Varios SUAP soportan picos altos de actividad «sin refuerzos suficientes»

El Servicio Cántabro de Salud admite «incidencias puntuales», pero aclara que «no ha habido caos en absoluto», mientras el PP critica «la saturación» de Urgencias por «la nula planificación de Sanidad»

A. R. G. SANTANDER.

Las Navidades son una prueba de fuego para el sistema sanitario. Y este año se dan todos los ingredientes para avivar esa leña. Días de fiesta alargando el fin de semana, con el peso de la atención concentrada en los servicios de urgencias, bien en Atención Primaria o en los hospitales; época de vacaciones de profesionales (quien las tiene, porque a parte de la plantilla de los SUAP se las anularon por la falta de sustitutos); y todo ello en plena ebullición de virus y propagación de la epidemia de gripe. El resultado de ese cóctel ha dado lugar a un fin de semana de «mucha presión asistencial» que no ha estado exento de problemas.

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Tanto es así que el PP no ha tardado en hacer su propio balance, denunciando «una saturación de los SUAP y de los hospitales públicos de Cantabria en Nochebuena y Navidad por falta de médicos suficientes para garantizar una atención sanitaria adecuada a los ciudadanos». Una situación que achaca a «la improvisación y el desastre organizativo de la Consejería de Sanidad, que ha planificado las fiestas navideñas sin la suficiente antelación y a base de parches». En respuesta a las críticas, el gerente del Servicio Cántabro de Salud, Julián Pérez Gil, aseguró que «en absoluto se puede hablar de caos ni de improvisación. La situación en Cantabria está perfectamente controlada, con muchas más dotaciones sanitarias que otras comunidades».

No obstante, tanto el gerente como la subdirectora médica de Urgencias y Emergencias, Adelia Gallastegui, reconocen que ha habido «alguna incidencia puntual», aunque resaltan que «en todo momento hemos tenido controlada y asegurada la asistencia». Se refieren especialmente a la circunstancia del SUAP de Colindres, que no tuvo profesional médico la noche del domingo «porque hubo una baja a última hora y no nos dio tiempo a encontrar recambio», explica Gallastegui. «En su defecto, se reforzó el equipo para que funcionara con un celador y dos enfermeras, que estuvieron en contacto con el médico del centro coordinador del 061 y, en los casos en que fue necesario, derivaron al SUAP de Laredo, que está a diez minutos», añade Pérez.

Tampoco llegaron los refuerzos para cubrir los huecos de la plantilla en los servicios de Urgencias de Santoña, Camargo y El Alisal -en este último se atendieron de media 250 urgencias diarias-, lo que se tradujo en una inevitable «sobrecarga laboral», según varios médicos consultados por este periódico, que recuerdan que «el trabajo se saca adelante, como siempre, por el compromiso de los profesionales, que estamos multiplicando los esfuerzos, con el exceso de responsabilidad y riesgo que eso supone, realizando en plena campaña de catarros y gripe una encomiable labor de contención desde los SUAP, que, de no existir, repercutiría en los hospitales».

La subdirectora médica de SUAP y 061 admite que «es cierto que ha sido un fin de semana de mucha presión asistencial, con picos de actividad altos, pero no ha habido ningún incidente reseñable». Ella también destaca el «esfuerzo personal que están haciendo muchos profesionales en estas fechas» y confía en que «de cara a Nochevieja tengamos todo cubierto y podamos sustituir sin problema».

pacientes al día se han atendido durante el fin de semana en las urgencias del SUAP del Alisal.

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