Valdecilla detecta un brote por bacteria resistente a antibióticos en 16 pacientes

Imagen de archivo de un equipo médico durante una endoscopia a un paciente./Ramón Gómez
Imagen de archivo de un equipo médico durante una endoscopia a un paciente. / Ramón Gómez
Cantabria

El germen partió de la Unidad de Endoscopias, que ha permanecido cerrada una semana para su esterilización, aunque este martes empezó a recuperar la actividad

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

La Unidad de Endoscopias del servicio de Digestivo de Valdecilla ha permanecido cerrada una semana después de detectarse un brote causado por una bacteria multirresistente, que es como se conoce a aquellos gérmenes imbatibles con el arsenal de antibióticos existente en el mercado, que representan la mayor preocupación hoy en día de la medicina. «Ha afectado a 16 pacientes, de los cuales diez fueron contaminados (son portadores del germen y, aunque no les hace daño, pueden transmitirlo a otras personas) y seis desarrollaron infecciones de carácter leve, que no han ocasionado ninguna patología añadida a la que tenían, que ya era grave (trasplante hepático, sepsis biliar, cáncer de páncreas...)», según informa a este periódico Javier Crespo, jefe de servicio de Digestivo.

«Hace falta un milagro para combatir a estos gérmenes»

«El futuro es preocupante. Hace falta un milagro para combatir las bacterias multirresistentes, porque esto va a ser la norma de cada día. Ojalá salga un fármaco eficaz, pero es complicado», opina Javier Crespo, jefe de servicio de Digestivo y responsable de la Unidad de Endoscopias que por primera vez ha sufrido las consecuencias de estos patógenos. «La complejidad radica en la curiosa forma de transmisión de la resistencia de una bacteria multirresistente a otra que no lo es, y es que se traspasa, no se hereda; es como una mochila que se cede y automáticamente se hace resistente, pero no porque sean de la misma familia. Esto es un problema que va en clara progresión, las bacterias desarrollan mecanismos de resistencia progresivos y cada uno dota de resistencia a todo lo anterior», explica.

Crespo asegura que «estamos ante un problema del mundo occidental, con el cual vamos a tener que convivir en los próximos años de una forma compleja», porque si bien «en otras áreas de la medicina hay una investigación muy intensa, en el campo de los antibióticos, no lo es tanto». A estas alturas, la única forma de frenar el impacto de estos gérmenes es extremar las medidas preventivas para evitar el contagio. El primer paso, a su juicio, sería concienciar a la población sobre los inconvenientes del abuso de los antibióticos o de no tomarlos de forma adecuada (la dosis suficiente y durante el tiempo que está indicada); así como de la importancia de la higiene de manos en el entorno hospitalario, aunque se vaya solo de visita. «Probablemente el siguiente paso sería concienciar a los propios médicos para prescribir menos antibiótico, porque claramente hacemos un uso excesivo», añade.

La responsable ha sido la bacteria denominada klebsiella pneumoniae, que suele provocar infecciones intestinales. «Es importante que la población sepa que no hay riesgo», aclara Crespo, aunque «el brote no se puede decir que esté eliminado, porque aún hay un caso ingresado, pero se ha controlado satisfactoriamente». Fue el 2 de febrero cuando, a través de los cultivos rutinarios que se realiza a todo el material utilizado en las endoscopias digestivas o gastroscopias -los tubos que se introducen por la boca para examinar esófago, estómago y duodeno- saltaron las alarmas. Había un positivo.

Estas bacterias, para las que no hay tratamiento, están relacionadas con el abuso de antibióticos

«Los controles han funcionado bien y lo hemos detectado muy pronto, porque no sólo desinfectamos todo el material, sino que lo cultivamos, de otra forma no se hubiera visto», apunta. A partir de ahí, el Servicio de Medicina Preventiva activó la batería de recomendaciones y medidas preventivas indicadas para este tipo de infecciones. Se suspendió la actividad en los dos endoscopios implicados, mientras en la planta de hospitalización de Digestivo se examinó sistemáticamente a todos los pacientes ingresados y dados de alta desde entonces. «Como incluso después de esto, apareció algún caso más, que después comprobamos que guardaban relación con los tubos desechados, se decidió cerrar la Unidad de Endoscopias el pasado miércoles, aunque es probable que fuera una medida excesiva. En esta semana, hemos esterilizado todo y se ha hecho una limpieza exhaustiva de las instalaciones, que nos ha permitido empezar a recuperar la actividad». De hecho, ayer mismo se retomaron las endoscopias preferentes -en ningún momento se suspendieron las urgentes-. «Para el próximo lunes habremos recuperado el ritmo», confía Crespo, que cifra en alrededor de 70 las pruebas que realiza la Unidad a diario (más de 15.000 al año).

Diez de los pacientes se han contaminado y seis han desarrollado infecciones leves

Abuso de antibióticos

No es la primera vez que Valdecilla sufre un brote de este tipo. Hace dos años registró uno de mayor impacto, focalizado en las tres plantas de hospitalización de Medicina Interna. «Estas infecciones están a la orden del día de los hospitales occidentales», subraya Crespo. «La proliferación de las bacterias multirresistentes está relacionada con el consumo abusivo de antibióticos». Y recuerda que España lidera el ranking de consumo por habitante a diario.

«Conforme el hospital realiza procedimientos más complejos e invasivos y pertenece a un país más avanzado, donde es habitual el uso de antibióticos, los brotes -considerados como tales a partir de los tres casos- son más frecuentes, afectando sobre todo a los pacientes debilitados o inmunodeprimidos», señala el jefe de Digestivo. La combinación de estos factores allana el camino de las bacterias multirresistentes, «para las que no hay tratamiento posible». Por eso insiste que los enfermos más propensos a una infección, «cuanto antes se vayan para casa, mejor, porque el riesgo baja exponencialmente».

El 2 de febrero se identificó la bacteria en los cultivos rutinarios a los endoscopios

El problema añadido es que «estos gérmenes son extremadamente pegajosas e infectantes, se pegan muy bien en las mucosas y en las superficies, y se traspasan con enorme facilidad», detalla el médico. Estos patógenos no solo se han blindado frente a todos los antibióticos, sino que son capaces de cubrirse con una coraza protectora para esquivar los desinfectantes. Por eso, «la única forma de atajarlos es limpiar rápido a fondo todo el material y desinfectar automáticamente, antes de que les dé tiempo a cubrirse».

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