Zuloaga arrebata el liderazgo del PSOE a Díaz Tezanos por 167 votos

Zuloaga arrebata el liderazgo del PSOE a Díaz Tezanos por 167 votos
Javier Cotera

El resultado lleva la incertidumbre al pacto de Gobierno mientras la vicepresidenta y su equipo meditan sobre su futuro

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Las bases se impusieron al aparato. Los militantes del PSOE se rebelaron contra la ‘vieja guardia’, contra los órganos de dirección, han recuperado ‘La Internacional’ puño en alto, han llevado a Pablo Zuloaga al liderazgo y han desalojado del poder a Eva Díaz Tezanos. El resultado fue más holgado de lo que casi todos esperaban. El alcalde de Bezana consiguió 1.267 votos (53%) frente a los 1.100 (46%) de la vicepresidenta regional: 167 papeletas de diferencia. Un logro cargado de tensión hasta el último momento, sobre todo cuando el equipo del flamante secretario general intentó evitar a toda costa una fotografía conjunta con su rival en el despacho del líder del partido en Bonifaz.

Resultados

1.267
votos obtuvo Pablo Zuloaga, el 53% del total de los emitidos
1.100
votos obtuvo Eva Díaz Tezanos, el 46% del total de los emitidos
12
votos en blanco, el 0,5% de las papeletas depositadas en las urnas
9
votos nulos, el 0,37% del total de los emitidos
2.388
votos emitidos, el 81% del total del censo (2.934 electores)

Las primarias dejan un PSOE «dividido», casi al 50%, como reconoció Eva Díaz Tezanos, y al Gobierno de Cantabria en la cuerda floja. La derrota de Díaz Tezanos conllevará una reflexión «personal y colectiva», junto al grupo que la ha apoyado en este proceso, sobre una posible dimisión de los consejeros socialistas y de algunos altos cargos. Ayer evitó despejar la incógnita de su futuro porque «era el día del ganador» y «no tocaba hablar de ello». Pero dejó en el aire que seguramente tenga consecuencias en breves fechas.

Un escalofrío recorrió por la noche la espina dorsal de los socios de gobierno, los regionalistas, que guardan cautela hasta que Zuloaga dé el primer paso. Su intención, a día de hoy, pasa por no provocar una crisis de gobierno, sino hacer retoques puntuales para evitar que la brecha en el seno del socialismo se agrande. Zuloaga negó ayer que exista una fractura interna e insistió en la idea de que «la unidad está garantizada» y que «todas son piezas fundamentales».

Revilla dice que la estabilidad está "garantizada"

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha hablado este lunes de esa posible crisis de Gobierno que podría generar la salida de los consejeros derrotados en las primarias del PSC. Revilla ha explicado que los problemas internos de los partidos no se pueden trasladar a las instituciones y ha subrayado la necesidad de mantener la estabilidad en el Gobierno y el Parlamento tras el relevo en la Secretaría General del PSOE.

Según Revilla, tanto el nuevo líder de los socialistas cántabros, Pablo Zuloaga, como la ya ex secretaria general y vicepresidenta del Gobierno regional, Eva Díaz Tezanos, con los que ha hablado tras las primarias, le han asegurado que la estabilidad institucional está garantizada.

Así lo ha afirmado en declaraciones a los periodistas, antes de intervenir en un curso sobre energías renovables en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

El presidente ha recordado que los pactos de Gobierno "se firman con los partidos", en el caso de Cantabria entre regionalistas y socialistas, y ha pedido al PSOE que "no se traslade ningún tipo de tensión" al Ejecutivo.

Preguntado por la posibilidad de que se produzca alguna dimisión entre los consejeros socialistas, ha dicho que eso a él "se le escapa" y ha señalado que si se produce algún cambio en el Gobierno, se lo tendrán que comunicar porque el que nombra y destituye es el presidente.

Unas palabras que distan bastante de los hechos. La tensión en Bonifaz, cuartel general de los socialistas, fue máxima en el momento en que ambos coincidieron. El encuentro se saldó con un gélido saludo de escasos segundos entre Díaz Tezanos y Zuloaga en un despacho abarrotado por miembros de ambas candidaturas y cuya imagen se trató de evitar a toda costa. Ni siquiera fueron capaces de salir a comparecer juntos ante las bases. Las dos facciones estuvieron físicamente separadas por una planta en todo momento.

Adiós a una «dinastía»

Cerca de 200 sanchistas recibieron a Zuluoaga, que llegó junto a Pedro Casares, uno de sus principales valedores, entre aplausos y a gritos de «Pablo, Pablo» por la calle Bonifaz. Toda una celebración en la que repetían como un mantra que «por primera vez se rompe la línea de sucesión que se inició con Jaime Blanco, siguió con Dolores Gorostiaga y ha terminado con Eva Díaz Tezanos». «Es la caída de una dinastía», repetían sus seguidores por los pasillos.

Los militantes se tomaron la revancha del Comité Federal del 1 de octubre que tumbó al secretario general, Pedro Sánchez, y de la abstención del PSOE para que Mariano Rajoy volviera a ser presidente del Gobierno. En lenguaje literario, el lugar del crimen donde se desataron todas las tempestades contenidas en contra y a favor de su secretario general que acabó dimitiendo. Aquel día se convirtió, aún sin saberlo, en el líder de las bases del partido e impulso a sus acólitos a revelarse contra el ‘establishment’ y prendió la mecha para que los críticos se enfrentasen a Díaz Tezanos.

Cerca de 200 personas recibieron al nuevo líder entre vítores y aplausos en la sede de Bonifaz

Zuloaga se impuso en las plazas más importantes: Santander, Torrelavega, El Astillero, Cartes, Los Corrales, Ampuero, Cabezón de la Sal, Camargo, CastroUrdiales, Los Corrales de Buelna, Laredo, Marina de Cudeyo, Ramales de la Victoria, Reinosa, Reocín, Valle del Nansa, Bezana, San Vicente de la Barquera, Villaescusa y Voto. En cambio, ella se blindó en los municipios donde gobiernan los alcaldes que la apoyan: Colindres, Piélagos, Molledo, Suances, Santoña y Val de San Vicente.

Los afines a Zuloaga destilaron optimismo durante todo el día, aunque no dejaban de reconocer su temor ante un giro de última hora. El ambiente en las mesas, la masiva asistencia de militantes a votar –muchos hacía años que no se acercaban a las sedes– y el optimismo de los interventores y apoderados ‘sanchistas’ hacían prever que el resultado iba a ser bueno para ellos. Al final, la ola de indignación que pasó sobre Eva Díaz Tezanos fue incluso mayor que lo que los fieles de Zuloaga pensaban. La asistencia de la ‘sanchista’ Zaida Cantera, que se entendió como el espaldarazo definitivo de Ferraz al alcalde de Bezana, fue un impulso importante para devolver a las bases la ilusión de los primeros días de la campaña. Precisamente una de las primeras felicitaciones que recibió Zuloaga fue de Pedro Sánchez, quien le deseó «suerte en esta nueva etapa».

«Hay que hacer una reflexión personal y de equipo, pero hoy es el día de Pablo Zuloaga» Eva Díaz Tezanos

Los socialistas cruzaron este domingo histórico debilitados y exhaustos por la amenaza externa y la herida interna. La amenaza que permanecía latente desde el ya lejano 15-M de 2011 se hizo realidad en las elecciones del 24-M de 2015, cuando la irrupción de Podemos en las urnas les rebanó una parte importante de su electorado, dejando al PSOE bajo mínimos. En las tres últimas legislaturas, entre 2003 y 2015, los socialistas han visto caer con estrépito su representación parlamentaria, al pasar de 13 a 5 diputados, una dolorosa sangría que parece no tener fin. La herida orgánica, pese a que era profunda, se logró taponar entonces al conseguir formar un gobierno de coalición con el PRCy se consiguieron réditos inimaginados ante unos resultados electorales tan malos, lo que permitió colocar en un cargo a todas las voces críticas. Ahora el objetivo es que el PSC «recupere su voz» y sea «fuerte», para que «esté en la calle», ha dicho, «recupere la calle».

Con la mirada ya puesta en el día siguiente a la victoria, Pablo Zuloaga pidió tranquilidad y sosiego para abrir una nueva etapa en la que reconectar con «la ciudadanía, con los sindicatos, con los jóvenes, con los desempleados, con los que necesitan a un PSOE fuerte, en pie, que esté dispuesto a decir a Cantabria que va a defender sus intereses, que no nos vamos a callar ante las injusticias, y que vamos a hacer un partido que esté en condiciones de ganar las elecciones».

«Hay que reconectar con la calle. Vamos a hacer un partido para ganar las elecciones» Pablo Zuloaga

Está a la espera de ver si Eva Díaz Tezanos cumple con las amenazas veladas que ha hecho durante toda la campaña y si ante la «desautorización» de las bases, como ella mismo definió, presenta su dimisión como vicepresidenta del Gobierno. Ante este posible escenario, el número tres de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, ya ha tanteado a Miguel Ángel Revilla la posibilidad de sentarse a negociar un nuevo equipo, algo a lo que el regionalista, a priori, sí estaría dispuesto.

De quedarse Díaz Tezanos, Zuloaga ya tiene en mente una limpieza selectiva en el Ejecutivo y en el segundo nivel de la Administración, y naturalmente, también en la cúpula del partido. Ya lo dejó caer en el acto del cierre de su campaña: «Ya está bien, no nos puede representar siempre la misma gente. Yo no les quiero delante, les quiero al lado, aportando su experiencia y sus ideas, pero tienen que dejar que el partido se refresque, se rejuvenezca y que sea un partido que sea la imagen de la calle».

En el centro de la diana están la Consejería de Economía y buena parte del equipo integrado dentro de la macroconsejería de Díaz Tezanos, como el responsable de Sodercán, Salvador Blanco, la de MARE, Rosa Inés García, y hasta algunos altos cargos del Instituto Cántabro de Servicios Sociales. En el Grupo Parlamentario, de los cinco diputados sólo hay uno proclive a la corriente renovadora: Víctor Casal, llamado ahora a ser el portavoz. Para su rival, como ya anunció, ha reservado el puesto de presidenta del PSOE, un cargo de representación del partido.

Las primarias abren un nuevo periodo de incertidumbre en el seno del PSOE, con una división casi al 50% y que deberá recomponerse si quiere mejorar los resultados en las elecciones de 2019. La foto fija refleja que hay una generación de jóvenes, de cerca de 35 años, que hasta ahora había ido de la mano y que se ha fracturado. Si no se pone remedio y se cose de forma inmediata, puede que se prolongue durante años. El nuevo secretario general se pondrá hoy mismo a «tender puentes» con vistas al Congreso Regional que se celebrará dentro de 15 días y del que saldrá la nueva Ejecutiva.

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