cálculos del catastro, pueden llevar a cabo subidas de entre el 3% y el 5%, una cifra que varía en función del año en el que entró en vigor la última revisión que se realizó sobre cada municipio. ¿Subirá el IBI en los once ayuntamientos afectados? No tiene por qué. El IBI se calcula a partir de los valores catastrales, por lo que si hay un aumento de las referencias se incrementa la cuota del tributo. Pero los consistorios pueden bajar los tipos para congelar esa subida. Es decir, depende de cada ayuntamiento.

Revisión catastral

Los que bajan.
Los Corrales de Buelna-PSOE (9%); Rasines- PSOE (9%); Ruesga- PRC (5%); Limpias- PSOE (5%); Campoo de Yuso- PRC (5%); Cieza- PP (5%); Saro- PP (5%); Colindres-PSOE (4%); Hazas de Cesto- PRC (4%)
Los que suben.
Val de San Vicente- PSOE (5%); San Vicente de la Barquera- PSOE (5%); Ruiloba-PP (4%); Mazcuerras- PP (4%); El Astillero- PR (4%); Medio Cudeyo- PRC (5%); Ribamontán al Monte-PRC (4%); Laredo-PSOE (4%); Voto-PP (4%); Santoña- PSOE (3%); Bárcena de Cicero-PRC (3%)

El alcalde de Val de San Vicente, Roberto Escobedo, ha sido sin lugar a dudas el más previsor. Según señala, en su día se dirigió a la Gerencia del Catastro que le adelantó un posible incremento del coeficiente. Entonces Escobedo llevó a Pleno una propuesta para reducir el tipo impositivo y compensar el incremento del valor catastral. De este modo aseguró que los vecinos no tengan que pagar ninguna subida. «Tenemos congelado el IBI desde el año 2013 porque hemos sido previsores y nos hemos adelantado».

Y es que, aunque la voluntad política de los alcaldes afectados es amortiguar el nuevo catastrazo, se encuentran con que el impuesto devenga a primeros de año, con lo que tienen dudas sobre la viabilidad de la reducción del tipo impositivo para el actual ejercicio.

El alcalde de Santoña, Sergio Abascal, subraya en este sentido que lo primero que hará es «consultar al Servicio de Intervención» si se puede bajar ahora el tipo impositivo para compensar el incremento del valor catastral y, en su caso, buscar la fórmula para aplicarlo. Abascal aboga por la conveniencia de «conocer estos datos antes de que finalice el año porque la modificación tiene que operar antes de que termine el ejercicio», ya que el devengo del impuesto es a efectos del uno de enero.

El alcalde de El Astillero, Franco Ortiz, que podría subir el IBI hasta un 5%, mantiene la misma postura. «La política de este Ayuntamiento es la de congelar el IBI y si el Ministerio sube el valor catastral, haremos lo posible para que los vecinos no paguen ni un duro más».

El regionalista Joaquín Arco, regidor de Ribamontán al Monte, con la misma revalorización catastral, anuncia también que «vamos a bajar el tipo impositivo para que los vecinos paguen el mismo IBI». En igual sentido se expresa Juan José Perojo, alcalde de Medio Cudeyo. «Nuestra voluntad es reducir el tipo para no repercutir la subida en los ciudadanos, pero hemos pedido un informe a Tributos e Intervención para que nos digan cómo podemos hacerlo», aclara. El socialista Juan Ramón López, alcalde de Laredo, también ha pedido informes técnicos. «Queremos que nos digan qué instrumentos tiene el Ayuntamiento para llegar a un equilibrio y que el incremento del coeficiente de los valores catastrales no afecte a los vecinos en 2018».

Sea como fuere, no todo serán alzas fiscales, porque hay otros nueve municipios donde la revisión catastral provocará la bajada de sus valores y, si no hay ninguna subida de tipos del consistorio en cuestión, un recorte del IBI. Entre estos últimos se encuentra Colindres, Limpias, Hazas de Cesto, Los Corrales de Buelna y Ruesga, con bajadas de entre un 4% y un 9%.

Los coeficientes que aprobó la semana pasada el Ejecutivo determinan que para aquellas localidades cuya última revisión se hizo antes de 2004, los valores suben. Para las que se produjeron durante la época de la burbuja inmobiliaria, desde 2005, las referencias se reducen.

Por regla general, los ayuntamientos están obligados a actualizar sus valores catastrales cada diez años, aunque en la práctica rara vez es así a pesar de que el Ministerio de Hacienda tiene potestad para hacerlo de oficio o para forzar a aquellos acogidos a programas de apoyo a entidades con problemas financieros. Además, los municipios también tienen en su mano solicitar una revisión, siempre que lo hagan antes del 31 de mayo de cada año, aunque tienen que cumplir algunos requisitos.

Otros impuestos

Por otro lado, la subida del valor catastral influye también en otros impuestos. Además del IBI, se utiliza para fijar la cuantía de la plusvalía municipal, tributos que constituyen dos de los principales impuestos municipales que explican las cuentas saneadas de los municipios.

El valor catastral también se utiliza para gravar la propiedad en impuestos estatales (IRPF y Patrimonio) y autonómicos (Sucesiones y Donaciones, y Transmisiones Patrimoniales).

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