El Supremo rebaja 5 años la condena a las dos mujeres que mataron a una anciana en Castro Urdiales

El Supremo rebaja 5 años la condena a las dos mujeres que mataron a una anciana en Castro Urdiales
Antonio 'Sane'

El Tribunal aplica la atenuante de reparación del daño porque la acusada consignó 300 euros antes del juicio

DM .
DM .Santander

El Tribunal Supremo ha rebajado en 5 años, de 25 a 20 años de cárcel, la pena impuesta a cada una de los dos mujeres condenadas por asfixiar a una anciana de 80 años, con la que mantenían una relación de amistad, cuando entraron a robar en su casa en Castro Urdiales, en junio de 2014.

La resolución judicial acepta en parte el recurso de una de las acusadas y acoge parcialmente otro de la segunda procesada, que pedía que se apreciara la atenuante de reparación del daño porque consignó 300 euros antes del juicio. De este modo, impone 20 años de prisión por un delito de asesinato alevoso en concurso con otro delito de robo violento en casa habitada. Les aplica la agravante de disfraz y, en el caso de una de las acusadas, se aprecia la concurrencia de la atenuante de reparación del daño.

Según los hechos que se declararon probados, las dos mujeres, que eran pareja, y el hijo de una de ellas, que ya había sido condenado por un juzgado de menores, tramaron un plan para robar a la anciana, a la que asaltaron cuando iba entrar en su casa.

Los tres la esperaron en un bar que frecuentaba, estuvieron alternando con ella y la dejaron en el local aprovechando que estaba acabando su bebida, para dirigirse al domicilio de esta anciana.

Tras colocarse fulares alrededor de la cabeza para no ser reconocidos y guantes de latex, se agazaparon tras el hueco del ascensor y cuando llegó la mujer y estaba abriendo la puerta, se abalanzaron sobre ella, tapándole la nariz y la boca con un trapo de cocina, la empujaron hasta el salón y la sentaron en una silla, sin soltar el trapo que le impedía respirar.

Mientras una permaneció junto a la anciana, la otra registró los cajones del salón y del resto de las habitaciones pero no encontraron el botín que esperaban conseguir, por lo que abandonaron la casa tras sustraer varias piezas de bisutería, 40 euros y un teléfono móvil.

La mujer murió por asfixia por sofocación, causada por la presión ejercida de forma alterna por las acusadas y mantenida sobre la nariz y la boca.

La Audiencia de Cantabria impuso 25 años de prisión a cada una de estas mujeres: una pena de 5 años por robo y otra de 20 años por asesinato con el agravante de disfraz, porque actuaron con la cara tapada. Se trataba de las penas máximas que permite la ley para los dos delitos. Además las condenó a indemnizar con 20.000 euros a cada uno de los cuatro hijos de la víctima.

La defensa de las acusadas presentó un recurso ante el Tribunal Supremo, en el que alegaban error en la apreciación de la prueba, infracción de precepto constitucional y de la ley, por vulneración de los principios de presunción de inocencia y del derecho a un proceso con todas las garantías, y quebrantamiento de forma, por contradicciones en los hechos probados. Todos esos motivos de recurso fueron rechazados por los magistrados del Tribunal Supremo.

Tampoco se aceptaron los motivos de recurso que pedían que se aplicaran atenuantes de confesión y de consumo de alcohol y drogas, que no se agravara la pena por disfraz, o que se tuviera en cuenta la dependencia emocional de una de las acusadas respecto de su hijo. También se alegó la indebida aplicación de la alevosía, que cualificó en este caso el homicidio en asesinato, aumentando la pena

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