«La unidad está asegurada, hoy no he ganado yo, ha ganado el PSOE»

Pablo Zuloaga entra en la sede del PSOE aplaudido y felicitado por sus seguidores.
Pablo Zuloaga entra en la sede del PSOE aplaudido y felicitado por sus seguidores. / Javier Cotera

El nuevo líder de los socialistas cántabros tiende la mano a los oficialistas, pero avisa de que «el lenguaje ha cambiado»

Irma Cuesta Cifuentes
IRMA CUESTA CIFUENTESSantander

Arropado por cerca de dos centenares de militantes afines, Pablo Zuloaga se debatía anoche entre la euforia que produce saberse vencedor de una complicada contienda y el vértigo de tener en sus manos la nada despreciable encomienda de construir un nuevo PSOE. Entre gritos de ¡Pablo!, ¡Pablo!, en medio de una fiesta que acabó con el nuevo secretario general de los socialistas asomado al balcón de Bonifaz, puño en alto, entonando ‘La Internacional’, habló de unidad frente a quienes minutos antes había dibujado un partido débil y fracturado y tendió una mano a los derrotados. «Hoy hemos hecho historia. La unidad está asegurada. Aquí no sobra nadie», dijo precisando que todos los que conforman el PSOE son «piezas fundamentales» y que lo ocurrido ayer, la celebración de las primeras primarias de la historia del socialismo cántabro, es la mejor prueba de la fuerza del partido.

Durante toda su campaña, Zuloaga aseguró que, aunque él ganara estas primarias, Eva Díaz Tezanos debía continuar al frente de la vicepresidencia del Gobierno por responsabilidad –lo mismo que él seguirá presidiendo el Ayuntamiento de Santa Cruz de Bezana–, pero entendiendo que «el lenguaje ha cambado». Los ‘sanchistas’ creen que, por primera vez ,se ha roto la línea de sucesión que comenzó Jaime Blanco, siguió Dolores Gorostiaga y heredó Díaz Tezanos. «Hemos terminado con la dinastía», era el comentario más aplaudido anoche en las trincheras ‘sanchistas’.

Por eso ahora el oficialismo no moverá ficha hasta conocer cuáles son las verdaderas intenciones del nuevo secretario general, que ayer insistió en ofrecer la presidencia del partido a la contrincante vencida. Sería una novedad, porque ese cargo de respeto, más bien honorífico, nunca lo han ocupado quienes antes han liderado el partido, ni en Cantabria, ni en España.

«No sobra nadie. Somos un partido que gobierna y tenemos que mirar al futuro con ilusión»

A la espera de conocer cómo afrontarán ambos las primeras horas de la que se anuncia como una nueva era en el partido, Zuloaga dejó claro anoche que apunta alto. En el mismo tono que ha utilizado durante la campaña, habló de recuperar el apoyo perdido en las urnas en los últimos años y de ganar las próximas elecciones. «Hemos conseguido que el PSC recupere su voz y la fuerza en la calle dando ejemplo de cómo debe hacerse un proceso como este: limpio y en positivo», dijo anunciando que, para conseguirlo, se rodeará de los mejores.

«El mejor acuerdo es el que sale de las urnas. Hoy hemos dado un ejemplo único de democracia. El 80% de los socialistas cántabros ha hablado y un 53% ha respaldado nuestro proyecto. Para mí es un enorme orgullo y una inmensa responsabilidad», dijo flanqueado en todo momento por Pedro Casares, repartiendo agradecimientos y aguantando las lágrimas cuando tocó acordarse de sus compañeros de Santa Cruz de Bezana.

Para entonces, para cuando se dirigió a los suyos, el joven ingeniero en cuyas manos ha dejado la militancia la dirección PSOE ya había hablado con Pedro Sánchez para anunciarle la victoria. «Me ha mostrado todo el apoyo de la Ejecutiva».

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