Los vecinos «abandonados» de El Cuco

Los vecinos tienen serias dificultades para transitar por las aceras, debido a la ausencia de limpieza y mantenimiento de las calles/ROBERTO RUIZ
Los vecinos tienen serias dificultades para transitar por las aceras, debido a la ausencia de limpieza y mantenimiento de las calles / ROBERTO RUIZ
RENEDO

Algunos propietarios denuncian la ausencia de servicios básicos como la limpieza viaria

SHEILA IZQUIERDO

Los 72 vecinos que residen desde hace años en la urbanización El Cuco (Piélagos), cuyas viviendas fueron construidas a los pies de la montaña con total legalidad, parecen estar sufriendo una ‘condena’. Al menos es lo que asegura un grupo de propietarios, que se siente –recalca– «abandonado» por el Ayuntamiento en el que pagan sus impuestos. Un ‘olvido’ «generalizado», que se traduce en viales sucios o vegetación salvaje que se ha apoderado ya de aceras y zonas peatonales en la urbanización, tras «meses en los que nadie ha venido a hacer un mantenimiento o limpieza de las zonas públicas».

Las continuos escritos y quejas remitidas a la administración local no han servido para poner solución a la situación y, por ello, algunos de los vecinos, no han dudado en acudir a la prensa. Jesús López, Pablo Ruiz, Francisco Ruiz, Miguel Herreras y David Carrera no temen dar la cara, ya que están cansados de que el Ayuntamiento «no asuma su responsabilidad». Aunque vienen pagando sus impuestos religiosamente desde que entraron a vivir, como los correspondientes a IBI, alcantarillado o saneamiento, sin embargo –sostienen– no gozan de los mismos derechos que cualquier otro vecino del municipio.

«No hay una limpieza viaria periódica y la vegetación se está, literalmente, ‘comiendo’ aceras y zonas públicas», relatan mientras muestran ‘in situ’ algunos ejemplos de esta situación. «Tampoco el equipo de bombeo de aguas –que pertenece a la red municipal– parece ser cosa del Ayuntamiento y, por eso, hemos tenido que invertir de nuestro bolsillo unos 20.000 euros en su mantenimiento. Si se estropea, como ya sucedió en una ocasión, las viviendas de la zona baja se inundan de aguas fecales. Literal. ¿Qué pasará si vuelve a producirse una nueva avería?».

Este periódico se ha puesto en contacto con el equipo de gobierno (PSOE-PRC) del Ayuntamiento de Piélagos, para interesarse sobre su postura al respecto, pero desde esta administración se ha asegurado que la alcaldesa no va a hacer ninguna valoración mientras no se aclare si los terrenos son públicos o privados.

Comoquiera que sea, y según siguen relatando a este periódico Jesús, Pablo, Francisco, Miguel y David, las consecuencias de la falta de mantenimiento que, en líneas generales, existe en su urbanización y el entorno van más allá. Y es que, frente a sus viviendas, justo al otro lado de la carretera que da acceso a los inmuebles, y a escasos metros de un pequeño parque infantil, hay una parcela cuya vegetación incontrolada desencadenó recientemente un gran susto entre los propietarios. «De ahí salió una víbora que mordió a un perro», explican alarmados, preguntándose quién o qué es el que se hace responsable de ello y, lo más preocupante, qué habría ocurrido si en lugar de un perro hubiera sido uno de sus hijos.

Este asunto ha llevado a la comunidad a tomar otra decisión: correr con los gastos de una brigada de limpieza que se ocupe de realizar los mantenimientos periódicos que debería, recalcan, asumir el Ayuntamiento. «En muchas ocasiones, somos nosotros los que limpiamos los alcorques, echamos herbicidas, e incluso podamos ramas bajas para poder pasar».

Más gastos propios

Eso, por no hablar, de que el único vial de acceso a la urbanización, «estuvo meses sin luz», por lo que había que «poner las largas del coche para poder llegar a nuestras casas. Ni hablar de hacerlo andando», porque, entre otras cosas, «no hay aceras, y al margen derecho, hay un talud de terreno muy peligroso», continúan los vecinos.

Los propietarios no entienden, según apuntan, por qué el Ayuntamiento no asume su responsabilidad en la urbanización. E incluso, aseguran, por qué no hacen uso del aval de tres millones de euros existente para subsanar incidencias en el Cuco, en vista, además, de que el terreno sobre el que descansaban los cimientos de la urbanización demolida «se viene sobre la carretera de acceso» a sus viviendas.

Y es que, tan desesperados están estos vecinos, que han llegado a remitir una carta a los medios de comunicación en la que lanzan un mensaje al municipio vecino que dice literalmente: «en la Urbanización El Cuco hay en total 72 viviendas, que generan unos ingresos medios a las arcas municipales en concepto de IBI de unos 50.400 euros al año. Por favor señor alcalde de Santa Cruz de Bezana, al igual que es la oficina de Correos de su municipio la que gestiona nuestros envíos, somos varios los vecinos de esta urbanización los que le rogamos que haga lo posible para aceptar esta humilde pero sincera y formal petición de asilo político. Acójanos en su seno». «Le invitamos a que venga, pero si lo hace, hágalo con un machete».

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