Tezanos se niega a hacer ceses en sus consejerías

Díaz Tezanos saluda a Pablo Zuloaga en la entrada al santuario de la Bien Aparecida.
Díaz Tezanos saluda a Pablo Zuloaga en la entrada al santuario de la Bien Aparecida. / Javier Cotera
Cantabria

El secretario general recuerda a la vicepresidenta que «el partido toma las decisiones y los cargos tienen que respetarlas»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Eva Díaz Tezanos destapó ayer la caja de los truenos. La vicepresidenta, prudente y meticulosa en los tiempos y en las formas, escogió el santuario de la Bien Aparecida para sacar toda la artillería en la guerra fratricida en la que está inmersa en el PSOE y que se ha trasladado al bipartito. En un órdago sin precedentes, la número dos del Gobierno se declaró en rebeldía ante la orden de su secretario general, Pablo Zuloaga, para que cese a los responsables de las empresas públicas Sodercán, Salvador Blanco, y MARE, Rosa Inés García, y para que se le retire la competencia de Universidades (que pasaría a Educación). Un desafío que cogió con el pie cambiado a la cúpula del PSC-PSOE y dejó con cara de circunstancias a su jefe de filas, Pablo Zuloaga, que se limitó a responder que «los cargos están a disposición del partido».

«Si el Partido Socialista tiene confianza en mí, si además quiere que yo permanezca en el Gobierno de Cantabria, desde luego yo no voy a hacer ningún cese, y tiene que ser con las competencias que tengo en este momento;tiene que ser además con la gente de mi confianza, con el equipo de personas que están haciendo tan buena gestión en el Gobierno de Cantabria», sentenció Díaz Tezanos, antes de reiterar que ella «nunca» ha cometido ni va a cometer «una injusticia» con quienes forman su equipo.

El PSOE asegura que ya tiene todos los relevos listos

El líder del PSOE afirmó ayer que ya hay sustitutos para todos los cargos de la Consejería de Educación y para los máximos responsables de Sodercán y MARE, Salvador Blanco y Rosa Inés García, cuyo cese ha sido propuesto por la Ejecutiva. «Están todos los nombres, se conocerán a su debido tiempo y aparecerán en el Boletín Oficial de Cantabria antes de en cualquier medio de comunicación», aseveró Pablo Zuloaga.

Tras reconocer que había permanecido callada «demasiado» tiempo, en el que incluso ha escuchado «a otros, con los que ni siquiera he hablado, decir lo que pienso», Díaz Tezanos soltó una queja solemne por el trato que ha recibido desde la dirección del PSOE al exigirle firmar la sentencia política de dos estrechos colaboradores, tratar de vaciar de competencias su macroconsejería en un intento por debilitarla en el Gobierno y, posiblemente lo que más le duele, la sustitución del consejero de Educación, Ramón Ruiz, su mano derecha, por FranciscoFernández Mañanes.

Ante esta complicada situación, la vicepresidenta ha decidido plantar cara al que fuera su rival en las primarias y ponerle contra la espada y la pared al negarse a obedecer. Lo primero que hizo fue «pedir perdón» en nombre de su partido a los ciudadanos, que ven con «preocupación, con perplejidad y también con indignación» la situación que está viviendo el PSOE, entonando, de forma simbólica, un ‘mea culpa’ compartido y lanzando un dardo a Zuloaga por llevar la fractura interna al Ejecutivo. Y, a partir de ahí, puso en cuestión su liderazgo, le pidió que «reconsidere las decisiones adoptadas», porque están afectando al Ejecutivo, y le advirtió de que «no va a servir para nada bueno».

Dicho esto, defendió el pacto que firmaron hace dos años socialistas y regionalistas, un acuerdo que, en su opinión, «está funcionando bien, está cumpliendo los objetivos y está siendo útil y beneficioso para los intereses de los ciudadanos». «Creo que es un error renegociar el pacto. Porque (esta decisión) está sirviendo para abrir debates y confrontaciones partidistas en vez de cerrar la situación de crisis en la que estamos, e incluso corremos el riesgo de que se extienda a los gobiernos municipales», apostilló.

Y para defender su posición, la número dos del bipartito recalcó que «los responsables que estamos en las administraciones tenemos la responsabilidad de dar cuenta de nuestra gestión ante los ciudadanos en primer lugar, ante el Parlamento y también ante los tribunales si llega el caso. Y por tanto tenemos que tener la libertad de decidir quienes son nuestros equipos». «La gente que está conmigo y que forma parte de mi equipo está haciendo una buena gestión y, por lo tanto, no voy a proceder a ningún cese», llegó a decir hasta en tres ocasiones a escasos metros de Zuloaga.

Cambio de estrategia

Tezanos ha decidido jugárselo a todo o nada. Ahora la pelota está de vuelta en el tejado de Bonifaz. Sus palabras cayeron como un auténtico chaparrón en la cúpula del PSOE, que no tuvo tiempo de abrir el paraguas para refugiarse y reaccionar. El secretario general de los socialistas, que creía que tenía la partida de ajedrez prácticamente ganada con la destitución de Ruiz la próxima semana tras pactar la adenda al pacto de gobierno con los regionalistas, se limitó a decir que los estatutos del partido «son muy claros», en el sentido de que las decisiones se toman «desde la dirección» y los cargos «están a disposición del partido».

A pesar de este nuevo desafío, Zuloaga se mostró «seguro» de que «las soluciones se razonarán con cabeza» y de que «todas las decisiones de la dirección serán respaldadas por cargos del partido socialista». Además, dijo que «quedarán muchas conversaciones pendientes», para buscar el «bien del partido y del Gobierno de Cantabria».

Zuloaga, que emplazó a valorar en profundidad las declaraciones de Díaz Tezanos hasta escucharlas, incidió en que lo que necesitan ahora los ciudadanos es que el nuevo consejero de Educación tome ya posesión de su cargo para seguir trabajando y que, a partir de ahí, los dos partidos que «llevan las riendas» del Gobierno Cantabria, empiecen a hablar de presupuestos, a seguir «apuntalando» las políticas que llevan dos años desarrollando y a «recuperar los derechos perdidos» en cuatro años de legislatura del PP.

La negativa de la vicepresidenta a ejecutar las órdenes de la Ejecutiva deja a Zuloaga en una encrucijada: o dar marcha atrás, lo que implica asumir una nueva derrota después de ceder ante las exigencias del PRC, o dar un golpe en la mesa y pedir a Miguel Ángel Revilla que cese a Díaz Tezanos, una decisión que incluso podría comprometer el propio pacto de gobierno. La dirigente socialista cuenta con cuatro de los cinco diputados en el Parlamento, que son claves para garantizar la estabilidad en la Cámara, una de las condiciones puestas por Revilla para hacer los cambios.

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